En entrevista, las integrantes de Las Brujas del Mar, autoras de la convocatoria al paro nacional de mujeres para este lunes 9, relatan cómo se formó su organización ante el incremento de los feminicidios y las violaciones en Veracruz, además de rechazar lo que consideran peligrosos y erróneos ataques del presidente López Obrador y sus “fanáticos”. Destacan lo que las moviliza y las cohesiona: la dimensión de la tragedia que padecen cotidianamente las mexicanas de todas las condiciones sociales.
Veracruz, Ver.- El 27 de febrero Arussi Unda fue sorprendida por un aviso en la página de Facebook que administra: “Tu página Las Brujas del Mar se retiró”, le notificó la empresa.
No fue la primera vez que la colectiva –como se definen los grupos feministas– sufrió un ataque a su página, por lo que Arussi, una de las voceras de Las Brujas del Mar, realizó el procedimiento de apelación, a lo que el servicio de redes sociales le informó en un nuevo mensaje: “Se anuló la publicación de tu página. Apelaste esta decisión hoy (27 de febrero) a las 8:48”.
La situación habría quedado como una anécdota más si no fuera porque ocho días antes la organización, creada en septiembre de 2019, se dio a conocer como la responsable del cartel en el que se convoca al paro nacional de mujeres para el lunes 9 de marzo.
Amigos expertos le dijeron a Unda que para cancelar una página de Facebook “tiene que haber reportes masivos sobre sus publicaciones, lo que significa que tiene que haber una organización para ello, es lo que se llama un ciberataque”. En el caso de las páginas feministas, dice la vocera de Las Brujas del Mar, es común que lo provoquen “los machistas, los niños rata (adolescentes adictos a los videojuegos) o, por el contexto, a lo mejor fueron los fanáticos del presidente” Andrés Manuel López Obrador.
Diseñado por Arussi Unda, el cartel lanzado el 18 de febrero se viralizó en minutos. Fue compartido por miles de mujeres en redes sociales, entre ellas la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, y la esposa del presidente, Beatriz Gutiérrez Müller, quien después cambió de parecer e inició una campaña contra el paro y en apoyo a su marido.
Con la contracampaña y los cuestionamientos de Andrés Manuel López Obrador a la legitimidad del llamado, luego de que respondieron a él el PAN y México Libre, el partido de Felipe Calderón y su esposa Margarita Zavala, devinieron señalamientos y ataques en redes sociales a la colectiva y en particular a Unda, mercadóloga de 32 años nacida y criada en Veracruz, cuya imagen e identidad fue revelada en redes sociales a través de una fotografía en la que aparece sonriente junto a Calderón y con un libro de él en la mano izquierda.
Unda afirma en entrevista que la fotografía que la vinculó con la derecha y los conservadores fue tomada por su papá por lo menos hace un año, al término de un acto político en el puerto de Veracruz. Relata que subió la foto a su página personal de Instagram “en tono de guasa” por haberse fotografiado con “una persona tan polémica” y agregando que “al rato íbamos a ir por un Bacardí”. Esto último fue suprimido en la campaña contra ella.
Resalta que también tiene fotos con el grupo de rock Molotov, y que decidió bajar esa imagen de su página de Instagram por lo menos hace seis meses “para no entrar en debate” con las personas que la cuestionaron por ella.
El hecho de que ahora salga a la luz, dice, “me halaga; si alguien durante tanto tiempo guardó esa foto y pensó que algún día iba a servir, sabía que algo grande iba a pasar”. Y argumenta: si ese alguien pensó en golpear el movimiento de mujeres, “es lo más ridículo, porque yo no soy el movimiento, ni siquiera pueden atacar a mi colectiva conmigo; las mujeres estamos unidas porque, no importa que seas panistas, priista, de Morena, nos están matando a todas”.
La única imagen que existe de Arussi Unda con Calderón fue retomada la tarde del martes 3 y posteada en la cuenta de Twitter de Las Brujas del Mar, en respuesta a un comentario de la colectiva, luego de un anuncio de López Obrador:
“El Presidente de México hoy anuncia que la venta de cachitos para la rifa del avión presidencial iniciará el #9M, día del paro de mujeres. El gobierno más feminista que ha tenido México, yeah right”, reza el mensaje colgado por Las Brujas del Mar a las 9:30 de ese martes.
En su conferencia matutina del día siguiente, López Obrador se refirió al mensaje de la colectiva: “De repente en las redes sociales, un grupo vinculado a un partido de… se ofenden, que por qué van a distribuirse los boletos, y además hasta groseras”.
A partir de ese momento, los mensajes negativos hacia las Brujas del Mar se reactivaron en la página de Twitter. Al respecto, Arussi Unda señala que el mensaje de López Obrador es erróneo y peligroso:
“El movimiento feminista nada tiene que ver con la derecha, que son personas que están en contra de la legalización del aborto y han obstaculizado legislar a favor de las mujeres; que el presidente lo haya aventado al aire nos puso en el foco, fue peligroso y nos está poniendo en riesgo.”
Tragedia veracruzana… y nacional
Con dos Alertas por Violencia de Género contra las Mujeres (AVGM), emitidas por la Secretaría de Gobernación entre 2017 y 2019, Veracruz acumula al menos 326 feminicidios. Es el estado con mayor incidencia de ese delito en el país, de acuerdo con el informe Impunidad feminicida. Radiografía de datos oficiales sobre violencias contra mujeres (2017-2019), elaborado por la Red de Organismos Civiles de Derechos Humanos Todos los Derechos para Todas y Todos.
Según ese documento, en ese mismo periodo se registraron en la entidad, gobernada por el morenista Cuitláhuac García, 807 casos de mujeres víctimas de homicidio doloso (también fue el estado con mayor incidencia en ese delito) y 628 violaciones sexuales.
Pese a los altos niveles de violencia contra las mujeres, la lucha feminista en la entidad prácticamente se concentraba en Xalapa, donde las activistas se coordinaban con las del puerto de Veracruz, sobre todo en la academia. Sin embargo, recientemente se formaron otras colectivas, como Colmena Verde, que incluyó a algunas integrantes actuales de Las Brujas del Mar.
Karina Hernández, Nancy Torres y Yamilet Parra, integrantes de Colmena Verde, relatan en entrevista que el 28 de septiembre de 2018, después de una marcha para sumarse a la Marea Verde convocada en Argentina, decidieron conformarse como colectiva.
“En abril de 2016 ya había convocado en redes sociales para una marcha, a la que asistimos como 10 mujeres; después seguí convocando a otras movilizaciones que no tenían cobertura en medios, y el 28 de septiembre salimos unas 200”, dice Hernández.
Torres apunta que el movimiento de familiares de desaparecidos contribuyó a mover a la sociedad porteña y, para el 8 de marzo de 2019, “integrantes del colectivo Solecito y mamás que buscan a sus hijas se integraron a la marcha feminista, lo que visibilizó el problema y la urgencia de emitir una tercera AVGM en Veracruz por desaparición forzada”.
Al destacar que el objetivo de Colmena Verde es la prevención de la violencia de género y la educación, Parra destaca que el hartazgo es lo que mueve a integrarse a la movilización “porque la violencia está en todos lados: en la calle, en la casa, en el transporte público y hasta en las escuelas”.
Por ello, coinciden, las mujeres del puerto han hecho oídos sordos a los intentos de desprestigiar a Las Brujas del Mar, aunque tengan diferencias con ellas. “Lo importante es la causa, lo demás son distractores, porque la lucha no acaba el 9 de marzo”, dice Torres.
“El 10 vamos a ver qué van a hacer esos empresarios que se dicen solidarios y están dando permiso para faltar el 9. ¿Van a seguir apoyando a las mujeres? Y las autoridades ¿castigarán (a los señalados en) las denuncias que existen por acoso y acabarán con la impunidad en los casos de feminicidio y otras violencias?”, cuestiona Hernández.
“Nos subestiman”
Integrantes de Las Brujas del Mar coinciden en que el hartazgo por la violencia es el factor que cohesiona a las diversas colectivas de mujeres que se unieron a las movilizaciones para el 8 y el 9 de marzo
Entrevistadas al término de un taller de autocuidado, Las Brujas del Mar que aceptaron hablar con Proceso piden ser identificadas sólo por su nombre de pila, pues consideran que corren riesgos por la polémica que desató la foto en la que Arussi Unda aparece con el expresidente Calderón.
El grupo, que forma parte de la red Ni Una Menos-México, es heterogéneo en edades, oficios, educación y posición social. Lo fundaron hace seis meses algunas integrantes de Colmena Verde y del grupo cerrado de Facebook llamado El Rincón de las Brujas. Participan en él mujeres que buscan apoyo contra la violencia de sus parejas o información sobre derechos de las mujeres, con el propósito de defender sus derechos más activamente, en la calle, más que con trabajo de escritorio o teoría.
Si bien esta colectiva es nueva en la escena pública nacional, en estos seis meses ha sido identificada con movilizaciones públicas como el performance “Un violador en tu camino”, protestas por la ola de violaciones sexuales, por su programa de acompañamiento virtual a través de WhatsApp, y la revelación, el pasado noviembre, de 716 carpetas que se comparten entre varones con fotos de mujeres desnudas, obtenidas sin el consentimiento de ellas, clasificadas por nombres, escuelas y hasta por lugar de trabajo.
Las Brujas del Mar también tienen programas, como Cenitas con Amor, destinados a gente humilde; La Mercadita de Brujas, en el que artesanas independientes venden sus productos, y Repartiendo Belleza, en el que integrantes de la colectiva ofrecen gratuitamente servicios de estilismo en asilos de ancianos.
Todas tienen su concepto personal de feminismo, pero coinciden en la solidaridad entre mujeres, el derecho a vivir sin miedo, la erradicación de la violencia, el empoderamiento femenino, amor entre mujeres, y desde luego en acabar con el patriarcado y el machismo.
Indignadas por la escalada de violencia contra las mujeres, mandan mensajes al presidente López Obrador:
“Es increíble que le pongan más atención a un avión que a una vida humana, duele por todas las mamás, por todas las mujeres y porque tengo una hija”, dice Liliana, mujer que llegó a la colectiva invitada precisamente por su hija.
“No podemos seguir pidiendo ‘¡porfis, porfis!’ que nos hagan caso, porque ya vimos que aun siendo respetuosas, siendo tranquilas, nos tiran la página y nos quieren callar. Entonces ¿cómo le hacemos?”, agrega Araceli.
“Si tengo que tirar monumentos para que me escuchen, los voy a tirar”, remata Nayeli.
Olga, una de las fundadoras de la colectiva, reitera: “Suele ocurrir que cuando nos prometen algo chido, detrás lo está manipulando un político o una empresa. Que digan que la movilización la está organizando Calderón indigna. ¿Por qué necesitaríamos que un hombre nos organizara? Nos subestiman, subestiman esta organización y el enojo que tenemos las mujeres en México”.








