Durante nueve meses, el juez Samuel Ventura Ramos tuvo por lo menos 15 pruebas documentales que implicaban a Gildardo López Astudillo en la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa y aun así ordenó su liberación. Proceso hace una glosa de las declaraciones de algunos de los implicados de Guerreros Unidos –el grupo criminal al que pertenece López Astudillo– y de cómo las desestimó el impertérrito juzgador.
Hace nueve meses Samuel Ventura Ramos, juez primero de Distrito de Procesos Penales Federales en Matamoros, Tamaulipas, recibió 15 pruebas documentales, entre ellas una obtenida por la DEA, las cuales demostraron que Gildardo López Astudillo, Cabo Gil o Vaquero, tuvo una participación esencial en lo sucedido a los estudiantes de Ayotzinapa el 26 de septiembre de 2014. Aun así, el 31 de agosto pasado le abrió las rejas del penal del Altiplano y lo dejó en libertad.
De acuerdo con documentos consultados por este semanario, el 5 de noviembre de 2018 el Ministerio Público Federal (MPF), adscrito a la entonces Procuraduría General de la República (PGR) (hoy Fiscalía), ofreció como prueba de la culpabilidad del Gil varias documentales públicas consistentes en la contestación certificada de autoridades estadunidenses, en respuesta a una solicitud de Asistencia Jurídica Internacional formulada por el gobierno mexicano.
Se ofreció la acusación de la causa número 14 CR 705 del Tribunal de Distrito de Estados Unidos para el Distrito de Illinois del 18 de abril de 2017, a través de la cual se ejercitó acción penal en aquel país contra ocho presuntos integrantes del Cártel Guerreros Unidos.
El 12 de junio siguiente se agregó otra acusación a la misma causa y se entregaron las transcripciones de los mensajes realizados mediante aparatos de telefonía celular (BlackBerry), correspondientes al PIN 2A0AA879, asignado al usuario alias Silver, y el PIN 3329D00E, a Pablo Vega Cuevas; todas debidamente apostilladas.
De acuerdo con el documento consultado, las “pruebas desahogadas en el extranjero merecen valor probatorio en el procedimiento penal cuando se acredite que fueron obtenidas de acuerdo con las reglas que dispone el sistema jurídico nacional –México, o las que rigen en el país de origen, en este caso Estados Unidos–”. Es decir, que en todo momento se respetaron los derechos humanos de las personas que presentaron su declaración.
La FGR argumentó al juez Ventura Ramos que esas pruebas resultaban idóneas para acreditar la existencia del grupo delictivo Guerreros Unidos, así como la pertenencia de Gildardo López Astudillo a él, ya que, del contenido de la acusación formulada en Estados Unidos contra los integrantes de esa agrupación, se advertía la relación de actividades delictivas por parte de los inculpados.
Además, los datos que se desprenden de las comunicaciones interceptadas tienen estrecha relación con los hechos –de la desaparición de los normalistas en Iguala, Guerrero–, al haber clara relación de algunos de los aspectos contenidos en las comunicaciones con lo acontecido en agravio de los estudiantes.
Intercambio de mensajes
El agente de la FGR argumentó que las pruebas aportadas de los mensajes de PIN de Silver sirven para acreditar que López Astudillo fungía como líder en la estructura de Guerreros Unidos.
Según ese PIN, se infiere que podría ser Adán Zenen Casarrubias Salgado, como se desprende de los mensajes del BlackBerry intercambiados con el usuario del PIN 24e68b65, atribuido a Soldado del Amor, quien se refiere a interlocutor como Hey Tomatitoo.
Parte de esos mensajes fueron publicados el 12 de abril de 2018 en el periódico Eje Central, antes de que la PGR tuviera acceso a ellos.
De la misma manera, el PIN 2a0aa879, de Silver, mantuvo comunicación con el PIN 2A4b254A, a quien se identifica como Vaquero Nuevo, y con el PIN 29C4F35A, de Romeo, en varias ocasiones, de los cuales se reproducen algunos de Vaquero Nuevo:
“19. Ira otra cosa la marcha que van aser es en contra o a favor del presidente (27/9/2014 14:13 Entrante).
“20. A favor como apoyo a los 28s (27/9/2014 14:20 Saliente).
“21. Sr que van a arraigar a los municipales (27/9/2014 14:20 Saliente)
“22. para que hagan presencia (27/9/2014 14:20 Entrante)
“23. 0k sr (27/9/2014 14:20 Entrante)
“24. Porque al parecer si los van a arraigar a todos ya le dije alvalla que se asesore con victoria para un amparo o algo se debe de poder hacer (27/9/2014 14:22 Entrante).
“25. Ok (27/9/2014 14:23 Saliente)
“26. Que se pida apoyo para poner cámaras y que la poli local la maneje (27/9/2014 16:11 Saliente)
“27. Ya se jalaron a los munis a la crapol (27/9/2014 16:11 Entrante)
“28. A todos (27/9/2014 16:12 Saliente)
“29. Que sierren las carreteras con los transportistas para que aiga presencia del gobierno federal (27/9/2014 16:13 Saliente)
“30. Que sea la de Chilpo y la del Mole (27/9/2014 16:14 Saliente)
“31. Para tomar huellas y arraigarlas. Si sr el puto procurador está con aquellas mierdas, los paquetes ya dijeron que el carrete les pago traen gente de Morelos (27/9/2014 16:14 Entrante).”
También los del PIN 29C4F35A identificado como Romeo:
“1. Dime (1/10/2014 20:09 saliente)
“2. Soy gl (1/10/2014 20:11 Entrante)
“3. Si como sigue la casa (1/10/2014 20:47 Saliente)
“4. Muy muy caliente (1/10/2014 20:57 Entrante)
“5. Abranse (1/10/2014 21:03 Saliente)”
Al rendir su declaración ministerial el 17 de septiembre de 2015 (indagatoria PGR/SEIDO/UEIDMS/2015), López Astudillo manifestó tener este nombre, así como el alias Gil o Vaquero.
Por otra parte, en su comunicación con Silver, Aníbal, identificado con el PIN 2A0ABB20, comentó sobre El Gil:
“Aníbal: Solo que ya llevaban 60 paquetes ya guardados y varios con san pedro de aquellos y solo heridos de este lado incluyendo la sirvienta del oso.”
Asimismo, Vega Cuevas (PIN 3329D00E) y Jaguar (PIN 7A7953C5), hablaron sobre el presidente municipal de Iguala, José Luis Abarca:
“Vega: Si creo ke ya se avrio el presi
“Jaguar: Pero no creo que vengan de cuates la verdad
“Vega: Y de los desaparesidos no se save nada.”
Los pasos de Vega
De acuerdo a la información de la Administración para el Control de Drogas (DEA), Pablo Vega fue identificado como importador y distribuidor de estupefacientes con base en el área de Aurora, Illinois; era integrante de Guerreros Unidos, que opera desde Chicago.
Él trabajó con varias fuentes de estupefacientes en México para importar heroína y cocaína al mayoreo a Illinois y coordinó la recolección de las ganancias de la venta en Chicago.
Vega también trabajó con otras personas en el área de Chicago para transportar y distribuir estupefacientes ocultos en los autobuses de pasajeros comerciales que viajaban entre México y Chicago.
El documento consultado refiere que, de las conversaciones interceptadas se advierte la colusión de policías municipales de Iguala y de Cocula con integrantes de Guerreros Unidos. La intención de estos últimos era apoyar a los municipales que estaban siendo detenidos por la autoridad.
“Incluso expresan preocupación por la situación que afrontaban ante autoridades investigadoras los policías del municipio (identificados con la clave 28). Su afán de apoyarlos, como cuando deciden tomar acciones a través de Victoria, abogado que participa en la defensa. Ese mismo interés se revela cuando en conversación del 27 de septiembre de 2014, a las 16:11 horas, entre integrantes de Guerreros Unidos se dan indicaciones de que se pida apoyo para poner cámaras y que la ‘poli local’ la maneje, lo que es indicativo del control que ejercían sobre la corporación policial que dependía del presidente municipal José Luis Abarca Velázquez.”
De acuerdo con el MPF, esas documentales prueban que la relación con Guerreros Unidos Abarca favorecía sus actividades ilícitas, ya que de los mensajes extraídos por la DEA se deduce que ellos consideraban que el alcalde estaba de su parte; incluso se molestaron que mandara revisar los autobuses en que se movilizaron los normalistas de Ayotzinapa.
“Esas comunicaciones son reveladoras de la participación que ambas instancias –autoridades referidas y miembros de Guerreros Unidos, de las que era parte medular López Astudillo– tuvieron en los hechos en contra de los normalistas. Los primeros privándolos de la libertad y seguramente entregándolos a la organización, que consideró que entre los estudiantes se habían colocado sus adversarios de Los Rojos”.
Esto último se desprende de las conversaciones interceptadas, como la del 27 de septiembre de 2014, cuando a las 13:06 horas, uno le preguntó al otro: “Qué paso allá abajo”. La respuesta llegó a las 13:12 horas: “Senos metieron los contras kon los ayiosinpas”.
Según el MPF, cuando hablaban en esos términos, aludían a la situación de los normalistas desaparecidos, como se advierte en algunos mensajes:
A las 13:28 horas el 27 de septiembre, se comentan: “Solo que ya llevaban 60 paquetes ya guardados y varios con san pedro de aquellos y solo heridos de este lado…”, lo que en una interpretación contextual de las cosas significaría que 60 personas están retenidas y algunas de ellas ya sin vida, pero además al referir que “solo heridos de este lado”, deja en claro la participación directa de Guerreros Unidos en los hechos, señala el documento del 5 de noviembre de 2018 presentado al juez Ventura Ramos.
Y agrega que cuando hacen la referencia “A la chingada pues q se cuadre bien is dems paq”, puede interpretarse como que asumieran medidas con respecto a las personas que tenían retenidas –paquetes–, por lo que no cabe lugar a dudas del grado de involucramiento de Guerreros Unidos.
Detenciones y nuevos liderazgos
El MPF le señaló al juez que, para entender esos mensajes, es necesario hacer el recuento siguiente:
En abril de 2014 fue capturado Mario Casarrubias Salgado, El Sapo Guapo. Su hermano Sidronio, El Chino, asumió el liderazgo. Y como se le señaló como el presunto responsable de los hechos de Iguala, en octubre de ese año fue detenido.
Ese mismo día fueron localizadas unas mantas en Iguala donde Guerreros Unidos y el grupo de Los Tilos declararon la guerra a los gobiernos estatal y federal tras la detención de 22 policías municipales implicados en la desaparición de los normalistas y presuntamente vinculados con esos grupos criminales.
Las mantas fueron localizadas en Iguala y tenían la firma del Choky y López Astudillo, ambos pertenecientes a Guerreros Unidos.
El Choky señaló como responsables de la desaparición de los normalistas a varios integrantes de Guerreros Unidos, entre ellos a los hermanos Casarrubias Salgado y también al Gil. Por su parte, López Astudillo mencionó que de nada serviría la detención del Chino, ya que había mucha gente vinculada a Guerreros Unidos y aseguró que los normalistas estaban vivos.
Al ser aprehendido El Chino, asumió el liderazgo de Guerreros Unidos su hermano Ángel, El Mochomo, quien tenía entre sus colaboradores a Salomón Pineda Villa y Federico Figueroa Figueroa.
En febrero de 2015, Figueroa fue señalado por Santiago Mazarí Hernández –El Carrete, líder de Los Rojos– como integrante de ese grupo en mantas colocadas en Amacuzac y Puente de Ixtla.
El documento presentado al juez Ventura para comprobar la culpabilidad de López Astudillo se apoya en la declaración ministerial de José Luis Ramírez Arriaga, El Churros, hecha el 2 de mayo de 2016, quien en una parte de la averiguación previa AP/PGR/SDHPDSC/OI/001/2015 manifestó:
“Seguí trabajando con los Guerreros Unidos, por lo que me mandaron como jefe de plaza a Buenavista de Cuellar, usaba una camioneta Xtrail que me dio (Raúl Salgado Núñez) La Camperra, yo le tenía que reportar todo a él y él a su vez al Gil.”
También señaló que cuando pasó lo de los normalistas, él andaba en Cuernavaca. Llegó a Iguala a las 8:30 de la mañana (no precisó el día), cuando se estaba organizando la marcha en agradecimiento al alcalde Abarca.
Y añadió: “Por eso Magnolia Barrios Bernal me dijo que llevara a los colonos porque también ella era líder. Después de la marcha de ese día, El Gil le dijo a Magnolia que llevara gente para Tuxpan al cuartel de la Policía del Estado para que dejaran salir a los policías detenidos, pero la gente no quiso. Las personas que pueden saber sobre el destino de los estudiantes son El Cepillo o El Terco porque era el encargado de los sicarios, además de El Tilo, porque dicen que se llevó a seis personas y desolló a un estudiante”.
Además, Ramírez Arriaga dijo que en septiembre de 2014 El Gil era jefe de plaza de Guerreros Unidos en Iguala, Huitzuco y municipios circundantes.
Las pruebas desechadas por el juez
Entre las pruebas procesales presentadas por el MPF al juez Ventura está la copia certificada de la declaración de Gabriel León Villa, Gaby o La Gaby, del 14 de enero de 2016 (causa penal 03/2016), radicada en el Juzgado Quinto, en Iguala, Guerrero, en la cual refiere que la estructura de Guerreros Unidos tenía a sicarios como Felipe Rodríguez Salgado, El Cepillo o El Terco. También, el testimonio del Churros del 2 de mayo de 2016, dentro de la indagatoria AP/PGR/ SDHPDSC/01/01/2015, que señala:
Se aportó como prueba la declaración de López Astudillo, quien reconoció que él y otros individuos pertenecían a Guerreros Unidos, así como la colusión de policías con esa agrupación en los agravios a los normalistas y su declaración de que era conocido con los alias Gil y Vaquero.
El MPF también aportó al juez Ventura, quién liberó al Gil, certificados médicos para demostrar que, al momento de rendir las declaraciones aportadas que demuestran la culpabilidad de Gil, los procesados no presentaban signos de tortura física o violación a sus derechos. l








