Sacrificio de los obreros

SACRIFICIO DE LOS OBREROS
Señor director:
Nuevamente se piden sacrificios a los trabajadores mexicanos Nuevamente —con semblante grave— se apela a nuestro patriotismo, a nuestro civismo, y con energía se nos recomienda mantenernos tranquilos en medio de nuestro sacrificio Pobres de nosotros, aún sometidos a las exigencias de Huizilopochtli ahora configurado en desbarajustes económicos Como la del príncipe Nanahuatzin, nuestra inmolación ahora es necesaria para nivelar la desbalanceada economía
Se nos pide que tomemos conciencia de la crisis que vivimos Que seamos leales a nuestro país Por un lado se nos ordena mayor esfuerzo; por otro, se nos impone austeridad en nuestras percepciones Se nos pide, se nos pide, ni más ni menos, que paguemos el derroche de los funcionarios públicos del sexenio anterior, sus errores, su enriquecimiento En voz baja, casi en secreto, se nos exige que respondamos por la milmillonada de dólares llevada al extranjero por comerciantes e industriales; y en voz alta, a ocho columnas, se nos aconseja minimizar nuestras demandas para poder pagar un endeudamiento que nos ha hipotecado por más de una generación
No a nombre de una demagógica alianza nacional habremos de renunciar a nuestros derechos En esta encrucijada los trabajadores habremos de dar un paso adelante Alianza, sí, pero sólo con nuestros intereses, únicamente con nuestra clase Sólo la presión de la olla hará posible que comamos el alimento Tengámoslo presente Recordemos la fábula del león y de sus inocentes socios Y entendamos que recrudecer la alianza para la explotación, necesariamente agudizará el reclamo que, un día cualquiera, hará saltar en pedazos la prepotencia de quienes se obstinen en mantener apretados los ojos
Sergio Hernández T
México, DF