“Elección de Estado” en favor de Morena, advierten candidatos poblanos

A una semana de los comicios extraordinarios para elegir gobernador de Puebla, los aspirantes del PRI y de la alianza PRD-PAN-MC denuncian que se prepara una elección de Estado. El priista Alberto Jiménez, a quien las encuestas ubican en tercer lugar, señala que la orden de aprehensión contra el exgobernador Mario Marín impidió el crecimiento de su campaña, en tanto que el aliancista Enrique Cárdenas indica que operadores afines a los exgobernadores Marín y Rafael Moreno Valle trabajan en favor del candidato morenista, Miguel Barbosa. 

PUEBLA, Pue.- Aunque el presidente Andrés Manuel López Obrador convocó a que la elección extraordinaria de gobernador de Puebla fuera un ejercicio democrático ejemplar, al cierre de las campañas los candidatos opositores aseguran que hay evidencias de que, en tiempos de la 4T, se reeditará una elección de Estado. 

A una semana de las votaciones, los señalamientos que hacen los aspirantes a la gubernatura Enrique Cárdenas Sánchez, del PAN, PRD y Movimiento Ciudadano, así como Alberto Jiménez Merino, del PRI, son similares a los que se hacían contra la intromisión de gobiernos priistas y panistas. 

Si bien el jefe del Ejecutivo cumplió con lo ofrecido en su gira del 10 de marzo por Puebla (no retornar a esta entidad en tiempos electorales), las denuncias sobre la intervención del gobierno estatal interino, a cargo de Guillermo Pacheco Pulido, en favor de Barbosa, no han cesado desde el mismo proceso interno de Morena. 

Cárdenas Sánchez, quien se coloca como segundo lugar en las encuestas electorales, dice no tener dudas de que los “dados están cargados” a favor de Morena y de que, pese a la promesa presidencial, hay elementos que apuntan a una elección de Estado. 

En entrevista, afirma que las principales evidencias de esto son la desigual y parcial cobertura de los medios sobre las campañas políticas, así como las presiones y amenazas del gobierno estatal contra alcaldes y exalcaldes para que apoyen a Barbosa; o bien contra burócratas para que aporten listas de familiares que comprometan su voto. 

Cárdenas indica que es evidente que muchas cosas no han cambiado en las primeras elecciones que se llevan a cabo en tiempos de la Cuarta Transformación, pues los actos de campaña de su contrincante morenista son nutridos por acarreados, sin que el Instituto Nacional Electoral (INE) o la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales (FEPADE) atiendan las denuncias que se presentan. “El gobierno federal se voltea para otro lado, es un pecado de omisión más que de comisión, pero igual es pecado”, refiere. 

En la última semana de campañas, el PAN y el PRI presentaron ante el INE quejas por el reparto de tarjetas Bienestar que emprendió el gobierno federal, lo que consideran una forma de coacción del voto. El Instituto desestimó el señalamiento al considerar que el procedimiento era legal y no influye en los comicios.

Si bien ha crecido la campaña de Cárdenas, exrector de la Universidad de las Américas Puebla y candidato común del PAN, el PRD y Movimiento Ciudadano, la mayoría de las encuestas prevén que Morena ganará las votaciones con un amplio margen. 

Así lo muestran, por ejemplo, la consultora BEAP, que pone a Barbosa 30 puntos arriba, y Massive Caller, que le da 17 puntos de preferencia por encima de Cárdenas. 

Sin embargo, militantes de Morena advierten que el triunfo de Barbosa no tendría el mismo significado que pudo representar el año pasado. Con el discurso de “reconciliación” se sumaron al proyecto barbosista gente de los exgobernadores Mario Marín y Rafael Moreno Valle, lo que implicaría la permanencia en el poder de los grupos políticos que han gobernado Puebla las últimas tres administraciones. 

“Primor”

Cárdenas asegura que, a pesar de la militancia priista de Pacheco Pulido, no hay dudas de que el gobierno interino de Puebla está a cargo de la llamada conjunción de fuerzas conocida como “Primor” (PRI-Morena).

El extitular del Tribunal de Justicia del Estado en los sexenios de Melquiades Morales y Mario Marín Torres es señalado como cercano a Barbosa, pues sus hijos Javier y Guillermo Pacheco Pensado aportaron financiamiento a la campaña de Morena el año pasado. 

Lo primero que hizo Pacheco Pulido al ser designado gobernador interino fue nombrar secretario general de Gobierno a Fernando Manzanilla Prieto, cuñado de Moreno Valle y operador político de Barbosa, quien pidió licencia para separarse de la Cámara de Diputados, donde coordinaba la fracción del Partido Encuentro Social. 

Como secretario de Finanzas nombró al priista Jorge Estefan Chidiac, quien presidió el Comité de Finanzas del PRI en la campaña de Enrique Peña Nieto y a quien se le relaciona con las tarjetas Monex. En el PRI se le ubica como “un mago” en el manejo de recursos públicos y es concuño del exgobernador panista Antonio Gali Fayad. 

Igualmente, Manzanilla colocó en las subsecretarías de Gobierno a operadores políticos priistas o cercanos al PRI, como Emilio Morales, quien fue colaborador de Juan Carlos Lastiri Quirós, subsecretario de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano en el pasado sexenio; Francisco Ramos Montaño, exyerno de Rosario Robles Berlanga y vinculado con grupos marinistas, así como a José Luis Márquez Martínez, vinculado con el marinista Javier López Zavala. 

Cárdenas menciona que mientras Manzanilla es señalado por presionar políticamente a favor de Barbosa, Chidiac maneja los recursos con el mismo objetivo. Las mismas acusaciones de usar programas presupuestales y la revisión de cuentas públicas como “garrote político” que en su tiempo se le atribuyeron al fallecido Moreno Valle, se le hacen a Manzanilla. 

Como en el morenovallismo, se asegura que hay espionaje telefónico y que se envían amenazas “sicilianas” contra opositores o quien se niegue a alinearse con el candidato morenista. 

El candidato aliancista, quien fue titular del Centro de Estudios Espinosa Yglesias, reconoce que hay pocas pruebas de estas presiones y amenazas que se han ejercido contra alcaldes y exalcaldes porque la mayoría temen por la aprobación de sus cuentas públicas. 

Sólo documenta el caso de Gabriela Guzmán Vázquez, quien era coordinadora de las Unidades para el Bienestar en el municipio de San Pedro Cholula y fue despedida por acudir a un acto de campaña de Cárdenas. 

En su querella presentada ante la FEPADE Guzmán Vázquez incluyó un audio en el que se escucha al edil de San Pedro reconocer que fue amenazado por el gobierno estatal con retirarle el apoyo para obras públicas si no la despedía.

Además, Cárdenas señala que el trato desigual que ha tenido su campaña en los medios de comunicación ya fue evidenciado por el INE, basado en un estudio de la UNAM, publicado el miércoles 8. De acuerdo con éste, Barbosa acaparó 44% del tiempo de cobertura a las campañas en medios electrónicos, contra 32 y 24% de Cárdenas y Merino, respectivamente. Por valoración, el morenista concentró 59% de menciones positivas, en tanto que el candidato del PAN, 36%. En contraparte Cárdenas tuvo 56% de menciones negativas y Barbosa, sólo 19%.

“Hay un sesgo muy canijo en mi contra y eso sólo se logra con presión política, con dinero”, acusa Cárdenas.

Medios que el año pasado participaron en la “campaña negra” contra Barbosa, algunos propiedad de morenovallistas –como Sexenio, de la familia de Gerardo Islas Maldonado, y 24 Horas de Eukid Castañón– ahora tienen una línea claramente favorable a Morena y contra Cárdenas. 

El candidato menciona también que desde que Morena consiguió nombrar a un gobernador interino afín y avizora un triunfo electoral, el Congreso de Puebla, de mayoría morenista, dejó de tocar temas controversiales del morenovallismo como la deuda oculta a través de los Proyectos de Prestación de Servicios. 

“Tengo el temor de que si gana Morena nos van a endeudar sin pasar por el Congreso”, expresa. 

El “góber precioso” 

La campaña del candidato del PRI, Alberto Jiménez Merino, se quedó a contracorriente desde el arranque. Al primer acto público acudió el exgobernador Mario Marín, en cuyo sexenio Jiménez Merino se desempeñó como Secretario de Desarrollo Rural. 

Marín fue cuestionado por los periodistas sobre si el caso de Lydia Cacho dañaría la campaña priista. El “góber precioso” respondió: “Eso ya es cosa juzgada”. Pocos días después se conoció la orden de aprehensión en contra de él y otros tres involucrados en la tortura contra Cacho, incluido el empresario Kamel Nacif. Desde ese día se desconoce el paradero del exmandatario poblano. 

En entrevista, Jiménez Merino, quien fue rector de la Universidad Chapingo, dice que la orden judicial “pareciera” tener un trasfondo político para reducir las posibilidades de crecimiento de su campaña. “Camina como pato, hace cua cua como pato y parece pato”, refiere. 

A las dudas sobre el resurgimiento de las acusaciones se suma el hecho de que entre las órdenes de aprehensión giradas por el Primer Tribunal Unitario con sede en Quintana Roo no se incluye al gobernador interino Pacheco Pulido, quien en ese tiempo presidía el Tribunal de Justicia del Estado y fue señalado por Lydia Cacho como copartícipe. 

Cargada priista… hacia Morena 

El accidente de helicóptero del pasado 24 de diciembre, en el que fallecieron el exgobernador Rafael Moreno Valle y su esposa, la entonces gobernadora Martha Érika Alonso, generó cambios en el mapa político de Puebla. 

El diputado local José Juan Espinosa reconoce que las adhesiones al proyecto de Morena de personajes que operaron “el fraude del año pasado”, como Gerardo Islas Maldonado, o de priistas como Juan Carlos Lastiri, Ardelio Vargas Fosado, Jorge Estefan Chidiac, Javier Zavala y el propio Pacheco Pulido, generan escozor entre la militancia. 

Es también el caso del exasesor jurídico de Moreno Valle, Juan Pablo Piña, hijo del exgobernador priista Mariano Piña Olaya; el líder de la CTM en la entidad, Leobardo Soto; y la cenecista Maritza Marín. 

Espinosa, esposo de la exaspirante a la candidatura Nancy de la Sierra, ha señalado que sus compañeros de la bancada de Juntos Haremos Historia lo pretenden destituir como presidente de la Comisión de Vigilancia para evitar que se oponga a la aprobación de la cuenta pública del exgobernador morenovallista Antonio Gali Fayad. 

Explica que, a cambio de impunidad, Gali operó para que personajes allegados a su grupo político, como el expanista Marcelo García Almaguer, traicionaran a su partido y votaran en el Congreso por la designación de Pacheco Pulido como gobernador. 

A partir de entonces, indica, Gali se apartó del PAN y se ha dedicado a “desmantelar” la fracción panista en el Congreso local, con las renuncias de operadores suyos como el propio García Almaguer y los diputados Hugo Alejo y Jonathan Collantes, que ahora están en la campaña a favor de Barbosa.