Robert Coogan desmiente afirmaciones de reportaje sobre el Cefereso de Mesillas

Señor director:

En su número 2218 (5 de mayo de 2019), la revista Proceso publica un artículo escrito por Juan Alberto Cedillo sobre los internos trasladados de las Islas Marías al nuevo Cefereso de Mesillas, Ramos Arizpe. El artículo se llama: “Del mar al desierto: ¿De qué color es el diablo?”. En éste se atribuyen al P. Robert Coogan varias declaraciones. Ninguna es cierta.

Cuando el reportero Cedillo habló por teléfono a mi casa, yo le dije que justo en este instante yo tenía conmigo a un exinterno del Cefereso de Mesillas y lo invité a hablar con él. Le dije al periodista que el interno en ningún momento había tenido contacto con los llegados de las islas. Toda la información que el señor Cedillo dice que viene de mí, viene del exinterno. Su conversación no ocurrió en mi presencia. El exinterno dijo lo que quiso y el reportero y el pueblo pueden interpretarlo como quieran. Yo no estuve presente en la conversación ni me enteré de la información hasta que fue publicada en la revista. El periodista deja la impresión de que yo le pasé esta información, cuando en verdad ni sabía del contenido de la conversación.

Es cierto que, cuando llegaron los trasladados de las Islas Marías a Mesillas era un día de frío. Ellos tenían frío, los custodios tenían frío, yo tenía frío, todo el mundo tenía frío. Debe de haber sido un fuerte cambio para ellos. Pero el Cefereso no tiene responsabilidad por el clima. Yo le pregunté a uno de los custodios de las islas cómo estaba aguantando el frío, y me dijo, estoicamente, que era lo que le tocó.

De hecho, yo admiro a los custodios del Cefereso. Siempre me han tratado con la mayor cortesía. Nunca he visto maltrato de un interno. Y en especial, los custodios que acompañaban a los trasladados de las Islas muestran una buena relación con los internos, más como hermanos mayores que como custodios.

Juan Alberto Cedillo dice que no hay atención médica en el Cefereso de Mesillas, cuando en verdad hay un hospital muy bien equipado. El señor Cedillo no ha hablado con ningún miembro de mi equipo de Pastoral Penitenciaria y nadie de mi equipo ha sido amenazado nunca por autoridades carcelarias, ni en el centro federal ni en el centro estatal.

Lo único cierto de su artículo es que, porque todavía no tienen tienda, no hay Coca-Cola dentro del Centro, ni para los internos ni para los empleados, y eso sí, para los adictos a la bebida nacional, es una gran tragedia (lo digo con ironía, si no tienen sentido de humor).

Atentamente:

Robert Coogan, Pbro.