Previo a la comparecencia de este lunes 20 ante la junta de dueños de la Federación Mexicana de Futbol, donde se conocerá el futuro de los Tiburones Rojos de Veracruz, su propietario, Fidel Kuri, habla con Proceso sobre los yerros que cometió y que tienen al conjunto escualo en peligro de descender y con líos legales. “Me equivoqué. No hice las cosas bien. Mezclar la política con el futbol fue un error gravísimo. También se me cayó el Veracruz porque estuve rodeado de vividores, pero que no sea por mí que el club se vaya”, dice el polémico empresario.
La Liga MX ha ganado en un año recursos extraordinarios por 278.4 millones de pesos provenientes únicamente de lo que han pagado dos equipos para evitar el descenso. Lobos BUAP y Tiburones Rojos de Veracruz han tenido que cubrir 120 millones de pesos (más IVA) para preservar la categoría en la primera división del futbol mexicano.
En el resto de las 211 ligas profesionales afiliadas a la FIFA, las organizaciones locales hacen cumplir el reglamento de competencia por un asunto de justicia deportiva para mantener vigente el espíritu de ascenso y descenso de equipos.
Pero en el futbol mexicano todo es posible. Sin importar el desempeño en la temporada, desde hace un año los clubes pueden continuar en la Liga Mx a cambio de pagar una multa equivalente a 139.2 millones de pesos (IVA incluido) que pasan directamente a las arcas de la Liga MX.
Un año antes, el conjunto de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla fue el peor equipo del circuito de competencia y en automático tenía que descender a la división de Ascenso MX, pero mantuvo la categoría luego de cubrir la sanción económica vía un grupo de empresarios.
En esta ocasión, pese a ser el peor equipo de la Liga MX, otra franquicia está por brincarse el descenso mediante el pago económico. Se trata de los Tiburones Rojos de Veracruz, propiedad del polémico empresario Fidel Kuri Grajales.
A diferencia de Lobos BUAP, los Tiburones no la tienen segura tras pagar la millonada que le exige la liga. El lunes 20, en una asamblea de la Liga MX, se definirá el futuro del club jarocho y de su dueño, el exdiputado federal del PRI que tejió una alianza en torno al equipo con el entonces gobierno estatal de Fidel Herrera.
El siguiente escollo que el dueño de los escualos deberá superar es la auditoría de la empresa Ernst & Young, contratada por la Federación Mexicana de Futbol (Femexfut) para que compruebe la procedencia de los recursos del empresario.
Los yerros
De cara a su comparecencia ante la junta de dueños de equipos de futbol, Kuri Grajales pide “un juicio justo” y que “el piso sea parejo” en la reunión del lunes 20.
Kuri incursionó en la Liga Mx hace seis años con la franquicia recién ascendida de La Piedad y luego la trasladó al puerto jarocho para transformarla en los Tiburones Rojos.
En entrevista con Proceso, el dueño de los escualos se asume como “el malo de la película”, pero dice que desea seguir en el futbol profesional por una promesa que le hizo a la afición veracruzana.
“Que no sea por mí que el club se vaya. Ese fue el compromiso”. Y añade que en este caso no se están metiendo con Fidel Kuri, “sino con los veracruzanos”.
Sobre los señalamientos de que su equipo ha recibido recursos del gobierno estatal, Kuri Grajales asegura que está solo y que los patrocinadores que tenía se fueron el año pasado. “Ahí tuvo que ver Miguel Ángel Yunes en su etapa de gobernador”, denuncia.
Aclara que sólo dos empresas mantienen sus apoyos: una es Autobuses de Oriente (ADO), que provee de transporte a todos los equipos de los Tiburones Rojos, y la otra es Charly, la marca de artículos deportivos.
–¿Por qué se retiraron los patrocinadores?
–Por cuestiones políticas cuando estuvo Miguel Ángel Yunes en la gubernatura. Es que me llovió sobre mojado. Dicen que uno cosecha lo que siembra. Realmente me equivoqué en ciertas cosas: primero, me confié de todo en general y no estuve al pendiente. Mezclar la política con el futbol fue un error gravísimo, también lo fue desatender al equipo, pero ya aprendí la lección, me gusta aprender. Entre más me golpeen más me defiendo… Me equivoqué. No hice las cosas bien.
–¿En qué más se equivocó?
–En haber dejado al equipo solo. Cuando estuve ahí llegamos a dos liguillas y a una Copa Mx con Carlos Reinoso y Cristóbal (Ortega), después cuando me involucré en la política me separé del equipo y es cuando se me cae. Por eso le di las gracias a mi partido y me salí de la grilla cuando terminé mi campaña en Veracruz.
“Quiero recuperar al club con gente profesional, sobre todo que sepa de futbol. Desafortunadamente estuve rodeado de muchos vividores en todas las áreas; nada más llegaron a cobrar. El descenso no es sólo mío, sino de todos. Soy el responsable, pero todos pusieron su granito de arena.
–¿Así lo entienden sus colaboradores?
–No, pero ya ni van a estar, muchos ya ni están. (Ahora) están haciendo muchas cosas por detrás, pero no importa. A muchos hay que darle las gracias.
Los adeudos
En junio de 2017, Proceso (2119) documentó que en los últimos 11 años los gobiernos de Veracruz, en complicidad con el Congreso local, financiaron a los equipos profesionales de futbol, basquetbol y beisbol del estado. Se trató de caprichos de los gobernadores en turno y no exigieron a los dueños de esas organizaciones explicar en qué y cómo se gastaron los recursos públicos.
La publicación detalló que de 2006 a 2016 el gobierno de Veracruz financió con 990 millones de pesos a esos equipos, entre los que destacan los Tiburones Rojos de Veracruz y sus filiales de Coatzacoalcos y Córdoba.
“Que quede claro, a mí no me apoyó el gobierno del estado. Nunca me dio dinero”, replica Kuri.
–¿Por qué guardó silencio cuando hay señalamientos de que desde el gobierno de Fidel Herrera les dieron recursos del erario?
–Desde 2014 lo vengo diciendo: nunca recibí un solo peso. ¿Cuál dinero? Tengo documentos en los que le solicito al gobierno la partida que se establece en la Gaceta Oficial del estado, en la que hay un porcentaje destinado a los equipos profesionales.
“Ahí están los oficios cuando solicité el dinero. (En el caso de Tiburones Rojos) el recurso tenía que salir a nombre de Promotora Deportiva del Valle de Orizaba SA de CV, mi empresa, como en su momento cuando estuvo Fidel Herrera me apoyó para Albinegros de Orizaba. Les correspondía una partida y depositaban a la cuenta del equipo.
“Como empresario, únicamente tuve cierto apoyo económico del gobierno en los tiempos de Fidel Herrera. Con (Javier) Duarte no hubo tal ayuda y tampoco con Miguel Ángel Yunes”, agrega.
Envuelto en controversias y en una interminable serie de disputas legales por demandas promovidas contra el equipo de parte de exdirectivos, exjugadores y exempleados del club Tiburones Rojos de Veracruz, el actual dueño asegura que de 2014 a la fecha ha asumido problemas de administraciones anteriores.
“La federación ha cobrado por deudas que son de 2005 (de Rafael Herrerías)”, explicó Kuri el 27 de marzo último al diario Récord.
En realidad, los conflictos datan desde los tiempos en que Alberto de la Torre, expresidente de la Femexfut, se hizo cargo de los Tiburones Rojos. En específico, expone Kuri a Proceso, los problemas comenzaron “desde que me llegó el primer cobro en 2014 de parte de César Valoyes, del club Santa Fe de Colombia”.
El exdiputado del PRI dice que también absorbió las deudas que dejaron otros exdirectivos del equipo, como Herrerías y el desaparecido Mohamed Morales. Acepta que ya se cansó, que ya no quiere seguir pagando compromisos de otros.
Según sus propias cuentas, además de los 139.2 millones de pesos que pagó a la Liga Mx para no descender, de 2014 a la fecha ha desembolsado 8.1 millones de dólares por deudas “que no me corresponden. Es lo que estamos viendo ahora en la federación”.
–¿Por qué pagó asuntos que no le correspondían?
–Porque cuando llegaban las demandas al club le decían a mi hijo (Fidel Kuri Mustieles): “Tienes que pagar esto porque llegó del TAS, porque nos pueden quitar tres puntos y después desafiliarnos. Nos pueden hacer esto”. Y ahí iba yo y pagaba. Al final, no quería problemas.
En lo deportivo, Veracruz se convirtió en el equipo con más descensos en la historia (con cinco) y en el que más veces se ha marchado a la segunda división en los torneos cortos, en tres ocasiones.
En lo administrativo, Fidel Kuri también ha conocido la severidad de la Femexfut, que apenas el viernes 3 lo volvió a multar económicamente por medio de su Comisión Disciplinaria, por sus críticas contra el trabajo arbitral publicadas en sus redes sociales.
Hace dos años este controvertido empresario recibió otro revés de la Comisión Disciplinaria. El propietario del Veracruz tenía prohibido tener contacto en el campo de juego y con jugadores en cualquier estadio tras agredir a Edgardo Codesal, entonces director técnico de la Comisión de Árbitros. No obstante, Kuri celebró la victoria de su equipo en la penúltima fecha del torneo de la Liga Mx contra Monterrey.
“Por no cumplir la sanción impuesta, la comisión resuelve castigar al señor Fidel Kuri Grajales con un año de suspensión adicional a la sanción de ocho meses que se encuentra cumpliendo, por lo que no podrá realizar actividad alguna relacionada al futbol federado. El periodo de sanción se amplía hasta el 20 de septiembre de 2018 y una multa económica”, informó el organismo.
El choque con Irarragorri
El 1 de abril último, Kuri Grajales acusó que en la Femexfut hay un complot encabezado por el dueño de Santos Laguna, Alejandro Irarragorri.
“Él tiene interés de que me saquen de la federación y está presionando para que descienda y pueda llevarse al equipo a Tamaulipas”, denunció Fidel Kuri al diario Récord.
La confrontación entre ambos personajes puso en evidencia otra disputa: la controvertida transferencia del delantero argentino Julio Furch, del Veracruz al Santos, que como parte de la negociación cedió al colombiano Fredy Hinestroza… pero éste llegó lesionado.
Kuri Grajales cuenta la trastada que, según dice, le jugó Irarragorri: “Una persona que no tiene palabra no es hombre. Cuando el señor me presentó una lista de jugadores apareció el nombre de Fredy Hinestroza. Yo elegí al jugador e Irarragorri me cedió al futbolista, pero al hacerle los estudios médicos en el club salió que venía mal de la cadera. Ni siquiera pudo trabajar el primer día de la pretemporada”.
El dueño de los escualos dice que le habló al dueño de Santos para informarle de la situación. “Me dijo que no me preocupara. Le pedí que me enviara a sus médicos para que se pusieran de acuerdo con los de mi equipo. Te lo devuelvo o me das a otro jugador o me regresas mi dinero, pero él me dijo que no tenía que preocuparme de nada”.
Kuri recuerda que al siguiente día Irarragorri envió al hotel de concentración de los Tiburones a un terapeuta y a un abogado, quien habló más que el médico. “Le volví a llamar (al dueño de Santos) para decirle que el asunto era entre doctores y para no tener problemas vamos a grabar toda la reunión, que la grabe tu gente y la mía. Una mentira no la voy a decir”.
Después, en una cena en la Ciudad de México, el dueño del conjunto lagunero le dijo: “Soy un caballero y siempre cumplo mi palabra. Si no juega, yo le pago el sueldo. ¿Y si no mejora? No pasa nada. Somos amigos”.
Kuri registró a Hinestroza ante la Liga MX, pero éste se mantuvo lesionado y no jugaba. “Siempre lo reporté con Alejandro, hasta que un día al terminar el torneo lo vi en diciembre en el draft de Cancún, desayuné con él y le dije: ‘Ya es mucho tiempo, creo que ya hay que resolver el caso del jugador’. ‘No te preocupes. Llévalo con tal doctor en el ABC’, me respondió.
“Irarragorri me dio dos nombres de doctores. Ya le habían realizado los estudios. Le volvimos a hacer estudios con cinco doctores y el diagnóstico fue el mismo desde el primero”. Al final, la Femexfut le dio la razón a Irarragorri.
“En una junta le dije a Alejandro: ‘¡Irarragorri, me robaste con el jugador! Yo aguanto, tarde o temprano me la voy a cobrar…’”. Kuri reclama un pago de 2 millones de dólares.
–¿Usted tiene en venta al Veracruz?
–Siempre aseguran que quieren comprar, pero nada más dicen. Hay que ver quién quiere, porque para vender al equipo tiene que pasarse por la Junta de Dueños.
–Ahora que pagó la fianza para mantener al equipo en la Liga Mx todo queda en manos de la auditoría, la que revisa si es lícito el origen de su dinero.
–¡Que me revisen!
–¿Qué hay que investigarle a Kuri?
–¡Nada!








