Después de 15 años de estar en cartelera durante dos, el musical Los miserables se vuelve a presentar en la ciudad de México, ahora con una nueva versión de los autores originales.
El musical surgió en 1980 en Francia, escrito por Alan Boublil y Jean Marc Natel y musicalizado por Claude Michel Schönberg. El productor inglés Cameron Mackintosh la llevó a Londres en 1985 para ser escenificada por la Royal Shakespeare Company, y de ahí en adelante se ha vuelto uno de los musicales más aclamados y visto en más de 40 países. En Londres y en Nueva York, por ejemplo, se sigue representando en la actualidad y continúa viajando por diferentes partes del mundo a manera de franquicia.
Hace unos años, el autor y el musicalizador franceses, junto con el productor Mackintosh, decidieron una nueva versión, con un enfoque dirigido más específicamente al público juvenil, incorporando a su decir nuevas tecnologías. Esta propuesta actualizada es la que se presenta desde marzo de este año en el Teatro Telcel.
A diferencia de la producción original, que logramos ver en el 2003, las proyecciones, la eliminación del giratorio y ciertas resoluciones escénicas debilitan la fuerza –puramente escénica– que tenía con anterioridad. A un espacio más abstracto se contrastó con módulos realistas o portones y sitios semivacíos para indicar el lugar. Se extraña el viaje de Jean Valjean por el alcantarillado, resuelto sólo con iluminación y no con proyecciones, al igual que el suicidio de Javert, que perdió su magnificencia anterior.
Este replanteamiento del musical está relacionado con la adaptación de Los miserables a la pantalla grande realizada en el 2012, en donde Alan Boublil y Claude Michel Schönberg estuvieron involucrados. El éxito de la película y sobre todo su musicalización, fue el punto de partida para incorporar esta nueva banda sonora a la versión teatral, en donde se resalta el amor romántico y la moral sobre los conceptos sociales que sostiene la novela de Víctor Hugo.
La escribió a mediados del siglo XIX y se convirtió en una de las novelas más sobresalientes de ese siglo. Desde el estilo romántico y su esencia humanista, defiende a ultranza a los oprimidos, denuncia la situación límite en la que se encontraban y subraya el espíritu libertario de la rebelión encabezada por un grupo de jóvenes idealistas. Inspirada en la rebelión de junio en 1832, Hugo alza la voz y entrecruza la historia de Jean Valjean y Javert con este movimiento.
Valjean es un hombre que sale libre después de haber estado 20 años en prisión por haber robado un pan. Su reconstrucción y convicción de convertirse en un hombre honesto y generoso es ignorado por su perseguidor y antagonista: Javert. Dos personajes poderosísimos que se relacionan a lo largo de la obra bajo la forma de perseguido y perseguidor. Su dependencia mutua, sus convicciones y honestidad en sus puntos de vista, contribuyen a que estos personajes trasciendan en el tiempo y sean emblemas de distintas perspectivas de vida.
Los miserables, producida por Ocesa, enriquece nuestra escena nacional.








