Sumisión e indomabilidad

Margaret Atwood es una escritora canadiense reconocida por su vasta obra y activismo político. Escribe poesía, cuento, novela y ensayo. El eje temático fundamental de su trabajo es la condición femenina. Dentro de la narrativa que escribe, en 1969 da a conocer La mujer combustible, que versa sobre el problema de la marginación. En 1976 Doña Oráculo aborda el asunto del deseo femenino como motor del cambio y la libertad. La novia ladrona es una narración de 1993 que diserta sobre la perversidad.

En Alias Grace, una novela de 1996, narra la vida de una mujer popular del siglo XIX en Canadá: Grace Marks, acusada de participar en el asesinato de un hombre y su amante, y muestra cómo es víctima de su tiempo, así como de los prejuicios sociales. Para 2005 presenta Penélope y las doce criadas, basada en el canto vigesimosegundo de la Odisea de Homero, en donde la protagonista da su versión de la terrible matanza de sus pretendientes. El cuento de la criada aparece en 1986 y actualmente se encuentra en librerías por el éxito de la serie televisiva que recibió ocho Grammys en 2017 y en este año dos Globos de Oro, entre ellos el de mejor serie.

En El cuento de la criada (Ed. Salamandra. Col. Narrativa; Barcelona, 2018. 416 pp.), la protagonista Defred cuenta sus experiencias pasadas y presentes en la República de Gilead, que surge después de un golpe de Estado en los Estados Unidos, dado por un grupo de extremistas de derecha, que imponen una dictadura teocrática inspirada en el antiguo testamento. Así crean una sociedad organizada de manera patriarcal en donde la mujer es un objeto sometido a los Comandantes; hay que indicar que en ese mundo se ha extendido la infertilidad y sólo pocas pueden concebir. Los papeles de ellas se reducen a ser esposas, madres y sirvientas; aparte están las criadas que, por su fecundidad, tienen la función de engendrar hijos para los poderosos.

La protagonista es una criada bajo el control del Comandante Fred, de ahí su nombre, que denota posesión: Defred (que pertenece a Fred). Desesperada, cuenta su situación. Así nos enteramos de cómo ha sido educada en el miedo y el castigo para aceptar su condición de cuerpo, que puede ser utilizado para asegurar la descendencia de los oligarcas, y negar cualquier sentimiento hacia el recién nacido que tiene que entregar a la esposa del Comandante. También de cómo es su vida cotidiana, sometida a los caprichos no sólo de éste sino de otras mujeres de mayor jerarquía. Además, describe la manera en que son castigadas y drogadas y la forma en que Gilead se protege de las otras sociedades inferiores, construyendo un muro protector para evitar las fugas y posible inmigración. Sin embargo, a pesar esta tiranía, cuenta cómo algunas mujeres realizan actos de indomabilidad. 

En El cuento de la criada Atwood hace una caracterización de una dictadura oligárquica sustentada en principios religiosos. A pesar de la terrible sumisión y de la clara intención de anular los sentimientos de las criadas, a través de la educación, el miedo y la vigilancia, la emoción que sienten ante sus hijos, la identificación con el sufrimiento de otras mujeres y un profundo deseo de libertad generará actos de rebeldía y toma de conciencia. 

El tratamiento profundo del tema que aborda y la manera directa con la que escribe Margaret Atwood, hace que esta novela sea sobresaliente.