Necesaria, una gran inversión

Próximo secretario de Cultura para el gobierno de la Ciudad de México que encabezará Claudia Sheinbaum, el diputado de la Asamblea Legislativa Alfonso Suárez del Real no descarta la posibilidad de que el Hotel Posada del Sol sea rescatado, si bien no es su intención convertirlo en un nuevo Faro de Artes y Oficios, como propuso en su momento la exsecretaria de Cultura Lucía García Noriega (Proceso, 1897).

Entrevistado en estas páginas hace unas semanas con motivo de su nombramiento (Proceso, 2178), considera que el rescate del inmueble que data de los años cuarenta del siglo XX es un pendiente de la ciudad, pero aclara que primero debe plantear el proyecto a Sheinbaum y ella tomará la determinación:

“Le voy a presentar diferentes opciones. Ariosto Otero (muralista) quiere hacer la Escuela del Muralismo, ahí hay espacio para hacer murales. Pero también le decía yo a Ariosto: ‘Busquemos la escuela de restauro de murales y empezamos primero con los que están ahí’.”

Se le comenta que García Noriega planteó la posibilidad de instalar talleres de restauración de pisos, maderas, objetos artísticos, elementos decorativos y demás, para que los jóvenes participantes restauraran el edificio: 

“Sí, ella tenía todo un proyecto, rescatable como una de las opciones.”

Lo importante, aclara, es cómo detonar la recuperación de esa infraestructura y si se tendrá la capacidad financiera, pues uno de sus temores es que el gobierno saliente esté dejando “dinamitadas las finanzas”. Advierte la posibilidad de encontrar una situación económica difícil, ante la cual deban priorizarse los derechos sociales de los adultos mayores, madres, jóvenes con derecho a apoyos y becas. 

“A lo mejor la vertiente de los aprendices pudiese ayudarnos, que hubiese aprendices de ebanistería, etcétera, pero no resultaría en este momento una prioridad ante ese panorama.” 

Y en lugar de un Faro piensa más en un espacio tipo coworking, donde “alquilas tantos metros y puedes trabajar ahí con derecho al internet, a una sala de juntas, o sea, ya no son oficinas exclusivas sino compartidas. Vi este tipo de esquema en Brasil y en Barcelona, pudiera ser que resultara, pero necesitamos primero un gran inversionista que permita ponerlo a punto para poderlo lanzar en esta proeza”.

Considera que debe rescatar el teatro e investigar quién ha estado ganando dinero con el alquiler del inmueble, prestándolo para la filmación de películas. Descarta a las instituciones como la Comisión de Filmaciones de la Ciudad de México, la Secretaría de Finanzas, la Tesorería y al Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia. Piensa que son los vigilantes.

Se salvó de la picota

Suárez del Real relata que el proyecto de rescate del Posada del Sol existe desde hace tiempo. De ninguna manera fue una idea sólo “pensada en voz alta” por García Noriega. Inclusive, recuerda que durante el gobierno del primer jefe de gobierno en la ciudad, Cuauhtémoc Cárdenas, el entonces delegado en Cuauhtémoc, el arquitecto urbanista Jorge Legorreta, sugirió hacer un proyecto cultural ahí, pero los recursos no lo han permitido, “ésa es la verdad del asunto”.

“De lo que nos salvamos gracias a los textos de Proceso, a los vecinos de la Doctores, a la tozudez de la constituyente Mayela Delgadillo y a los puntos de acuerdo que presentó tu servidor, fue evitar que integraran el inmueble en el Sistema de Actuación por Cooperación (SAC), que se instaló para generar una asociación público-privada que le permitiera al exsecretario de Finanzas bursatilizarlo para construir una torre de al menos doce pisos, donde se establecerían las instalaciones de la Secretaría. Y quien construyera la torre pudiera usufructuar los pisos del cuarto al doce durante cuarenta años, como solían hacerlo.”

A decir suyo, detrás de esta operación estaba el “magistrado inmobiliario”, Edgar Elías Azar (ahora embajador en Países Bajos):

“Él malbarató los tres edificios que tenía el Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad, dos de la colonia Cuauhtémoc y uno en la San Rafael. Se los dio a una misma empresa, baratísimos. Esa empresa fue la que le construyó el edificio que tenemos ahora en avenida Niños Héroes, que es ¿de cuántos pisos? ¿de doce? Él hablaba de la Ciudad Judicial y Édgar Amador Zamora, ex secretario de Finanzas hablaba de la Ciudad Administrativa. Y el Posada del Sol formaba parte del patrimonio para ser utilizado y construir algo.

–¿Entonces efectivamente lo iban a demoler y se salvó?

–Así es. Y se salvó por todo eso, por todos los berrinches que todos hicimos. El problema real es que requiere de mucho dinero, entonces, mi propuesta con la doctora Sheinbaum es explorar la posibilidad de que a través de la intervención de particulares podamos hacer algo para rescatarlo.

Recuerda que cuando el Foro Shakespeare enfrentó el problema de su cierre le planteó al actor Daniel Giménez Cacho, rescatar el teatro del Posada del Sol, que tiene un aforo de 400 butacas, aunque éstas ya no existen pues ha sido expoliado, como todo el inmueble. “Lo único que no se han llevado son los murales porque están pegados a la pared”. Pero el también director le dijo que requería de mucho dinero “y, en efecto, hay que meterle mucho dinero”, concluyó.