Señor director:
Agradezco a Proceso que en su edición 2157 haya publicado un artículo tan importante del doctor Ernesto Villanueva, donde gentilmente se me alude. Con base en ello, le ruego se publique en la sección Palabra de Lector las siguientes confirmaciones y precisiones:
1. Es cierto lo que dice el doctor Villanueva respecto al trato irrespetuoso y agresivo que padecí de parte del capitán Goñi. Sin duda, puedo calificar a este sujeto de misógino, pues sin respetar mi calidad de mujer, me agredió de palabra y obra. De ello fueron testigos los miembros de la tripulación a quienes señalé en mi denuncia ante la Procuraduría General de la República (PGR).
Se trata de los señores Eduardo Hernández Peña y Blanca Heredia, quienes estaban decididos a confirmar el trato ofensivo de este capitán. Asimismo, declararían sobre lo más grave: que una aerolínea mexicana aceptaba imponer leyes de Estados Unidos de América.
Lo anterior puede considerarse un acto de barbarie jurídica que bien puede ubicarse hasta en el punto de traición a la patria. Sin embargo, lejos de actuar en consecuencia, la PGR decidió marginarse.
Es el caso que acabo de recibir una comunicación suscrita por la Ministerio Público Federal Nancy Casimiro Valdés, titular de la Mesa III de la delegación de la PGR, por la cual me dicen que se dicta el “Acuerdo de no ejercicio de la acción penal”. Ello sin haber hecho una sola diligencia. Jamás citaron al capitán Goñi ni tampoco al personal al que le constan los hechos. Hicieron caso omiso de los documentos que me permito anexarle, por los cuales se puede confirmar aplicación extraterritorial y ajena a la soberanía mexicana.
Junto con esto, fue claro que el comportamiento del capitán era injustificado, pues ninguna regla le autorizaba a conducirse con amenazas y abuso de autoridad como lo hizo en mi contra. Estas conductas no fueron consideradas como era debido, aun pudiendo tratarse de delitos perseguibles en nuestro país, de acuerdo con lo previsto en el artículo 5° del Código Penal Federal. Insisto, de forma descarada se muestra la intención de ayudar a esta empresa Aeroméxico.
2. Al margen de lo anterior, que es sumamente grave, debo decirle que Aeroméxico es una empresa arbitraria y mentirosa. Como usuaria tengo el nivel más alto, que es el Titanio; mi número de socio en Club Premier es 191326107. Con base en ello, supuestamente tengo derecho a ascensos 96 horas antes del vuelo. Esto es una mentira total; para ello constantemente se presenta la perversidad de obligarnos a comprar tarifas caras con la ilusión de ascendernos, lo cual se cumple bastante eventualmente. Si es un viaje a Europa o Estados Unidos, dichos ascensos son imposibles. En cambio, sí los venden con toda la desvergüenza del mundo.
3. Otro hecho gravísimo en Aeroméxico es que no cubre las indemnizaciones de ley marcadas precisamente en la Ley de Aviación Civil. El pasado 24 de diciembre el vuelo de París a México salió con siete horas de retraso, y hasta la fecha no me han cubierto la indemnización respectiva, ni a mí ni a mi familia. El pasado domingo 10 de febrero salió con siete horas de retraso el vuelo de Toronto a México, e igualmente no se ha cubierto la indemnización de ley.
La empresa falta a la verdad al asegurar que fue por problemas climatológicos en ambos casos, lo cual es una mentira total. En el de París fue por falta de pericia del capitán, que no pudo aterrizar en el aeropuerto Charles de Gaulle. En el de Toronto fue porque no llegó la tripulación en el vuelo de México a aquella ciudad canadiense.
4. Acudí en ambos casos a la Procuraduría Federal del Consumidor, y el hecho es muy claro: esta institución se halla al servicio de Aeroméxico. Absolutamente nada hicieron, argumentando que la empresa no deseaba conciliarse, a pesar de que les demostré fehacientemente sus responsabilidades.
5. Por último, señor director, le preciso: Aeroméxico está utilizando a empresas carentes de patrimonio para un sinnúmero de actividades como venta de boletos, y todo ello para marginarse de las responsabilidades legales del caso. De manera engañosa, ofrecen con el escudo de Aeroméxico venta de pasajes, pero no es la empresa en sí, sino, insisto, personas morales que no tienen ninguna responsabilidad, siendo que el consumidor piensa estar comprando a Aeroméxico y no es así. (Carta resumida)
Atentamente:
Doctora Elba Cruz y Cruz








