Boca del Río, VER.- El pasado primero de diciembre tocó el violinista norteamericano Josua Bell (1967), uno de los más importantes del mundo, el Concierto para violín No. 1 en sol menor de Max Bruch (1838-1920) durante la inauguración del grandioso Foro Boca de esta ciudad. Lo acompañó la Orquesta Filarmónica de Boca del Río (OFBR) bajo la batuta de su director maestro Jorge Mester.
El evento de luces y sombras: Anunciado a las siete de la noche comenzó a las ocho cuarenta por razones que ignoramos. Para empezar, luego de los discursos inaugurales, la orquesta tocó la Obertura veracruzana de Jorge Arturo Castillo, donde acompaña al grupo Tlen Huicani de soneros jarochos un arreglo hecho de “La iguana”, “El Colás”, “La bruja”, “El cascabel”, “El zapateado” y “La Bamba”.
Casi todos estos sones son de dominio público, anónimos, algunos tienen autor reconocido pero el programa de mano no dice ni media palabra de esto ni del autor del arreglo, el maestro Jorge Arturo Castillo. Este columnista investigó que se trata de un músico de Xalapa, Veracruz, violinista que obtuvo además la licenciatura en Dirección Orquestal por la Royal School of Music de Londres. Interesantísima esta obra que, sin duda, merece más difusión.
Tlen Huicani (que en náhuatl significa “Los cantores”) es un soberbio conjunto xalapeño conformado en 1973 por Alberto de la Rosa, Raúl Monge Alarcón, Rubén y David Melgarejo Huesca, y se ha dedicado a llevar lo mejor de la música veracruzana al mundo entero.
El Concierto para violín y orquesta de Bruch es uno de los más populares de su género, y Joshua Bell lo interpreta magistralmente. Aquí la orquesta lo acompañó con un sonido a ratos demasiado opulento: acostumbrada a tocar en una sala de pobres condiciones acústicas como la de su sede anterior, al estrenar este soberbio Foro Boca su volumen resulta demasiado alto para acompañar a un violinista que, además, toca algunos pasajes con suprema delicadeza. Deberán acostumbrarse los jóvenes músicos de la OFBR a tocar mucho más piano, pues esta nueva sala tiene una de las mejores acústicas que hayamos escuchado.
Con un aforo de 966 butacas, el Foro Boca es una obra estupenda del arquitecto Michel Rojdkind, está situado entre las aguas del Golfo de México y el Río Jamapa. Sobre este arquitecto y el Foro el programa de la inauguración no dice tampoco ni media palabra.
La segunda parte del programa consistió en la ejecución de la Sinfonía 9 en re menor Op 125 de Beethoven (1770-1827); se juntaron para ello el Coro de la Universidad Veracruzana y la Camerata Coral de la Universidad de Veracruz. Entre las dos asociaciones corales apenas sumaron unos ochenta cantantes, pero fueron suficientes para la tarea encomendada. Los solistas norteamericanos Kelley Nassief, soprano, Tracy van Fleet, mezzosoprano y Randall Bills, tenor, muy bien aunque hubiera sido mejor que una sala mexicana la inauguraran cantantes mexicanos, que los hay mejores. El barítono puertorriqueño Abdiel González completó el cuarteto. Probablemente se trata de un tenor fuerte, su timbre no suena baritonal, y sin embargo acometió con éxito su papel.
Mester, elegante e impecable como siempre en su dirección orquestal, en cuyo honor la sala lleva su nombre.








