A un cuando todavía se encuentra en una fase emergente, la interacción entre imaginarios artísticos contemporáneos e imaginarios artesanales, fue una de las propuestas más interesantes durante 2017. Compleja y contradictoria por el poder que ejerce el arte (Proceso 2108, 2110, 2117, 2121, 2139), esta interacción cierra el año con dos propuestas que diluyen las diferencias jerárquicas que caracterizan al escenario artístico contemporáneo.
Interesante por el impacto que ha tenido en la renovación de las disciplinas y propuestas creativas –las técnicas tradicionales se han expandido en géneros como la instalación y el arte objeto–, el Museo de Arte Popular (MAP) en la Ciudad de México presenta la quinta edición de su Bienal Arte/Sano entre Artistas 5.0
Impulsado desde 2007, el evento define asociaciones entre artesanos y artistas que coinciden, principalmente, en las técnicas y materiales que utilizan. Integrado por firmas reconocidas y en desarrollo provenientes de ambos territorios, Arte/Sano, a pesar de su disparidad, presenta en esta edición algunas propuestas que fusionan exitosamente el concepto con la manufactura.
Sobresaliente en la muestra resulta la instalación colgante de gran formato, realizada en papel intervenido pictóricamente y hoja de oro, que presentan Miguel Bolívar y la artista belga Isabelle de Borchgrave. Notoria a pesar de los numerosos alebrijes de gran formato que la flanquean, la obra denominada El sueño de los nenúfares se impone como una pieza artística etérea y a la vez contundente, que no requiere el apellido de popular.
También en el formato de instalación, pero a pared, las Travesuras Interdimensionales del escultor en madera Baltazar Hernández, el ceramista Altamirano Rodríguez y el escultor y pintor Marco Lamoyi, destacan por la hibridación que logra entre la utilidad artesanal y la inutilidad artística. Diseñada como un conjunto de repisas que sostienen objetos pulcramente bruñidos con formas de botellas, la obra se acompaña de pinturas con vocabularios constructivos y excelentes tallas en madera que, con poéticas entre medievales y fantásticas, alteran el significado del estante.
Compuesta con piezas en las que el trabajo artesanal se exhibe sin alteraciones integrándolo a discursos artísticos –relieve de Adan González, Cecilia Villanueva y Luis Bedolla, en el que estructuras arquitectónicas pintadas se convierten en nichos para alojar miniaturas de papel y cerillos–, con obras en las que el artesano casi no se percibe –jaula intervenida con una figura de porcelana y plumas de perico ensamblada por Josue Chi y Rafael Pérez–, y con propuestas sin sentido como el Círculo naranja que con cuentas de terracota construyeron Dominga Gutiérrez, Rogelio Rojas y el reconocido escultor Xawery Wolski, la muestra es un acertado esfuerzo por fusionar, sin intenciones aspiracionales, la pluralidad creativa de nuestro país.
Con un sentido diferente, que apela a convertir a creadores indígenas en artistas contemporáneos, la galería MUY de San Cristobal las Casas presenta este viernes 15 y sábado 16, en el ex Templo de Corpus Christi, en la Ciudad de México, una muestra con artistas mayas y zoques que abordan el tema de los terremotos y la reconstrucción material y espiritual de sus comunidades.








