Programas en TV Azteca

La televisión abierta posee, pese a la competencia que representa internet, todavía 65-70% de la audiencia en México. En términos de público es evidente su predominio, aunque por lo que respecta a las ganancias las cifras no son tan alentadoras. En tanto negocio, busca aumentar los beneficios mediante la disminución de sus productos, la menor cantidad de inversión en éstos y el recurso de distribuir programas foráneos, para así captar publicidad gastando sólo la cuota por derechos.

No basta. La tendencia a disminuir su sintonía crece. Diversificarse se hace necesario. Acrecentar sus posibilidades de captar anunciantes mediante salidas en canales en red, también. Así lo hizo Televisa en su momento, ahora toca el turno a TV Azteca.

Sin que haya quedado claro el procedimiento legal mediante el cual TV Azteca se quedó con Canal 40, hoy poseen la concesión fuera de controversias. Recientemente, el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) autorizó a la empresa televisiva el cambio de identidad del canal Proyecto 40 a ADN 40. Lo hizo en 70 estaciones de televisión por 29 estados de la República; con ello Canal 40 pasa a ser una amplia red. De forma complementaria, el pleno autorizó a Televisora del Valle México el cambio de identidad del canal Proyecto 40 para transmitir el canal ADN 40 en el canal digital 40.1, organizado por la misma firma.

No obstante el aumento en infraestructura y el evidente apoyo de las autoridades, la producción de TV Azteca no avanza.

Pese a que en 2016 se dijo que la empresa no haría más telenovelas, ya que el público ha dejado de interesarse en éstas, este año se ha reanudado esa producción y para 2018 se han programado varias más. Sin embargo, lo hace en baja escala y sin novedades en el formato. Señala en su carta programática cinco telenovelas: una de ellas es extranjera, otra más es reposición de la que antaño produjo Argos y las otras tres aparecen como de autoría propia. La más ligera es una comedia de pésima factura llamada 3 familias. La historia gira en torno a las frustraciones de los personajes por no obtener la casa de sus sueños. Está evidentemente orientada a la clase popular que pudiera entretenerse con el relato.

Las malcriadas incursiona en el tema de la trata de blancas. La hija pródiga narra el conocido periplo de una mujer que vuelve al seno de su familia 20 años después de su desaparición. Mujeres rompiendo el silencio inicia el lunes y pretende tocar el tema de los derechos femeninos a escoger su camino, a su cuerpo y a su autonomía. Veremos cómo se aborda, aunque no cabe esperar mucho del desempeño actoral ya muy fallido en el tráiler.

Para el siguiente año, la apuesta es por recrear la vida de personajes de la cultura popular, en colaboración con Fox y con Sony Pictures, logrando así entrar a la OTT (televisión de paga por internet Over The Top) Netflix.