La fotografía más famosa de Zapata

Cuando Emiliano Zapata ocupó Cuernavaca el 26 de mayo de 1911, con 4 mil hombres, ya circulaban más de 300 imágenes de la Revolución en periódicos de México y de otras partes del mundo, pero ninguna de ellas era de Zapata. La primera fotografía del caudillo del sur apareció por primera vez el 8 de junio de ese mismo año. En el interior del hotel Moctezuma lo esperaba el fotógrafo que plasmaría su imagen para la posteridad.

En 2008, durante una de mis visitas de investigación a la Fototeca Nacional me percaté de que uno de los negativos de la famosa imagen de Zapata tenía una inscripción en la parte baja que decía: “Zapata, Photo and Copyright by”, seguido por la firma del fotógrafo, que en ese momento me resultó ilegible.

Dado que en la bibliografía existente nadie había hecho notar ese dato, me di a la tarea de diseñar una estrategia que me llevara a conocer al autor de la firma. El primer paso fue acudir al archivo histórico del Instituto Nacional de Derechos de Autor. Ahí revisé los registros que en tiempos de la Revolución se llamaban Propiedad Artística y Literaria. Me dispuse a revisar todas las fotografías registradas de la Revolución a partir de 1911, así como cada uno de sus expedientes, ya que en ellos se consigna la solicitud mecanuscrita del registro con el nombre del solicitante y su firma al calce. Mi esperanza era encontrar una solicitud con la misma firma que aparecía en la fotografía de Zapata.

En los registros de 1915 encontré la pieza que le dio sentido a este rompecabezas. El expediente No. 6867 tenía escrito a máquina, F. Wray, el nombre de la persona que solicitaba registrar la autoría de una fotografía cuyo título era: “La última fotografía del presidente Madero”. El documento al calce tenía la misma firma que la fotografía de Zapata. Por lo tanto, la firma que había permanecido ilegible se había vuelto nítida; ahora no tenía dudas: el autor que firmaba la famosa fotografía era: F. Wray.

Por otro lado, inicié la búsqueda de la primera publicación de la fotografía, esto con la finalidad de saber si su difusión había influido mediáticamente en su movimiento. Pero no fue así, ya que fue publicada por primera vez el 2 de febrero de 1912 en El Diario, cuando el zapatismo ya había alcanzado una gran popularidad desde noviembre de 1911 a partir de la promulgación del Plan de Ayala.

Por mi investigación, presumo que la revista Leslie’s de Nueva York se basó en la imagen que encabeza este texto para la reproducción que incluyó en su número del 7 de marzo de 1912, y cuyo crédito es el mismo que aparece en el reverso de la fotografía: “International News Service”. Hasta donde sabemos, esa fue la primera vez que se publicó de cuerpo entero.

Fue hasta el 5 de abril de 1913, otra vez en Estados Unidos, que la revista Collier´s publicó la imagen de Zapata silueteada, con una clara intervención editorial, aislando a Zapata del contexto original de la toma y otorgándole a la imagen todo su potencial. Días después, El imparcial publicó por primera vez en México la fotografía completa.

Estas publicaciones por sí solas no bastaron para hacerla popular. Es muy probable que el primer hecho que ayudó a introducirla en el imaginario colectivo mexicano, aunque de manera negativa, fue la publicación masiva del grabado basado en esta imagen que hiciera Guadalupe Posada entre 1912 y 1913, con el título: La jeringa de Zapata.

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* Extracto del libro Emiliano Zapata, un viaje sin retorno de Miguel Ángel Berumen, que se presentará en febrero de 2018.