Señor director:
Tengo entendido que Miguel Ángel Mancera, que gobierna nuestra ciudad, tiene un doctorado en derecho, por lo cual está al tanto de los asuntos que conciernen a los derechos de los capitalinos.
Quisiera saber si es correcto que se envíen policías y patrullas de la Ciudad de México a ciertos estados del país, para poner orden. Esas entidades ya tienen sus instituciones y su material de defensa.
Primero me parece una injerencia y, segundo, en la Ciudad de México pagamos bastantes impuestos para tener seguridad y no debemos participar en los gastos de otros estados.
Si en nuestra ciudad tenemos bastante inseguridad, por qué debemos meternos a poner orden en lugares que no nos piden nada y gastar nuestro dinero en cosas que no nos incumben.
Primero hay que ver cómo están las cosas en casa antes de gastar el presupuesto de la capital en infiernitos ajenos. Después van a querer subirnos nuevamente el predial. Con los españoles del Promoca –que le quitan la chamba a los mexicanos– nunca se arreglan las cosas tampoco.
Si Mancera piensa llegar a la Presidencia del país, primero debería tener la Ciudad en orden, sin baches ni basura en las calles, sin caños tapados que apestan, ni inundaciones, tanta delincuencia y construcciones ilegales vacías e invasiones de predios. No entendemos, por ejemplo, por qué se arreglan las banquetas que estaban en buen estado y no las calles llenas de baches. Eso es absurdo.
Les escribo desde un pueblo de la delegación Álvaro Obregón, sobre la Calzada al Desierto de los Leones, que estaba muy bien cuidado y era bonito hace 18 años. Ahora los callejones están llenos de carros abandonados que sirven de dormitorio a los vagos, hay asaltos hasta en el día y todas las tapas de las coladeras han desaparecido. La Procuraduría Ambiental no viene a revisar. Tampoco la delegación.
Atentamente
Profesora Lilian Verine P. de Díaz.








