Señor director:
El pasado sábado 15 recuperé mi libertad, después de 8.11 años que estuve en prisión únicamente por denunciar la corrupción.
Durante mi encarcelamiento, y a partir de enero de 2011, la revista Proceso dio cabida a las denuncias públicas que le hicimos a la PGR, la CNDH y otras instancias, que nunca investigaron nada.
Sólo Proceso, con su periodismo vertical, dio a conocer la desgracia que vivíamos en los penales, primero en el Cereso de Coatzacoalcos, después en San Andrés Tuxtla; ningún otro medio de comunicación se atrevió a hacerlo. En los penales está prohibida la entrada de la revista: los corruptos le temen.
Se logró mucho y se contribuyó al cambio, a la alternancia en el poder, ya que Proceso dio a conocer la cloaca que son los penales veracruzanos. Falta mucho por hacer, pero se contribuyó a que la vida de los internos sea mejor.
Atentamente,
Sociólogo Filiberto Luiz Rodríguez Pérez








