Contra los feminicidios, incapacidad que indigna

 

Los activistas de Jalisco se muestran alarmados por el incremento de los feminicidios. Hace 15 meses, el gobernador Aristóteles Sandoval emitió la “Alerta de violencia contra las mujeres” y anunció una inversión de 25 millones de pesos en ocho municipios para atender el problema, pero los resultados han sido nulos; peor aún, el delito se exacerbó en ese periodo.

Pese a que hace 15 meses el gobernador Aristóteles Sandoval Díaz emitió la “Alerta de violencia contra las mujeres” y habló de la urgencia de implementar 15 acciones urgentes preventivas y judiciales para evitar los feminicidios en la entidad, éstos siguen aumentando.

Las acciones estarán a cargo de la dirección del Grupo Interinstitucional y Multidisciplinario (GIM), dependiente del Consejo Estatal para Prevenir, Atender y Erradicar la Violencia contra las Mujeres (Cepaevim), el cual contará , según anunció, con un presupuesto de 25 millones de pesos provenientes de fondos estatales, federales y de organismos públicos descentralizados. Pero todo quedó en buenas intenciones.

De las 15 acciones que se instrumentarían en los municipios de Guadalajara, Zapopan, San Pedro Tlaquepaque, Tonalá, Tlajomulco de Zúñiga, El Salto, Puerto Vallarta y Ameca, varias aún carecen de bancos genéticos, datos de registro y datos de agresores.

El Comité de América Latina y el Caribe para la Defensa de los Derechos de la Mujer (Cladem) registró 134 feminicidios en la entidad entre marzo de 2016 y el mes correspondiente a 2017. Las cifras contrastan notablemente con las que proporcionó Sandoval Díaz en febrero pasado durante el IV informe de la glosa ciudadana, cuando aseguró que los feminicidios habían disminuido de 93 a 42 desde que se emitió la alerta.

Alejandra Cartagena, vicecoordinadora del organismo, sostiene que de marzo de 2015 a marzo 2016 hubo 132 decesos, aun cuando no se había emitido ninguna alerta.

María Salguero, activista proderechos de las mujeres, asegura que en el país se cometieron mil 985 feminicidios durante 2016 y en lo que va del presente año suman 269, 15 de los cuales se cometieron en Jalisco. La información puede consultarse en el sitio feminicidiosmx.crowdmap.com.

Salguero creó una extensa red de información sobre los feminicidios en México a partir de lo publicado en medios de comunicación locales y nacionales. Con esos datos elaboró un mapa digital que incluye distintas categorías en las cuales puede observarse el rango de edad de las víctimas, el modus operandi del asesinato y la relación de la víctima con su agresor.

Tipificación sesgada
El Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio (OCNF) denuncia que aun cuando la Ley General de Acceso a las Mujeres a una Vida Libre de Violencia incluye el término “violencia feminicida”, éste no es reconocido ni utilizado por las autoridades encargadas de la procuración y administración de justicia.

Cartagena sostiene que la Fiscalía General del Estado, encabezada por Eduardo Almaguer Ramírez, manipula las cifras sobre los feminicidios, pues no “consigna bien los delitos”; de hecho comete “violencia institucional”, al considerar los casos de violencia contra las mujeres como parricidios u homicidios dolosos, pero no como feminicidios.

Hoy, en Jalisco, dice, las mujeres salen a la calle “siendo valientes, no libres”, Critica a la dependencia que dirige Almaguer por su poca eficacia para detener los delitos de género, pero sobre todo por la falta de capacitación de su personal. “No podemos tener ahí, en la fiscalía, a cualquier persona –dice–. Me parece un error que sólo se recicle al personal”.

Esa es la razón por la que hace un mes el Cladem se retiró de las mesas de diálogo cuyo propósito era impulsar acciones para evitar la violencia contra las mujeres.

El pasado 5 de abril, comenta Cartagena, se dictó una sentencia condenatoria de 50 años por parricidio contra de Gilberto Enríquez Vázquez, quien en 2012 contrató a tres personas para asesinar a su esposa, Imelda Virgen. El caso es considerado el primer feminicidio del estado, pero las autoridades tipificaron el delito como parricidio.

Cartagena insta a los gobiernos estatal y municipal a cumplir con las recomendaciones emitidas en marzo pasado por la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres (Conavim) para modificar el protocolo para la tipificación del feminicidio, así como con la aplicación de la Norma Oficial NOM-046 para implementar la interrupción legal del embarazo en mujeres y niñas víctimas de violación y el fortalecimiento de áreas dedicadas a la búsqueda de desaparecidas.

Anna Lozano, profesora del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO) e integrante del GIM considera que el aumento de la violencia contra las mujeres se debe a una normalización de la violencia en Jalisco.

Comentó que a pesar la voluntad política de las autoridades, algunos funcionarios insisten en culpabilizar a la víctima, como en el caso reciente de Lesvy Berlín Osorio Martínez –la joven asesinada en la UNAM–, quien, según las autoridades que llevan su caso, “era problemática”.

“México –dice Lozano– está entre los países más violentos del mundo, sólo por debajo de Siria. Y no hablemos de los grupos más vulnerables, como la comunidad LGBTI; en ese aspecto México ocupa el segundo lugar a nivel mundial en transfeminicidios, sólo por debajo de Brasil. De 2008 a 2016 hubo 247 asesinatos contra mujeres transgénero.”

Lozano, maestra en Género y Cultura, destacó también que existe disparidad entre los grupos que defienden a las mujeres y los gobiernos municipales, ya que las autoridades encargadas de impartir justicia tipifican de manera distinta los casos de feminicidio, lo que imposibilita crear antecedentes correctamente.
Historias del desencanto
La noche del 24 de mayo de 2016 Arantxa Cabrera, de 18 años, salió con sus amigos a divertirse al corredor de Guadalajara, donde se congregan miles de jóvenes cada fin de semana. Se ubicaron en un bar de la avenida Chapultepec y comenzaron a beber.

De pronto se desató una riña en una mesa contigua. Arantxa intentó calmar a los ánimos. Uno de los contendientes, notablemente bebido, le dio un puñetazo en la nariz, lo que le provocó una fractura. “Tú qué te metes, pendeja. Entre hombres las mujeres no valen nada”, escuchó Arantxa antes de perder el conocimiento.

Cuando se recuperó, el lugar estaba lleno de policías municipales, quienes defendieron a los agresores en lugar de proteger a Arantxa y su amiga.

“Sufro de problemas de ansiedad, terminé en el hospital porque me desmayé, y ¿qué pasó con los borrachos? Los dejaron ir porque los policías nunca supieron qué pasó, por lo cual no podían arrestarlos”, relata con resignación un año después de aquel suceso.

Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), en el país existen 95 hombres por cada 100 mujeres; a decir del Cladem, 39.7% de esas mujeres han padecido violencia en la comunidad, y 29.9% en el trabajo.

En su página oficial, el instituto informa que  67 de cada 100 mujeres de 15 años y más han sido víctimas de incidentes violentos en alguna relación de pareja, así como en los espacios comunitarios, laborales, familiares o escolares.

Ante la inoperancia de las autoridades, muchas de las agraviadas buscan canales alternativos, como Facebook para denunciar a sus agresores y contar sus historias.

El pasado 25 de abril, Paola Hernández publicó en su cuenta: “Hoy en la calle me acaban de decir las palabras más puercas del mundo. Un día no me la voy a pensar tanto, me voy a acercar a la persona (que me agredió) con un puto gas lacrimógeno”.

Dos días antes, Eliana González, quien se dedica a la venta de aparatos electrónicos, escribió que un hombre se introdujo en su negocio y la amenazó “con un cuchillo que parecía machete”. La encerró en el baño y se llevó todo lo que pudo.

El pasado 22 de abril, la señora Alicia Rodríguez fue agredida verbalmente por un motociclista cuando manejaba su auto. “Pinche vieja, tenías que ser mujer”, le gritó el motociclista.

“¿Acaso todas las mujeres manejamos mal?”, se pregunta.

Organismos como el Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres), así como ONU Mujeres proporcionan atención psicológica a quienes son objeto de abusos y maltrato físico y les brindan asesoría legal. También está la compañía teatral Espacio Agua Viva, que durante 48 años se ha dedicado a escenificar historias que sirvan como espacio de denuncia ciudadana. El pasado 23 de marzo, por ejemplo montó el espectáculo Caleidoscópico Femenino, en el que retrata “la resistencia de las mujeres a través del tiempo”.