Respuesta del colaborador

Señor director:

Agradezco que tenga espacio esta réplica a la carta del señor Enrique Torre López.

No me parece preocupante que alguien se atreva a mencionar los estrenos contemporáneos de obras musicales, cuando hay certezas de que lo son. No hacerlo sería una omisión que sí sería de preocupar. En el caso de la sinfonía BWV 1045, que fue reelaborada por la mutilación que recibió su movimiento sobreviviente, y de la Suite BWV 1025, no hubo duda de que recibieron su bautismo fonográfico por quien esto escribe. Que lo haya hecho un colaborador de Proceso no le resta mérito a la iniciativa musicológica.

Pasando a las “aseveraciones tan desorientadoras” que me he permitido hacer cabe aclarar:

1. Bach fue sepultado en la fosa común del cementerio adyacente a la parroquia de San Juan en Leipzig. Que lo hayan enterrado en un ataúd de roble no es garantía de que su osamenta sea reconocible.

2. En la iglesia de San Jorge de Eisenach hay una pila bautismal donde se piensa que recibió bautismo Bach, mas no hay prueba documental que lo certifique.

3. Acorde con los máximos estudiosos del corpus bachiano –Christoph Wolff y Alberto Basso incluidos– todas las obras que están citadas fueron compuestas o al menos iniciadas en Weimar. Precisamente sobre las Sonatas y Partitas para violín se tiene dilucidado que fueron creadas por influjo del violinista Paul von Westhoff, con quien Bach convivió en 1708, siendo vecinos del mismo inmueble.

4. La ciudad de Anhalt Köthen no tenía por qué mencionarse, por la sencilla razón de que no alcanzó el tiempo para hacerlo.

5.- Con respecto al castillo Himmelsburg, es todavía visitable y funciona como museo desde 1923. Hoy se llama Schloss Weimar y es producto de las diversas reconstrucciones que ha sufrido a lo largo de su historia.

Sin más que agregar, quedo de usted con toda mi cordialidad.

Atentamente:

Samuel Máynez Champion