Llaman a reactivar el cuidado del patrimonio cultural

Señor director:

Las ciudades mexicanas son sin duda espacios que han significado e identificado a la sociedad nacional en todos sus tiempos y geografías debido a sus múltiples contenidos históricos, que han otorgado a nuestro país su singularidad frente a otras naciones y culturas. Por ello, el Estado mexicano desde finales del siglo XIX y más aún a principios del siglo XX, determinó generar políticas, leyes y acciones para su salvaguarda, protección y conservación.

Así, en 1972, se emitió la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos, que permitió iniciar los estudios urbanos y arquitectónicos del patrimonio histórico inmueble, generando las declaratorias de las zonas de monumentos históricos –que protegen y conservan las ciudades y poblaciones históricas de México. Con esto se conserva la memoria colectiva, la identidad, la singularidad nacional y parte de la materialidad de la historia de México. Desde entonces, el INAH –a través de la Coordinación Nacional de Monumentos Históricos– ha elaborado y gestionado las declaratorias federales, signadas por el ejecutivo en turno, de 59 ciudades y poblaciones que han contado con este instrumento para su protección y conservación. Con ellas se protegen casi 23 mil monumentos históricos de ciudades como Puebla, Oaxaca, Campeche, el Centro Histórico de la Ciudad de México, Querétaro, Guanajuato, Durango y otras. Las últimas dos declaratorias aparecidas en el Diario Oficial de la Federación, Cuautla y Real de Catorce, se dieron en noviembre de 2012, al término de la administración de Felipe Calderón.

A partir de enero de 2015, el titular de la Coordinación Nacional de Monumentos Histórcos del INAH decidió que ya no se realizarían los estudios para las declaratorias federales y despidió al grupo de especialistas del área y al titular de la Subdirección, canceló los casi 200 estudios que se encontraban en proceso y eliminó el presupuesto que la federación otorga para esta importante tarea. Esto lo denunciamos en carta abierta en este prestigioso semanario (Proceso 2032, 11 de octubre de 2015).

Las ciudades históricas, como organismos vivos que se transforman de manera cotidiana, se han quedado sin la protección de las declaratorias federales, perdiéndose día a día este valioso patrimonio que el Estado mexicano tiene la responsabilidad de proteger, porque sigue siendo parte del marco jurídico, establecido en la ley de 1972 y su reglamento de 1975.

A la fecha se tienen detectadas mil 200 localidades que son susceptibles de ser zonas de monumentos históricos. El actual sexenio –caracterizado por políticas y acciones contrarias a la educación y la cultura– no ha declarado ninguna zona de monumentos, menos aun cuando se encuentran canceladas por la propia institución.

Exhortamos a que la sociedad mexicana señale y exija la recuperación de los estudios que protegen nuestras ciudades y el cumplimiento de la Ley Federal sobre Monumentos, antes de que los tiempos neoliberales destruyan irremediablemente el patrimonio histórico inmueble de nuestro país.

Atentamente:

Gabriela Patterson Delaye, Eréndira Reyes
García, Nadia Teresa Jaramillo Orellana,
Claudia Leyva Corro y Diego Molina Terreros.

Responsable de la publicación: Luis Adolfo
Gálvez González

Conservación Social del Patrimonio Cultural, A.C.