No es frecuente encontrarnos un compendio de breves semblanzas de un personaje ampliamente conocido en nuestra sociedad, referidas a un aspecto poco difundido de su ser personal, el cual, además, podría pensarse irrelevante en su legado social. Es decir, las semblanzas casi siempre evocan el dominio del oficio, la obra más representativa o algunas notas características del temperamento que dieron pie a anécdotas inolvidables.
En el caso de “Los católicos”. Vicente Leñero en torno a la fe, de Ediciones Proceso, se trata de algo distinto. El libro está constituido por un conjunto variado de comprehensiones de la profunda fe cristiana del escritor, una fe vivida hasta la médula a lo largo de su existencia y coronada en su partida. Se trata de trece contribuciones de quienes compartieron y acompañaron a Leñero a lo largo de su fértil paso en lo íntimo y lo público: Estela Leñero Franco, Mariana Leñero, Ricardo Solar, Javier Sicilia, Ignacio Solares, Myrna Ortega, Francisco Prieto, Alicia Molina, Eduardo Garza Cuéllar, Analú del Valle Prieto Rebollar, Alejandro Arneus, José Ramón Enríquez, y Luis de Tavira.
Un paso sin ostentaciones ni alborotos, un devenir discreto como el de la semilla de mostaza que, según dijo Jesús, “siendo de las más pequeñas, se torna arbusto y da fruto abundante”.
Páginas escritas por “Los católicos”, el grupo de amigos de Leñero quienes, junto con su esposa Estela y su hija Mariana, formaron libremente una comunidad de hombres y mujeres vinculados por la fe en Dios y su apremio por responder a esta interpelación. Los testimonios transmiten al lector, de forma sencilla y vivencial, cómo se pueden desarrollar sólidas y espléndidas amistades a partir del vivir cotidiano de esta fe.
Si alguien busca un Vicente Leñero diferente, críptico y sorprendente, el libro lo desilusionará. Encontramos al mismo ingeniero a quien muchos leyeron, vieron y conocieron y de quien casi todos recuerdan su buen carácter, su trato sencillo y afable, sus infatigables ganas de ayudar a quien se lo pedía, y el dominio de sus oficios (ingeniero, periodista, maestro y escritor), pero incapaz de sustraerse a su responsabilidad como creyente.
Con una breve y feliz introducción a cargo de su confesor, el misionero del Espíritu Santo, Miguel Mier Maza, “Los católicos…” nos permite acercarnos a la singular intimidad del cristiano de todos los tiempos: hijo del Eterno y abierto al universo entero –kat hólón–, en busca de respuestas al interior y más allá de su religión, desde la fe en quien confía podrá darlas para plantear siempre otras nuevas: Jesucristo, en su interminable dialogar que nutre, profundiza y renueva.
El libro tiene el enorme mérito de no intentar ser apologético y mucho menos catequético. En varios estilos, la narrativa nos explica cómo vivieron “Los católicos”, sus experiencias de Dios. Se trata de parejas unidas por amor. Cronológicamente transitan desde la Teología de la Liberación hasta los nuevos retos actuales. La fe revela continuamente el actuar de Dios y del creyente. Leemos cómo Leñero les pregunta a los pequeños hijos de sus amigos: “¿Y tú crees en serio? ¿Eres creyente?”, como quien quiere animar a algo más a quienes pueden confiar de verdad y con toda naturalidad.
La obra es rematada por una magnífica, sobria y cabal entrevista, intitulada “La opción es Jesucristo”, realizada por Adela Salinas al propio Leñero. Preguntas claves y directas seguidas de respuestas claras y concisas. Así, uno se entera de que la fe en Dios no es fácil: aridez y desolación a lo largo del camino, pero camino al fin y al cabo que, como ningún otro, merece ser vivido; fe que acompañó a Leñero en todo momento, en su noviazgo, su matrimonio y su paternidad; sus apuros frente a seres queridos enfermos, sus dudas y sus seguridades laborales, sus alegres visitas con su yerno al estadio de los Dodgers en California y, al final, a poder asegurarle a su querida Estela su feliz cercanía con Dios.








