Este año se cumplen 40 de la reanudación de relaciones diplomáticas entre México y España. Esa efeméride produjo una serie de celebraciones entre las cuales se cuentan programas televisivos elaborados por el Sistema Público de Radiodifusión de la República Mexicana (SPR) y difundidos por canales diversos adscritos a alguna instancia gubernamental tanto en la CDMX como en los Estados.
La Guerra Civil Española y el subsecuente exilio de intelectuales y profesionistas a México ha sido ampliamente tratado en contenidos documentales, de ficción, informativos. Entrevistas, mesas redondas, charlas en cafés abordan el asunto con frecuencia. Sin embargo algo nuevo emerge: pasados 40 años, al vínculo de los exilados totalmente integrados al país, con hijos y nietos mexicanos, se agrega un moderno tipo de intercambio: el comercial. Desde hace alrededor de 20 años los capitales españoles se han invertido en la banca, la hotelería, las construcciones y recientemente en el petróleo.
El proceso de desnacionalización permitió a BBV Bancomer, a Santander, a OHL, a Repsol hacer grandes negocios que en España hubiesen encontrado restricciones. Y obtener así ganancias que en su patria de origen no lograban debido a la crisis. Todo ello avalado por los gobiernos de Vicente Fox y de Felipe Calderón que pasaron por alto irregularidades y corruptelas, especialmente en el sector energético. Con Peña Nieto se sigue en la misma línea.
No hubo excepciones en materia televisiva; por ejemplo Canal 22 compró, y sigue haciéndolo, series históricas, contemporáneas, algunas de alta realización, otras deplorables, a la televisión española. Tantos aplausos y reconocimientos de amistad para que el director de la RTVE, José Antonio Sánchez, muestre su ignorancia al querer hacer equivalentes a los aztecas con los nazis. Declaración que levantó las protestas de la Red de Televisoras Educativas y Culturales de México sin que se lograran obtener disculpas.
TV UNAM está también muy activa en elaborar una carta programática dedicada a las celebraciones de esos 40 años. Programas de archivo, de la barra de opinión, documentales, cine, orientados al tema.
Sin negar los lazos y las aportaciones de ambas naciones a la cultura de su homóloga, resalta la ausencia de una mirada crítica respecto del intercambio económico. En los años que corren es evidente que España ha obtenido muchas ventajas en su relación con México. También que empresarios carentes de probidad han aprovechado relaciones de mutua conveniencia con políticos mexicanos para obtener cuantiosos beneficios, sin tomar en cuenta la afectación a nuestro patrimonio. Esa mirada crítica que sí tuvieron los exilados españoles que llegaron al país para contribuir a su crecimiento, no para expoliarnos.








