La reconstrucción del Mercado Lázaro Cárdenas, en Zapopan, ya estaba decidida cuando se incluyó en la consulta de Presupuesto Participativo de 2016, señalan varios comerciantes que temen ser desalojados de sus locales. Al respecto Alejandro Cárdenas, su abogado, indica que interpusieron un amparo, en el cual ya se les concedió una medida cautelar contra la demolición del inmueble y la reasignación de puestos.
Alrededor de 150 locatarios del Mercado Lázaro Cárdenas, ubicado a una cuadra de la Presidencia de Zapopan, se unieron para evitar que el alcalde emecista, Pablo Lemus Navarro, demuela el inmueble y construya uno nuevo.
Anunciaron que se manifestarán en defensa de su fuente de trabajo mediante cierres de la avenida Hidalgo y plantones en el Palacio Municipal.
Silvestre López Regalado, El Rey de la Pechuga –hijo de Teodoro López, uno de los fundadores del Mercado Lázaro Cárdenas y pionero en la venta de pollo recién matado en la urbe–, obtuvo la protección de la justicia federal para no ser molestado por las autoridades de Zapopan en la operación de sus dos locales y, de paso, frenó la demolición del edificio en tanto se resuelve el juicio de amparo 989/2017.
El miércoles 5, en su resolución sobre la queja 125/2017, el Tercer Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Tercer Circuito decidió “conceder la suspensión a Silvestre López Regalado para el efecto de que las cosas se mantengan en el estado actualmente que se encuentran, esto es, suspender los efectos y consecuencias que deriven de las órdenes verbales de demolición, de desalojo, de remodelación, de reasignación, o de concesionar a terceros, los locales de que se trata y de revocar, anular o dejar sin efectos los contratos de arrendamiento de los locales 63 y 64 del Mercado Lázaro Cárdenas en Zapopan”.
Una comisión de locatarios se reunió en marzo pasado con el regidor Esteban Estrada, del partido Movimiento Ciudadano (MC). El alcalde les dijo que la reconstrucción del mercado es 20% más barata que la remodelación y por eso les conviene a todos. Los comerciantes no están de acuerdo.
El regidor también les reveló que la administración de Lemus planea desalojar el mercado a mediados de este mes para derruirlo tentativamente el 5 de mayo.
López Regalado acudió a la cita con este semanario acompañado por el taquero José Luis Hernández Torres, el carnicero Antonio Vázquez y el comerciante de frutas y verduras Crescencio Ávila Benítez. Tras el encuentro, El Rey de la Pechuga promovió el juicio de amparo “para estar más tranquilo”.
Con el legajo de copias certificadas de esta resolución bajo el brazo, el comerciante relata:
“Le preguntamos a Estrada si en el desalojo nos van a respetar nuestros lugares, a lo cual no se comprometen (los funcionarios municipales) porque no saben cómo van a ser los lugares ni cómo va a ser el proyecto. Pienso yo que nos ocultan las cosas, como ha pasado en otras partes, donde luego sacan sus concesiones. Yo veo mala fe en ellos porque esto es muy diferente a una remodelación.”
Ésta, a decir de los actuales locatarios, se entiende como una reparación a fondo de las instalaciones en las redes eléctrica e hidráulica, arreglo de fachadas, pintura, pisos y baños. ¨Lo demás es engaño a la población, y así lo hicieron en la encuesta, donde supuestamente pusieron a votación”.
Se refiere a que las autoridades incluyeron esa medida en el paquete de las obras del Presupuesto Participativo, que se sometieron a consideración de los contribuyentes cumplidos en el pago del predial durante el primer trimestre del año.
López Regalado lamenta que Lemus no los atienda ni haya vuelto al mercado después de su visita proselitista como candidato, cuando les ofreció mejoras. Ya como alcalde le solicitaron una entrevista, pero los remitió con Armando Guzmán Sepúlveda, asesor de regidor, quien finalmente los derivó con Esteban Estrada.
“Le di el voto a Lemus –enfatiza el locatario– y no nos respeta ni da la cara para decirnos sus planes. Quisiera que me dijera con qué fin lo hace, para que no nos sorprendan. Pagamos nuestros impuestos y sobrevivimos del mercado. Me extraña que sea financiero, vea la crisis y quiera hacer esto.”
Le parece que la demolición del mercado no ha sido bien planeada: “Fuimos muy apurados y él (Estrada) hacía chistes. Decía ‘no se apuren, es un bien para ustedes’. Pero no piensan en el impacto que va a tener y lo que el mercado significa para el centro histórico de Zapopan. En las calles 16 de Septiembre y Eva Briseño, hasta Colón y Javier Mina, van a desaparecer comerciantes en ambos lados”, advierte López Regalado.
El regidor emecista se comprometió a comunicarse con ellos, pero ya pasó más de un mes y no lo hizo. Al comerciante le preocupa que el alcalde esté acordando concesionar el “nuevo mercado” a grandes empresarios:
“A lo mejor vienen y nos quitan. ¿Dónde voy a quedar y quién me va a dar trabajo? El regidor nos dijo que no se comprometen (a respetar sus locales) pero que sí nos dan un lugar.”
A su vez, Crescencio Ávila Benítez vende frutas y verduras desde hace décadas. También heredó el oficio de su padre. Dice que “ellos (los fundadores del mercado) empezaron poniéndose en la calle” hace más de 50 años.
Su puesto es de los grandes, de nueve metros de frente por tres de fondo, por los que paga alrededor de 16 mil pesos anuales. Desde su punto de vista, no se necesita ser ingeniero para ver que el mercado sólo requiere pintura y arreglos generales. “No se está cayendo, una cosa es remodelación y otra reconstrucción; nos están manipulando”, precisa.
Una consulta “tramposa”
Alejandro Cárdenas Enríquez, abogado del Rey de la Pechuga, explica que la medida cautelar protege a su cliente para que no se reasignen sus locales, le retiren las licencias o revoquen los contratos de concesión, además de que no se demuela el mercado.
“Un juez había concedido una suspensión parcial. Se recurrió con la queja y se tuvo la sentencia favorable”, ya que la intención del presidente municipal se presentó como orden verbal, sin darles a los locatarios la garantía de audiencia y defensa.
Para la presentación del amparo se solicitó un peritaje particular sobre la estructura del inmueble al ingeniero Eduardo Magallón, quien dictaminó que varios puntos necesitan intervención en fachadas, resanes, pintura y arreglo de instalaciones eléctricas, “pero que el mercado es 100% habitable y no es necesario demolerlo”, indica el litigante.
Sobre la consulta ciudadana para aplicar el Presupuesto Participativo 2017, Cárdenas Enríquez –experto en derecho administrativo– considera una trampa de la alcaldía incluir la reconstrucción del mercado en el catálogo para someterla a votación, cuando ya se había decidido realizarla.
“Primero deben dar a conocer los estudios y, si es tema de Protección Civil, dar a conocer los dictámenes y dar vista a los afectados o beneficiados para ver su postura, socializar el proyecto y no actuar arbitrariamente”, agrega.
Alrededor de 54 mil personas participaron en la elección de las seis obras del Presupuesto Participativo en 2016; este año la cantidad de votantes se duplicó.
Según el ayuntamiento de Zapopan y sus direcciones de Obras Públicas y de Participación Ciudadana, los primeros lugares de las 22 obras a elegir en el Presupuesto Participativo 2017 son las siguientes:
Pavimentación de la avenida Guadalajara con concreto hidráulico, rehabilitación de la Unidad Deportiva en Santa Margarita y lateral Manuel Gómez Morín Poniente, pavimentación con concreto hidráulico de los carriles centrales de avenida López Mateos, desde Copérnico hasta la avenida Moctezuma, así como la rehabilitación del Mercado Lázaro Cárdenas.
Se anunció que 8 mil 314 contribuyentes votaron por esta última obra, en la que se invertirán 32 millones de pesos.
Locales incosteables
En el segundo piso del Mercado Lázaro Cárdenas los locatarios están a la espera de un cambio. Para algunos no sería mala idea derribar el mercado “porque ya no nos puede ir peor” y se abre la esperanza de que mejore su situación, ya que sus locales miden escasos cuatro metros.
Ellos tienen pocos clientes y bajas ventas, pero tienen la obligación de abrir todos los días, de lo contrario se les aplica la sanción prevista en el reglamento, que es el retiro de la concesión. Esto implica que no pueden trabajar en otro lugar aunque el local no produzca lo suficiente.
Teresa de la Rosa está al pendiente de siete locales pertenecientes a su esposo, su hijo y su cuñada. “Hace cuatro años estábamos todos –recuerda–. Sí sacábamos dinero, pero ya no es rentable. Por eso yo me sacrifico porque no vamos a dejar los puestos así nada más: es nuestro patrimonio y yo cuido lo de la familia”. Puntualiza que adquirieron los locales en el año 2000 por 15 mil, 20 mil, 25 mil y 50 mil pesos.
El viernes 7, dos horas y media después de levantar las cortinas de los pequeños locales en que exhibe ropa, mochilas y cachuchas, De la Rosa ha vendido 65 pesos. La mayoría de los puestos vecinos están cerrados y tienen adherida papelería oficial de clausura.
La mayoría de los documentos a la vista son cobros emitidos por la Tesorería Municipal y actas de visita de inspección. En varios de ellos se lee el aviso con el documento del crédito fiscal por falta de pago de derechos de la concesión.
Por el local a nombre de Vicente Dorantes Hernández se adeuda desde septiembre de 2012 y hasta mayo de 2016 un monto de 5 mil 875 pesos, más 759 pesos de recargos, mil 175 de multa y 146 por concepto de honorarios: un total de 7 mil 956 pesos.
“Como ese, muchos (locatarios) mejor los dejan y que el ayuntamiento se cobre y los vuelva a concesionar, porque no es negocio… ya no vendemos”, explica De la Rosa.
Cuenta que fue en la administración municipal del priista Arturo Zamora Jiménez cuando se afectó gravemente a los locatarios del segundo piso al retirar una escalera frontal: “Lo hicieron a media noche para que no pudiéramos hacer nada”. Además, no existen rampas ni otra infraestructura para que suban personas con discapacidad.
José Padilla Ramírez vende artículos electrónicos y películas desde hace 25 años en el Mercado Lázaro Cárdenas y se queja: “Nadie sube en días enteros para acá y no vendo nada”. Como el resto, tiene que abrir a diario.
Ramón Castellanos Alvarado, administrador del mercado, precisa que éste cuenta con 312 locales, de los cuales 26 están clausurados por falta de pago. Las razones son simples: “No se cumple con los requisitos del reglamento, como cerrar tres días sin previo aviso o tener adeudos”. Algunos locatarios deben pagos desde 2000.
Consultado sobre los planes oficiales para el mercado, el administrador señala que no se descarta la demolición, pero no se ha dado información puntual. Les dice a los comerciantes que eso se ve en otra instancia, fuera de su competencia.
En tanto, se hacen mejoras con trabajos de pintura y se atiende a los comerciantes que se integraron a una mesa de diálogo en 2016.
El administrador admite que no hay acceso al segundo piso para personas con discapacidad y señala que, sin embargo, su oficina intenta publicitar los negocios de la planta alta. Finalmente, niega que necesariamente deba ser el dueño quien esté en el local, pero confirma que si no se abre, procede la clausura por reglamento.








