Dos generaciones de corrupción

Angélica Luna Prado y María Dolores Luna Peña, cuñadas del expresidente municipal de Unión de San Antonio, José de Jesús Hurtado Torres, Tanilo, y tías de su hijo Julio César Hurtado Luna, el alcalde actual, fueron aprehendidas por agentes de la PGR el jueves 6, acusadas de peculado.

Como parte de las actuaciones derivadas de una denuncia penal radicada en el Juzgado Primero de Distrito de Procesos Penales Federales desde hace dos años (expediente 121/20-C15) se libraron cinco órdenes de aprehensión por el desvío de 2 millones 700 mil pesos.

Además de las detenidas, los agentes iban por Joel y María Guadalupe Hurtado Torres, hermanos de Tanilo, y por José Martínez Barajas, su concuño.

Esto se suma a una solicitud de juicio político en el Congreso de Jalisco en contra de Julio César Hurtado, que se presentó el 10 de agosto de 2016 y, según el coordinador de los regidores priistas del municipio, Ricardo González Muñoz, está por resolverse.

Y el 16 de julio de 2016, el propio González Muñoz interpuso en la Fiscalía General del Estado (FGE) una denuncia penal por irregularidades en la administración de Julio César Hurtado y en la de su padre –ambos son panistas– como fraudes con obras fantasmas, abuso de autoridad y la falta de pago a los actuales regidores de oposición (expediente 8645/16).

Vecinos del municipio relatan que Joel Hurtado consiguió fugarse en una motocicleta, mientras que su hermana María Guadalupe se metió a una escuela de la que es conserje. “Un maestro la escondió, pero luego la detuvieron”, dice un testigo.

En cuanto a las primeras detenidas, el regidor González Muñoz precisa que Luna Peña es hermana de la esposa de Tanilo, mientras que Luna Prado lo es de Joel Hurtado.

En entrevista con Proceso Jalisco, el regidor priista indica que el ayuntamiento se ha convertido en un negocio de la familia señalada, ya que se reportan obras que nunca se llevaron a cabo, vaquillas que se compraron como parte de programas sociales pero no llegaron a los beneficiados, así como recursos que se aplicaron de forma irregular para generarle ganancias a Tanilo a través de la Fundación para Producción Agraria y Ganadera Unionense (Fuppag).

Añade que desde el inicio de la actual administración no se les paga a los regidores de oposición: “Tenemos un año siete meses como regidores y no hemos cobrado. El alcalde no nos paga, no nos entregan la información, no licitan obras públicas… lo hacen de manera directa con constructoras que son de ellos”.

En cuanto a los fraudes, sostiene que para cometerlos el exalcalde Jesús Hurtado utilizó al menos a 200 personas en la desviación de fondos que realizó, muchas de ellas inocentes que actuaron bajo engaño:

“Tanilo se hizo inmensamente rico con esos programas. Eran supuestas ayudas para adquirir tractores destinadas a grupos grandes de producción, con montos de operación de programas que iban de 2 a 3 millones.

“Las recientes detenciones fueron sólo por 2 millones 700 mil pesos, en un asunto donde se presume peculado contra el gobierno federal, porque jamás invirtieron el recurso para los propósitos que se los dieron. Este señor se lo quitaba a la gente. Las integrantes del grupo iban y cambiaban el cheque y él no informaba del total del dinero a disposición. A las ocho o nueve personas del grupo les daba de 5 a 6 mil pesos y ya con eso los dejaba contentos, mientras él se quedaba con la mayor parte del dinero”, dice González Muñoz.

Para armar estos fraudes, indica, Tanilo empezaba por “conformar un grupo con un presidente, un tesorero y un secretario; armaban un acta constitutiva de la asociación, que registraban ante la Secretaría de Relaciones Exteriores, el Fondo Nacional de Apoyo para las Empresas de Solidaridad (Fonaes) y a través de la Sedesol se les otorgaban los recursos”.

A decir del regidor priista, durante varios años las autoridades revisaron la justificación de gastos ejercidos en los proyectos productivos que recibieron fondos federales, y muchos de los supuestos beneficiados descubrieron que las aclaraciones sobre los gastos ejercidos no correspondían a los montos que les entregó realmente Jesús Hurtado. “Lógicamente, se giraron órdenes de aprehensión”, comenta.

La desbandada

Tras la captura de las familiares de los Hurtado y de personas inocentes envueltas en sus manejos, antes de las vacaciones de Semana Santa, muchos funcionarios municipales dejaron de asistir al ayuntamiento, relata González Muñoz:

“Desde ayer (viernes 7) no hay nadie. Como este problema, los Hurtado traen 100 o 200, y si ya no pudieron proteger siquiera a su familia, imagínate el nerviosismo que traen otros.”

Sin embargo, señala que existen documentos digitalizados de todos los grupos que conformaron para desviar fondos y en ellos se comprueba la manera en que falsificaban firmas, alteraban documentos o utilizaban facturas apócrifas de gente que supuestamente les vendía vaquillas o toros, todo ello simulado para obtener los recursos federales.

Tanilo se benefició políticamente con esos programas, ya que empezó a gestionarlos antes de llegar a la alcaldía y son el antecedente de su triunfo electoral para la administración 2012-2015, “pero desde 2010 los Hurtado empezaron a operar mediante la Fuppag”.

A decir del priista “hay una denuncia en FGE por obras fantasmas de la administración anterior, que las reportaba la Auditoría Superior del Estado. El entonces auditor superior del estado, Alonso Godoy, les palomeaba la obra pública y ese recurso jamás se invirtió. En comunidades rurales cobraron 270 mil pesos por la construcción de una capilla pero no la hicieron: sólo le dieron una pintadita a la que ya estaba ahí; el auditor avalaba todo eso”.

“Quiero pensar que ya se tiene una idea de cómo se armó una liga de complicidades de las autoridades municipales con el exauditor superior Alonso Godoy. Hay colonias donde reportan la construcción de drenajes por 2 millones de pesos, por red de agua potable 1 millón 400 mil pesos, y la obra no existe.”

De momento los Hurtado “traen pendiente la solicitud de juicio político que promovimos en el Congreso y la propuesta de la revocación de mandato; todo eso está a punto de resolverse”, indica.

Este semanario publicó que un grupo de mujeres señaló a Tanilo como autor intelectual de un desvío de recursos federales por el cual ellas fueron a la cárcel (Proceso Jalisco 551).

Una de las afectadas, Virginia González Lucas, explicó que en el presunto fraude no sólo participó Tanilo, sino también su esposa, Gloria Luna Peña, y su hija Marcela.

González fue detenida junto con Esperanza Flores Sánchez y Consuelo Sotelo Cruz como parte de la averiguación previa que se abrió en 2010 por fraude (expediente 125/2014-IV).

Pese a que presentaron pruebas de su inocencia, fueron remitidas al penal federal de Puente Grande. Fueron sentenciadas a dos años de cárcel y a un pago por daños de 32 mil pesos cada una.

González relató a Proceso Jalisco que el fraude se cometió en 2009, cuando Ana Chico, cercana a Tanilo, le ofreció que se incorporara al Programa de la Mujer del Sector Agrario, mediante el cual recibiría un apoyo de 5 mil pesos para abrir o ampliar su negocio.

Al cierre de esta edición, vecinos de Unión de San Antonio informaron que el miércoles 12 varios agentes de la FGE fueron al municipio a recabar información sobre las denuncias contra los Hurtado.