Las pifias de la FU en Tepatitlán

TEPATITLÁN DE MORELOS.– Los operativos de la Fiscalía General del Estado (FGE) en este municipio y en la zona de Los Altos Sur son más improvisados que planeados, lo que se refleja en las bajas de agentes de la Fuerza Única (FU) y en los nulos resultados. Sin embargo, la dependencia encabezada por Eduardo Almaguer Ramírez disfraza su fracaso con boletines donde presenta sus presuntos logros.

El 29 de marzo por la tarde, poco antes de la visita de Almaguer llegó a Tepatitlán un convoy de avanzada para observar el movimiento de la ciudad. Los elementos de la FU detectaron a un “sospechoso” y se le abalanzaron, dicen los testigos, quienes al ver la forma en que lo maltrataban les pidieron le dejaran en paz.

El agredido era el estudiante Luis Armando “N”, de 23 años, quien vive en la finca de la calle Bartolo Hernández número 163, en pleno centro de la ciudad. Los uniformados respondieron a los vecinos que no se metieran, bloquearon la vialidad y se llevaron a Luis Armando, a quien presuntamente le decomisaron una pistola con las siglas CJNG (Cártel de Jalisco Nueva Generación).

Según los policías, durante el interrogatorio él les proporcionó datos acerca de otras personas y de las fincas que presuntamente son utilizadas por los delincuentes, por lo que montó un operativo por toda la ciudad, en el cual participaron decenas de patrullas de la FGE y de la FU y un helicóptero Black Hawk de la corporación.

Tras escrutar los lugares indicados por el sospechoso, los agentes no encontraron a nadie. Consiguieron la orden de un juez para catear la vivienda de Luis Armando, donde, según reportaron, encontraron un vehículo, ropa tipo militar y armamento, y otro inmueble en la periferia de la ciudad donde encontraron objetos similares.

Dos días después, la FGE difundió un boletín en el cual presumió el aseguramiento de dos casas, armas, dinero en efectivo, droga, ropa, un vehículo y la detención de una persona.

En contraste, el comisario de Tepatitlán, Juan José González de Alba, señaló que el operativo de la FGE fue exagerado y sin planeación. La detención de Luis Armando, dijo, fue fortuita, pero la fiscalía presumió sus logros para quedar bien con Almaguer y para hacer creer a la población que se trató de un gran operativo.

“Incluso alguien de la fiscalía filtró a los medios información parcial y maquillada. Los agentes también dijeron que nosotros –la Policía Municipal– no los apoyamos y nos dedicamos a hostigar a los de la Fuerza Única y ayudamos a escapar a los supuestos delincuentes fugados”, se quejó el comisario.

Las discrepancias

Ante la falta de coordinación entre la FU y las autoridades de Tepatitlán, los índices delictivos se elevaron. Según el Monitoreo de Indicadores del Desarrollo en Jalisco (Mide), en 2015 se abrieron 2 mil 206 averiguaciones previas por delitos del fuero común, mientras que el año pasado se registraron 2 mil 263, según las carpetas de investigación.

Durante la gestión del priista Aristóteles Sandoval, los desacuerdos entre la FGE y las autoridades de Tepatitlán se agravaron por diferencias partidistas con los alcaldes Jorge Eduardo González Arana (2012-2015) y Héctor Hugo Bravo Hernández, actualmente en el ayuntamiento. El primero era panista, mientras que Bravo Hernández milita en Movimiento Ciudadano.

Durante su gestión, González Arana tuvo diferencias con el primer fiscal de la entidad, Luis Carlos Nájera Gutiérrez, quien acusó a las autoridades de Tepatitlán de negarse a cooperar; incluso puso a la localidad en una lista negra de los municipios que se negaban a integrar a sus elementos de seguridad en la FU, como proponía el gobierno de Sandoval.

El panista le respondió que se negaba a ceder a sus policías municipales a la FU porque eso significaba descuidar la seguridad en las calles de Tepatitlán, según informó Proceso Jalisco en su edición del 2 de agosto de 2014.

Como represalia, según González Arana, la fiscalía se negó a dar patrullas nuevas al municipio y a proporcionarle armamento, pese a haberle pagado el pedido por adelantado.

En octubre de 2013 las diferencias se agravaron cuando un comando con armas de alto poder se parapetó en una vivienda y desde ahí atacó a varios policías municipales. Y aun cuando los uniformados recibieron ayuda de agentes federales y tropas del Ejército. En la refriega, que provocó daños millonarios a vehículos y viviendas, cayeron tres municipales y cuatro de los agresores. Horas después del enfrentamiento llegó el entonces fiscal Nájera y declaró que se llegaría a fondo para castigar a los culpables.

Cuando el emecista Bravo Hernández llegó al ayuntamiento, Almaguer estaba al frente de la FGE. Las cosas no mejoraron.

El fiscal presionó de diferentes maneras para impedir que el cantante de narcocorridos Gerardo Ortiz se presentara en Tepatitlán en 2015. Ante las críticas, Bravo respondía que la cancelación era responsabilidad de los representantes del artista, no del municipio.

Un día antes del concierto programado, elementos de la FGE y de la FU acudieron a Tepatitlán y revisaron el palenque donde se presentaría Ortiz; detuvieron a dos empleados y aseguraron varias dosis de mariguana. La empresa anunció la suspensión del evento.