Y el deporte amateur, en el olvido

Mientras el exgobernador de Quintana Roo Roberto Borge se lució financiando a los equipos profesionales de futbol, beisbol y basquetbol, el deporte amateur de esta entidad estuvo en el olvido.

En Chetumal, en el mismo predio donde se ubican las oficinas de la Comisión para la Juventud y Deporte (Cojudeq) están las instalaciones del Centro Estatal de Alto Rendimiento (CEDAR), que da servicio a 70 atletas de entre 12 y 16 años, 37 de ellos internos, que integran las selecciones estatales.

De acuerdo con los registros, la administración anterior facturaba compras por hasta 250 mil pesos mensuales para alimentar a los deportistas, pero éstos sólo recibían sopa, arroz, huevos y agua de jamaica u horchata.

“Es un descuido y falta de sensibilidad. Tenían que darles leche y les daban agua. Me indignó cuando vi que la bodega estaba vacía. Hemos detectado casos de niños con anemia y otros con arritmias cardiacas porque ni comían bien y se excedían en las cargas de trabajo. No se tentaban el corazón. Administrativamente está comprobado lo que gastaron. Habría que llevar a todos los niños a declarar al Ministerio Público para que digan lo que comían”, señala Antonio López Pinzón, presidente de la Cojudeq.

El edificio donde se encuentran los salones de clase y el albergue está tan deteriorado que presenta problemas estructurales. Recientemente fue pintado de blanco, pero la pintura no alcanza a cubrir la decadencia. “Al menos ya no parece cárcel”, dice el funcionario.

López Pinzón asegura que pedirá apoyo a los empresarios locales para tirarlo y construir uno nuevo, pues no hay recursos públicos para realizar una obra de esas dimensiones.

Otra irregularidad detectada es que la unidad deportiva que se construiría en Puerto Aventuras con recursos municipales y federales quedó inconclusa durante la gestión del priista Mauricio Góngora, alcalde del municipio de Solidaridad de 2013 a 2016.

La obra debió estar lista en 2014. La federación entregó a través de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade) 50 millones de pesos, pero el municipio no puso su parte.

Algo parecido ocurre en el Centro de Alto Rendimiento de Cancún, una instalación para 14 deportes que se haría con inversión estatal y federal.

“Por fortuna llegaron 49.6 millones de pesos para concluir esa obra que medio hicieron, la abandonaron y quedó inconclusa. Era el puro casco. Nunca ha funcionado. Eso viene desde Félix González Canto. Borge no le metió ni un peso de lo que le tocaba al estado.”

Esta obra, supuestamente deberá estar lista en julio de este año. Los problemas están lejos de solucionarse. El estado no tiene dinero suficiente para su mantenimiento y operación. López asegura que también pedirá ayuda a la iniciativa privada para echarla a andar y tendrá que pedir cuota de recuperación para hacerla autofinanciable.

La administración de Roberto Borge tampoco se ocupó de pagar a un grupo de proveedores. Al actual presidente de la Cojudeq le están cobrando un adeudo de 5.5 millones de pesos por concepto de boletos de avión, renta de camiones y hospedaje de los deportistas que participaron en la Olimpiada Nacional. Otros 2.7 millones los reclama una empresa yucateca por uniformes para la misma competencia.

El mismo 5 de octubre que tomó posesión de su oficina le embargaron cuatro camionetas en las que trasladan a los atletas del CEDAR. Un juez obsequió la orden de ejecución por un adeudo de casi medio millón de pesos a un proveedor chetumaleño por arrendamiento de fotocopiadoras.

Al día siguiente le congelaron la cuenta bancaria en la que debía haber recursos para el gasto corriente. ¿La causa? Otro adeudo de 1.4 millones de pesos por gastos de transportación de los equipos representativos. Era un adeudo de 2011. Y la cuenta sólo tenía 70 mil pesos.

Fue lo único que dejaron el anterior presidente de la Cojudeq, Martín Cobos, y el director de administración, José Luis Irizzont. Con los proveedores negoció un plan de pagos para evitar el embargo. López Pinzón también encontró a un grupo de “aviadores”, algunos de los cuales ya presentaron su renuncia y otros simplemente nunca aparecieron.

Con los 10 millones de pesos que le asignaron, la Cojudeq tiene que rehabilitar las instalaciones deportivas estatales que se encuentran en Chetumal, Puerto Morelos, Felipe Carrillo Puerto, Tulum y dos de Cancún. La mayoría son una especie de galeras divididas en cuatro partes para igual número de deportes que están dentro de las instalaciones deportivas municipales y que se hicieron en el sexenio de González Canto.

Por si fuera poco tampoco existe un semillero de atletas que den continuidad a los pobres resultados que Quintana Roo ha tenido en la Olimpiada Nacional. Según López Pinzón los funcionarios anteriores se limitaron “a medio apoyar a los deportistas ya formados” y con mejores resultados en ciertas categorías.

“No hay una nueva generación. Se ocuparon un poco sólo de quienes daban medallas para garantizar los resultados y así poder decir ‘estamos en el top 10 de la Olimpiada. Cumplimos’. La posibilidad de tener buenos resultados en los próximos años es muy baja.

“Y hay que decir que esos resultados son producto del esfuerzo de los atletas y de los padres de familia, porque ellos pagaban las competencias. No fue porque la autoridad hizo todo lo que le correspondía. No es un resultado que puedan presumir como su logro porque la realidad era cero apoyo. Salió de la bolsa de los papás. Llegaron al top 10 que cacarean, pero gracias a los papás, que en muchos casos le pagaban hasta a los entrenadores.”