Millonadas del erario para el deporte privado en Quintana Roo

En Quintana Roo, al menos tres equipos profesionales de futbol, basquetbol y beisbol –Atlante, Pioneros y Tigres, respectivamente– han recibido carretadas de dinero del erario, pero hasta ahora no han comprobado su destino. En una serie de traspasos –que beneficiaron también a un promotor de box– se fueron alrededor de mil 600 millones de pesos a lo largo de 10 años. Estos recursos, que podrían haber detonado la activación económica de miles y miles de quintanarroenses, tampoco sirvieron para mejorar a los equipos “apoyados”, que no han logrado salir de la mediocridad.

Durante su sexenio, el exgobernador de Quintana Roo Roberto Borge entregó a discreción recursos públicos a los equipos profesionales Potros de Hierro del Atlante, Pioneros de Cancún y Tigres, y también al empresario de boxeo José Alberto Gómez, mediante la firma de simples convenios y sin que los beneficiarios estuvieran obligados a comprobar los recursos.

Entre 2007 y 2016, estos equipos recibieron, a través de la Comisión para la Juventud y el Deporte de Quintana Roo (Cojudeq), más de 800 millones de pesos, además de que una cantidad similar se les entregó a través de los fideicomisos Oficina de Visitantes y Convenciones (OVC) de Cancún y el de Promoción Turística de la Riviera Maya (FPTRM).

El apoyo a equipos profesionales de deportes comenzó cuando el priista Félix González Canto gobernaba esa entidad. En 2007 el Atlante se fue de la Ciudad de México y los Tigres dejaron Puebla. Ambos clubes, cuyos dueños son dos de los hombres más acaudalados de México, Alejandro Burillo Azcárraga y Carlos Peralta Quintero, recibieron un ofrecimiento económico de parte del mandatario para mudarse a Cancún.

En 2006, los Pioneros de Quintana Roo se integraron a la Liga Nacional de Baloncesto Profesional (LNBP) e hicieron del Polifórum Benito Juárez, propiedad del gobierno del estado, la sede para sus partidos como equipo local, sin pagar un solo peso. Ni siquiera hay evidencias de que fuera cedido en comodato; como sea, el equipo lo utilizó como si fuera propio.

Pioneros es el club que durante ese periodo de 10 años recibió más dinero público: 283.8 millones de pesos. Borge entregó al Atlante 265.1 millones de pesos y a Tigres 239.7 millones para un total de 788.6 millones de pesos que salieron de las arcas gubernamentales.

La franquicia de basquetbol Pioneros de Cancún, que operó con la razón social Consorcio de Espectáculos de la Península, A.C., es propiedad del director del periódico Por Esto de Quintana Roo, Renán Castro Madera. La persona que firmó los convenios con la Cojudeq fue su cuñado, Wilberth Enrique Flores Coral, en calidad de presidente de dicha asociación civil.

El convenio firmado en 2016 indica que la Cojudeq entregaría 43.2 millones de pesos a Pioneros, sin embargo, las evidencias demuestran que sólo fueron ministrados 27.1.

Lo mismo ocurrió en el caso del Atlante (Deportiva ATL 1916, S.A de C.V.), que firmó para recibir 9.9 millones de pesos más el IVA, pero se le entregaron 8.9, y también de los Tigres, cuyo convenio indica que recibiría 29.3 millones y al final sólo obtuvo 19.1 millones.

En entrevista realizada en Monterrey –en noviembre pasado– el presidente ejecutivo de los Tigres de Quintana Roo, Cuauhtémoc Rodríguez, dijo que no recibieron la cantidad acordada para 2016. La explicación que les dio el gobierno de Borge fue que ese dinero lo utilizarían en la campaña hacia la gubernatura del candidato del PRI, Mauricio Góngora.

El actual presidente de la Cojudeq, Antonio López Pinzón, reconoció los adeudos a los equipos.

Los montos que recibió Pioneros de Cancún en años anteriores son los siguientes: 16.2 millones en 2007 y una cantidad igual en 2008, 17.1 millones en 2009, 17 millones en 2010, 21.7 millones en 2011, 40.6 millones en 2012, 40.3 millones en 2013, 41.6 millones en 2014 y 45.8 en 2015. Pero en la Cojudeq no saben exactamente en qué y cómo fueron gastados.

“Los equipos sólo mandaban la factura por el monto total, que decía que era para gastos de operación con base en el convenio. No desglosaban los gastos porque los convenios que firmaron no los obligan a eso, estaban muy light. El recurso no era de la Cojudeq, venía de fuera. El gobierno le daba el dinero a la Cojudeq y esta avisaba a los equipos: ‘Ya tengo tu dinero. Mándame tu factura’. Y ya. Antes de gastárselo, el dinero ya estaba comprobado”, revela Antonio López.

Con edificio y estadio

El caso de los Pioneros de Cancún es más grave porque se apoderaron del Polifórum Benito Juárez. Además de los juegos de basquetbol organizaban actos por los cuales cobraban y se embolsaban esas ganancias.

“Renán Castro y Wilberth Flores se creían los dueños y señores del Polifórum. No existe un convenio o comodato que indique que podían usarlo y a cambio de qué. El gobierno no lo podía usar”, narra López Pinzón.

–¿El uso de ese inmueble en esas condiciones podría derivar en una demanda penal? –se le pregunta al funcionario.

–Ya estamos trabajando en ello. Estamos dispuestos a revertir el daño patrimonial, que es de entre 80 mil y 100 mil dólares. También porque se llevaron las consolas para operar las pantallas y los marcadores digitales que se compraron a través de la Oficialía Mayor. Las pantallas y el cubo que está en el centro de la arena no se las llevaron porque no las pudieron bajar, están empotradas en el techo. Eso ya no es funcional. Lo demás lo arrancaron y no tenemos dinero para comprarlo, por eso tenemos que fincar responsabilidades.

Entre 2007 y 2016, el Atlante recibió del gobierno de Roberto Borge 265.1 millones de pesos a través de dos razones sociales: Promotora Deportiva Cancunense, S.A. de C.V. y Deportiva ATL 1916, S.A de C.V.

El equipo de Alejandro Burillo Azcárraga se mudó en 2007, cuando competía en Primera División. Según los documentos de los cuales posee copia Proceso, ese año el gobierno estatal les entregó 11 millones de pesos.

Esa cantidad se incrementó año con año: en 2008, Borge le dio al Atlante 28.6 millones de pesos; en 2009, 24.2 millones; en 2010, 34.6 millones; en 2011, 55.5 millones, y en 2013, 53.2 millones de pesos.

En 2014, los Potros de Hierro perdieron la categoría. El desastre deportivo provocó un ajuste. El gobierno de Quintana Roo les entregó 14.5 millones de pesos y en 2015 la cifra se redujo a 9.9 millones.

El responsable de firmar los convenios por el Atlante fue Eduardo Patricio Braun Burillo, en su carácter de administrador legal.

El Atlante no sólo recibió recursos del estado. También el municipio de Benito Juárez (Cancún) puso una parte. Le cedió en comodato el “uso exclusivo, goce y disfrute ilimitado” del estadio Andrés Quintana Roo, cuya remodelación corrió a cargo del erario estatal en tiempos de González Canto.

El club de beisbol Tigres S.A., es el tercer equipo profesional beneficiado por los dos últimos gobernadores priistas.

Los 239.7 millones de pesos que recibieron durante 10 años fueron distribuidos así: en 2007, 2008 y 2009, 16.5 millones de pesos. En 2010, 16.6 millones. En 2011 subió a 28.3 millones; en 2012 obtuvieron 28.6 millones; en 2013, 32 millones; en 2014, 35 millones; en 2015, bajó a 29.3 millones y en 2016 descendió hasta 19.1 millones de pesos.

El convenio 2016 da cuenta de los privilegios de los que gozaba el equipo. Las ganancias íntegras por venta de boletos eran para Tigres. El dinero de patrocinios, también. Y el gobierno estatal debía ayudar al equipo a conseguir dinero de empresarios locales.

Los recursos públicos se ministraron a través del programa “Apoyo a los actuales equipos que militan en el estado para su permanencia en los circuitos profesionales del país”.

Promotor consentido

Roberto Borge Angulo también determinó entregar dinero del erario al empresario José Alberto Gómez Álvarez, conocido en el ámbito del boxeo profesional simplemente como Pepe Gómez. A su empresa, Cancún Box S.A. de C.V., le otorgó anualmente presupuesto bajo el programa llamado “Promoción de eventos deportivos, especialmente los dedicados al boxeo en el estado de Quintana Roo”.

El año pasado, gobierno y empresario firmaron un convenio por 5.5 millones que se le depositaron en la cuenta 74420004161 de Banamex.

En 2016 la Cojudeq ejerció un presupuesto de 164 millones de pesos. Ese monto no incluye los alrededor de 100 millones de pesos presupuestados para los equipos profesionales, pues ese dinero llegaba directo de la oficina del gobernador en el rubro de “ampliaciones”.

Este año, el organismo del deporte ejercerá 222 millones de pesos, de los cuales 36.5 irán a los equipos profesionales. Tigres recibirá 20 millones, el Atlante 9 millones y Tigrillos 1.5 millones. Pioneros se llevó la franquicia de Quintana Roo y se retiró de la LNBP.

Del monto mencionado, 10 millones serán utilizados para remodelar algunas instalaciones deportivas estatales, además de que comenzará a funcionar, por fin, el Centro de Alto Rendimiento de Cancún.

Los presidentes de los equipos no están conformes con el recorte presupuestal que forma parte del plan de austeridad anunciado por el gobernador panista Carlos Joaquín González.

Cuando Antonio López asumió la presidencia de la Cojudeq habló con los representantes de los equipos para explicarles que si querían mantener la ayuda financiera del gobierno tendrían que aceptar obligaciones con sentido social como, por ejemplo, prestar el autobús de Tigres para trasladar a las selecciones estatales o realizar partidos de futbol amistosos en Chetumal. Ambos equipos aceptaron.

“Regatearon, dijeron que era muy poco dinero. Les dije que completaran con la venta de los boletos, la renta de los espacios publicitarios y dinero de los patrocinadores. Les dije: ‘Ustedes son empresas, consigan más patrocinadores, ¿por qué les tiene que pagar todo el gobierno?’

“A Tigres se le pidió que la academia de beisbol que tiene en el centro del país la traiga a Playa del Carmen para ponerla en la unidad deportiva de la Riviera Maya, donde hay tres campos que deben ser rehabilitados. Vamos a hacer habitaciones, comedor y a reclutar a los peloteros talentosos que hay acá. Les pedí a su jardinero para arreglar los campos y nos estamos poniendo de acuerdo si yo pongo el dinero y ellos la manos de obra.”

–En virtud de que no hay facturas que detallen cómo utilizaron los recursos estatales, ¿les pidió cuentas a los equipos?

–Sí. No me quisieron mostrar su nómina. Pero tengo los montos que se ponían los altos directivos. Eran sueldos tipo secretarios de Estado, aviones de primera clase, restaurantes de lujo, todo facturado a gastos del club. Saqué mis cálculos. La principal condición de entregarles dinero ahora es que me tienen que comprobar como cualquier proveedor o compra que se hace. Me van a decir cómo se lo gastaron. Los convenios que estamos armando van a ser homologados, los clubes van a tener las mismas obligaciones. Una vez comprobado el dinero, se les va a depositar la siguiente cantidad.

–¿Por qué decidió el gobernador seguir dando recursos cuando en la campaña había dicho que ya no los financiaría? –se le pregunta.

–Se consideró la proyección que puede tener Cancún y el estado por lo que representan Tigres y Atlante. Es justo lo que se les está dando ahora. Yo calculo que eran entre 250 y 300 millones de pesos lo que se les daba a esos tres equipos al año. ¡Es brutal! Sobre todo cuando ves que en las instalaciones deportivas todavía hay logos del sexenio de Félix González, o sea, a donde sí debemos meter dinero no le pasaron ni la brocha en el sexenio pasado. Cero mantenimiento con Borge, por eso está todo abandonado.

–¿El dinero que se les adeuda del convenio 2016 sí se les va a pagar?

–En parcialidades porque no es compromiso de este gobierno. Así me enteré que les daban dinero por otro lado porque me preguntaron: “¿Y el dinero de lo otro? ¿Cuál otro? Es que del fideicomiso nos mandaban también”.