Los monos de Rocha –presentes cada semana en este semanario– tienen filo, son mordaces, incómodos. En el libro La visión de los vendidos, publicado por Ediciones Proceso y ya en circulación, se reúne parte de la obra del cartonista. Vicente Fox, Felipe Calderón, Enrique Peña Nieto y muchos otros protagonistas de la gran parodia nacional aparecen en las páginas de este volumen como evidencias de la corrupción que asfixia al país. Se reproducen aquí la introducción que el autor hace de su antología, un fragmento del texto que el académico John Mraz escribió para esta recopilación y, por supuesto, algunas de las memorables caricaturas de Rocha.
Los materiales incluidos en este volumen comienzan justo al inicio de ese periodo de transición (la llegada del PAN al poder) y de retorno del PRI. Son los mismos 15 años que llevo publicando en Proceso caricaturas e ilustraciones cargadas de crítica política y que han acompañado el trabajo de los articulistas de la sección de análisis del semanario. Son los mismos 15 años de “transición democrática” con un PAN que más tardó en llegar que en decepcionar. Los mismos años que han seguido atestiguando la frivolidad, la insensibilidad, la soberbia y el derroche practicados por actores políticos de distintos partidos pero que coinciden en algo: mantener intactos sus privilegios, empobrecer cada vez más al país como consecuencia de sus delirios de nuevos ricos y traicionar la democracia perpetrando incluso descarados fraudes electorales.
Trátese de un ranchero exgerente de la Coca-Cola, de un precoz político dirigente panista o de un relamido abogado priista heredero del Grupo Atlacomulco (“Atracomulco”) que tan sólo llegó a concretar lo que sus antecesores blanquiazules también hubieran querido hacer, a los últimos tres presidentes los identifica su prisa por poner en venta lo que queda del país: petróleo, minas, agua, costas, montañas, la mano de obra…
Esperemos que estos 15 años, como lo teorizaba Ortega y Gasset, cierren su ciclo y el futuro nos depare algo mejor.
Gonzalo Rocha
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El uso de la caricatura como arma política en México tiene una larga historia, sinuosa y combativa. Desde aproximadamente 1829 hasta el presente, los caricaturistas de izquierda como Constantino Escalante, José Guadalupe Posada, Manuel Alfonso Manilla, Leopoldo Méndez, Eduardo del Río (Rius), Rogelio Naranjo, Bulmaro Castellanos Loza (Magú), Rafael Barajas (El Fisgón), han tenido un papel significativo en la definición de la cultura política mexicana. Gonzalo Rocha se nutre de esta gran tradición, y ha dibujado desde que tiene memoria.
Rocha seguía en la escuela cuando Proceso empezó a publicarse, y él recuerda haber querido dibujar como Naranjo.
A los 15 años comenzó a publicar en la revista La Garrapata (tercera época).
Durante 1997 estudió en Nueva York, en la New York Studio School of Drawing, Painting and Sculpture, una institución que privilegiaba un enfoque práctico y que exigía pasar mucho tiempo dibujando.
Entre las que considera sus influencias más importantes, se cuentan los mexicanos Naranjo y Helioflores, así como los estadunidenses Brad Holland, Ron Cobb, Edward Sorel y David Levine. Creo que el muralista José Clemente Orozco también debió haberlo inspirado.
John Mraz. Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades “Alfonso Vélez Pliego”, Benemérita Universidad Autónoma de Puebla.
Traducido por Óscar de Pablo.








