Señor director:
En la portada del número 2094 de Proceso se publicó: México, la amenaza militar, con una foto que soporta el reportaje firmado por el periodista Jenaro Villamil, quien en su texto da voz al senador Manuel Bartlett. El legislador hace un “análisis” que concluye que “la militarización del país es un hecho decretado desde Washington. Y va para más”.
En su perorata menciona que fue secretario de Gobernación y que conoce el país y sus reglas, lo que hoy no ocurre con Miguel Ángel Osorio Chong. Dice también que él hizo el Programa Nacional de Protección Civil para desmilitarizar esa dependencia. Autodefinido como el máximo conocedor de la geopolítica nacional, critica al gobierno (Ejecutivo y Congreso) por “su ignorancia supina” en el tema y se define como “seguidor de la información que se genera en los círculos militares y políticos en Washington”.
El señor Bartlett es un político que con el tiempo ha cambiado sus enfoques ideológicos. En 1981 el mandatario José López Portillo lo nombró secretario general del PRI para coordinar la campaña presidencial de Miguel de la Madrid, quien después lo nombró secretario de Gobernación. Fungiendo como tal, Bartlett recomendó a José Antonio Zorrilla para la Dirección Federal de Seguridad, que estaba metida en narcóticos, secuestros y robos, y ahí lo dejó hasta que les explotó el caso del asesinato del agente antidrogas estadunidense Enrique Camarena y, posteriormente, el del periodista Manuel Buendía.
Fue también el responsable de la manipulación de las cifras de la elección presidencial de 1988 y formó parte de la “pasarela” en la que seis “distinguidos priistas” compitieron por la candidatura presidencial, en la que el resentimiento invadió el ánimo de los perdedores.
Con el tiempo Bartlett se pasó a la oposición y, a la sombra de Andrés Manuel López Obrador, llegó a su cargo actual de senador.
Dado su historial, el senador Bartlett carece de la estatura moral para confrontar al gobierno mexicano y en particular a las Fuerzas Armadas.
Como oficial del Ejército en retiro manifiesto por este conducto mi más profunda indignación por lo expresado en las páginas de Proceso. El pueblo de México conoce y reconoce a sus Fuerzas Armadas y pondrá a cada uno en su lugar.
Atentamente:
Capitán primero Ing. (en retiro)
Agustín Núñez Fernández








