Nada detiene la violencia en Jalisco, pese a la creación de los nuevos cuerpos policiacos especiales. En las últimas semanas, el número de homicidios se elevó drásticamente: del viernes 9 al domingo 18 las autoridades reportaron 24 ejecuciones.
Las estadísticas oficiales indican que 2016 superó el número de homicidios dolosos cometidos en Jalisco durante 2014 y 2015. La Dirección de Política Criminal y Estadística de la Fiscalía General del Estado de Jalisco (FGE) registró hasta noviembre pasado mil 31 casos, lo que significa 94 por mes.
En 2015 hubo mil 17 homicidios dolosos, casi 85 por mes, mientras que en 2014 las estadísticas mencionan 904 casos, un promedio de 75 por mes.
El titular de la FGE, Eduardo Almaguer Ramírez, admite que los homicidios dolosos aumentaron más de 20% este año con respecto al anterior. Atribuye ese fenómeno a un reacomodo interno en el Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG), la principal banda criminal, que ahora tiene por lo menos seis células en la entidad.
Para el forense Alfredo Rodríguez García, lo preocupante de la última ola de violencia es que en varios casos hubo una saña inusual.
“Eso nos recuerda los años violentos de Colombia. Eso es preocupante, pues hoy, en Jalisco, las bandas criminales como el CJNG, la banda de los hermanos Beltrán Leyva y el Cártel de Sinaloa luchan abiertamente por adueñarse de la plaza. Recuérdese que no sólo buscan controlar el trasiego de drogas, sino también el corredor territorial y las comunicaciones”, comenta el especialista a Proceso Jalisco.
Este tipo de actos criminales se pueden entender como un hecho improvisado y en asesinatos ejecutados en forma rápida, comenta. Y expone:
“Van en un vehículo en movimiento, levantan a las personas señaladas, las asesinan en el momento en que van en circulación y luego se paran y tiran los cuerpos o los dejan abandonados en forma rápida sobre la carretera con la finalidad de que los encuentren y que los occisos sean vistos.
“El uso de un agente punzocortante para acabar con la vida de las víctimas, se trata de un arma que permite mayor sigilo, su uso es menos escandaloso, hay menos ruido y en realidad es una forma práctica e imitada de los modelos sudamericanos y colombianos para acabar con los enemigos bajo la noción de buscar la forma más práctica y evitar el uso de armas de fuego.
“En muchos municipios, los que controlan la plaza o el municipio, son los que cobran por la seguridad, pero también protegen a la población de los grupos delincuenciales, eso es lo que se percibe en el crimen de La Cobrita Jr. –el pugilista Alejandro González, de 24 años, quien fue ejecutado el viernes 9–, pero habría que esperar los peritajes.”
Recomienda a la FGE y a los peritos del Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses elaborar con detalle el perfil de las personas asesinadas, para conocer cuáles eran sus actividades, a qué se dedicaban:
“Es necesario checar la información que pueda aparecer en los números de celulares de los occisos o de las formas en que se daban sus comunicaciones, detectar a qué grupos están integrados, si pertenecían al crimen organizado y tratar de saber si estaban ligados a actividades ilícitas.”
Violencia sin freno
La madrugada del domingo 18, un grupo de personas fuertemente armadas fue sorprendido por elementos del Ejército y policías estatales cuando intentaba tirar seis cuerpos en los límites de Tlaquepaque y El Salto. Los habían ejecutado la víspera en la colonia Toluquilla, ubicada en el primero de los municipios mencionados.
El responsable de esa acción fue identificado por la FGE como Johnny N, conocido como Big Mama, presunto líder de una célula del CJNG y un sujeto que controlaba la plaza de Coatzacoalcos, oriundo del estado de Veracruz, declaró el fiscal Almaguer Ramírez el lunes 19 en conferencia de prensa.
La intervención del fiscal fue 24 horas después de la captura de los criminales, cuando medios locales, incluida la revista digital Con Seguridad Jalisco, ya habían adelantado esa información y agencias de noticias ya habían difundido la captura.
En ese operativo también fueron detenidos Yurko Alejandro Fraustro, un antiguo policía investigador, y otro exagente municipal.
El forense Rodríguez García recuerda la media docena de personas a las que hace varias semanas se les amputaron las manos, también en Tlaquepaque. Sus verdugos los acusaban de “ratas”, aunque también corrió la versión, no comprobada, de que uno de los líderes del CJNG fue quien ordenó castigarlos.
Explica: “Desde que se da el suceso de la amputación de las manos a media docena de personas, en Tlaquepaque, se percibe un pleito y un enfrentamiento entre varios grupos, en lo que parece una guerra entre el CJNG, el de Sinaloa y un reducto que queda de La Familia Michoacana o de Los Zetas.
“Lo que pasa en Jalisco es un enfrentamiento entre el Cártel de Sinaloa y el del Pacífico, entre la gente del Chapo Guzmán y los que sobraron de los Beltrán Leyva. Da la impresión que ese es el problema, por la plaza, por recuperar posiciones perdidas y por ejemplo, estos últimos crímenes de personas que dejan ejecutadas, siempre se busca que sean exhibidos.”
Además, el incremento de la violencia en Jalisco coincide con la detención de Alfredo Beltrán Guzmán, El Mochomito, hijo del narcotraficante Alfredo Beltrán Leyva, El Mochomo, y sobrino del líder del Cártel de Sinaloa, Joaquín El Chapo Guzmán.
El detonante
La noche del viernes 9, la Policía Federal confirmó la captura de Beltrán Guzmán en una barbería de la colonia de Ciudad Granja, en Zapopan, según informó el comisionado de Seguridad Nacional, Renato Sales Heredia.
Las tropas del Ejército que detuvieron al Mochomito y sus acompañantes les aseguraron siete armas de fuego, cargadores de diferentes calibres, una granada de fragmentación, más de 3 mil 800 gramos de cocaína y más de 50 mil pesos en efectivo.
Alfredo Beltrán Guzmán es hijo de Alfredo Beltrán Leyva (detenido por el Ejército el 21 de enero de 2008) y Patricia Guzmán Núñez, identificada por medios de comunicación como sobrina del Chapo Guzmán.
Las autoridades federales atribuyen al detenido el ataque ocurrido a la casa de la madre del Chapo Guzmán en junio pasado, ubicada en La Tuna, Badiraguato, área de control del Cártel de Sinaloa. También se le relaciona con la privación ilegal de la libertad de sus primos Jesús Alfredo y de Iván Archivaldo, hijos del Chapo, y de otras cuatro personas en un restaurante de Puerto Vallarta en agosto pasado.
El martes 13, El Mochomito y los otros detenidos ingresaron al Cefereso 2 de Puente Grande, acusados de portación de armas de uso exclusivo del Ejército y delitos contra la salud.
La madrugada del mismo viernes 9 fueron localizados tres cadáveres en el cruce de avenida González Gallo y Francisco Silva Romero, colonia San Carlos. Estaban en una camioneta Xtrail Nissan, placas JFG 3235 del estado de Jalisco. Uno de ellos era La Cobrita Jr. y, según los peritajes, todos fueron asfixiados con un alambre.
Junto a los cuerpos había una cartulina con un mensaje en el que se les acusaba de ser ladrones de Oxxos y cadeneros, según publicaron varios medios locales. La FGE guardó silencio.
Ese mismo día, en Lomas del Tapatío fue acribillado otro hombre de 20 o 25 años en Tlaquepaque, y otro en Zapopan; este último, en avenida Los Charros, esquina Luis E. Williams, en el fraccionamiento Industrial Belenes, en la zona norte.
El sábado 10 por la noche, en la zona de Los Altos, a la altura de la carretera Jalostotitlán-San Miguel de Allende, un grupo de hombres armados que viajaban en una camioneta Pick up color negro dejaron apilados los cuerpos de tres hombres totalmente desnudos de entre 20 y 25 años, según indicaron algunos testigos. La FGE abrió la investigación que quedó registrada como D/24091/2016.
Otros crímenes reportados durante el referido fin de semana hacen alusión a los cuerpos sin vida de dos hombres y una mujer quienes, según los primeros reportes, fueron asesinados a golpes. Los hechos tuvieron verificativo en la colonia Toluquilla, sobre Herrera y Cairo y 20 noviembre.
En otro hecho dentro del municipio de Guadalajara, en la colonia Americana se reportó el deceso de una mujer de 19 años, por lo que quedaron sujetos a investigación el novio de la mujer y otra persona.
También se registró otro asesinato en La Gigantera y fue localizado otro cuerpo en un canal de aguas negras, en Camino a la Gigantera y avenida El Tajo. En Jocotepec, en la ribera de Chapala, un ciclista resultó herido con arma de fuego; murió en el hospital. En la región Valles, municipio de Tequila, otro hombre fue acribillado sobre la calle Cofradía, en la colonia Miguel Alemán.
La madrugada del lunes 12, en pleno festejo guadalupano, un sujeto de 25 años fue acribillado a balazos en el cruce de avenida Malecón y Francisco Piña, colonia La Campesina. Por otra parte, también en el barrio de Talpita, en Guadalajara, hubo otro acribillado. Otro homicidio en el cruce de Santa Clemencia y la Calle 54, se trató de un hombre de 47 años.








