Un premio “científicamente” planeado

Además de otorgar en 2012 un cuestionado premio de ciencias al doctor Adrián Daneri Navarro, el Consejo Estatal de Ciencia y Tecnología de Jalisco integró en sus comités de ciencias y evaluador a personas relacionadas académica y económicamente con el galardonado.

Algunos miembros del jurado que designó al ganador de la edición 2012 del premio Jalisco en Ciencia, otorgado por el Consejo Estatal de Ciencia y Tecnología (Coecytjal), fueron literalmente juez y parte.

Al revisar la composición de los comités de trabajo por especialidad y el de evaluación, este semanario encontró que un integrante del comité del área de ciencias y otro del equipo evaluador estuvieron vinculados con el galardonado en el rubro de ciencia, sobre quien pesan acusaciones de plagio (Proceso Jalisco 624).

El premio en cuestión, que incluyó 120 mil pesos, se otorgó a Adrián Daneri Navarro, coordinador de Investigación del Centro Universitario de Ciencias de la Salud (CUCS) por el trabajo titulado Proyecto Integral de Investigación contra el Cáncer de Mama en Jalisco, que es el resumen de la experiencia de investigación de cuatro proyectos a su cargo.

Sin embargo el doctor Jorge Gómez Jaramillo, coordinador y gestor del patrocinio internacional de los proyectos, reclama la autoría intelectual, así como la ausencia de crédito al equipo participante en dichas investigaciones, por lo que inició acciones legales para que se le retire el premio a Daneri Navarro.

A decir del doctor Gómez, su intención es que se reintegre el dinero al Coecytjal y se reconozca a los científicos jaliscienses que hacen investigación seria para incentivar su labor.

En el sitio oficial del Coecytjal se especifica que el premio es uno de los programas anuales cuyo objetivo es “reconocer los proyectos de investigación, desarrollo tecnológico e innovación que han impactado en el Estado y que contribuyen a la solución de problemas regionales”.

Según esa página, en 2012 participaron 114 concursantes y se revisaron los trabajos por ramas de especialidad. Para ello se crearon comités: de ciencias de la vida (con 27 integrantes); de agroindustrias y ciencias agropecuarias (26); de desarrollo industrial y manufactura (26); desarrollo social y humanístico (17); desarrollo urbano, vivienda, comunicaciones y transporte (tres); recursos naturales y medio ambiente (21), y el comité evaluador (seis académicos).

El empresario Tomás López Miranda fue el coordinador general de la comisión consultiva del Coecytjal, encargada de reconocer los mejores trabajos en ciencia, tecnología e innovación en 2012.

La reportera buscó a López Miranda para conocer su opinión sobre los señalamientos de plagio. Él explicó que muchas veces quienes asistían a las reuniones de trabajo eran sus suplentes, pero ofreció enterarse para fijar su postura. En 2012, el empresario era presidente del Consejo Económico y Social del estado (Cesjal).

En el documento elaborado por la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología (Sicyt) sobre los premios Coecytjal otorgados en 2012, el director general de éste, Eduardo Gómez Hernández, hizo notar el fortalecimiento a la investigación e innovación tecnológica con la aportación de fondos concurrentes y el aumento de los concursantes.

Además, Gómez Hernández ofreció “comprometer contractualmente a las instituciones para presentar sus casos exitosos al premio, ligando asimismo el resultado de estos proyectos exitosos con la protección de la propiedad intelectual en cualquiera de sus formas”. Hasta ahora no había pesado ningún señalamiento de plagio sobre los premiados por el consejo.

Jurado volador

En el comité de evaluación del premio en su edición 2012 destaca la participación de la maestra Karla Alejandrina Planter Pérez, quien viajó a Brasil y Argentina con fondos que el Instituto Nacional de Cáncer de Estados Unidos (NCI, por sus siglas en inglés) aportó para la ejecución del proyecto Perfil Molecular Cáncer de Mama en la Mujer Latinoamericana en Estadios I y II Bajo Tratamiento Estándar, que coordinaba Daneri Navarro.

En ambas naciones sudamericanas se realizaron convenciones anuales del proyecto Perfil Molecular, que involucró también a Chile, Uruguay y México. Por eso participaron también 300 pacientes jaliscienses.

El convenio suscrito entre la UdeG y el NCI a través de un subcontratista (Leidos) marcaba un periodo de seguimiento a las pacientes de cinco años a partir del 24 de septiembre de 2010.

Este semanario tiene copia de las reservaciones de avión a nombre de la periodista, quien actualmente es secretaria académica del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades (CUCSH).

En aquel tiempo Planter Pérez fue nombrada por Daneri Navarro coordinadora de comunicación por Guadalajara en la red de investigación de Cáncer de Estados Unidos y Latinoamérica (US-LACRN). No tenía sueldo asignado, pero viajaba con gastos pagados por cuenta del proyecto a las convenciones internacionales.

La académica viajó a Río de Janeiro en la aerolínea Copa Airlines el 6 de noviembre de 2010. Primero se fue de Guadalajara a la Ciudad de México, de ahí a Panamá en el vuelo CM265, y posteriormente a Río de Janeiro en el vuelo CM873. Regresó a Guadalajara el 13 de noviembre en el vuelo CM722.

Otro de sus viajes, en la misma aerolínea, comenzó con el vuelo 0723, de Guadalajara a Panamá, el 9 de noviembre de 2012. La acompañaba Carlos Álvarez, quien también fue incluido como parte del equipo de prensa. Ese mismo día volaron de Panamá a Perú en el vuelo 0131 y finalmente abordaron el vuelo 1365 de Aerolíneas Argentinas hasta Buenos Aires.

Regresaron el 18 de noviembre en la misma línea aérea hasta Lima en el vuelo 1364; el 19 viajaron a la Ciudad de Panamá en el vuelo 0338 de Copa Airlines y después a la Ciudad de México en el vuelo 0120. Finalmente arribaron a Guadalajara en el vuelo 6252.

Más ligas

En el comité de ciencias de la vida, que revisó el trabajo de Daneri Navarro, participó también Mónica Susana Serrano Lobano. Ella fue subordinada de Planter Pérez y figuró en la lista de los que cobraron en el proyecto Perfil Molecular Cáncer de Mama patrocinado por organismos internacionales.

De acuerdo con el portal de Transparencia de la UdeG, Serrano Lobano estaba asignada a la coordinación general académica y era subordinada de Planter Pérez, quien pertenecía a esa coordinación.

En dicha página consta que en la primer quincena de mayo de 2013 se expidió un cheque de 17 mil 25.10 pesos a su favor, como honorarios por su participación en la coordinación de investigación, y otro por 8 mil 257.63 pesos correspondiente a la segunda quincena de ese mes.

Finalmente, en la lista de integrantes del jurado en el comité de ciencias de la vida aparece el nombre de Susana del Toro Arreola, a cuyo nombre se cargaron algunos reactivos empleados en el Proyecto Perfil Molecular y quien es hermana de Alicia del Toro Arreola, la responsable del biobanco.

Este semanario reveló que, de acuerdo con las cláusulas del contrato suscrito con el NCI, no se permitiría la construcción ni remodelación de oficinas o instalaciones, ni renta de mobiliario, pese a lo cual se utilizaron los recursos del NCI para edificar el biobanco, como lo muestra la factura 5219, por 406 mil 528.02 pesos, emitida por el CUCS el 29 de junio de 2012 y de la cual Proceso Jalisco tiene copia.