Cecilia Suárez: Sexenio descarado

Tras 18 años de intensa trayectoria en cine, teatro y televisión, la tampiqueña Cecilia Suárez, primera actriz de habla hispana en ser nominada a un Emmy Internacional por su papel en la serie Capadocia de HBO, interviene ahora en tres largometrajes de estreno. Preocupada por la violenta situación de México, la también activista social y vocera de la ONU confía en que tarde o temprano “la sociedad civil va a despertar y el país puede cambiar”.

La actriz tamaulipeca Cecilia Suárez se encuentra de plácemes con el estreno de tres cintas donde participa. Las películas son:

  Kubo y la búsqueda samurái (Kubo and the Two Strings), una animación dirigida por el estadunidense Travis Knight, que saldrá a las salas el próximo 7 de octubre; La vida inmoral de la pareja ideal, comedia del mexicano Manolo Caro, que se encontrará en la cartelera a partir del 28 de octubre de este año, y Macho, otra comedia del también mexicano Antonio Serrano, que se proyectará en los cines desde el 18 de noviembre.

En Kubo…, donde rinde homenaje a la milenaria cultura japonesa, ella presta la voz a Madre/Mono (doblada en la versión original por Charlize Theron). La cinta habla de un chico llamado Kubo, cuya vida tranquila cambia de golpe cuando, accidentalmente, invoca a un espíritu del pasado que regresa decidido a cobrar una venganza antiquísima. Kubo no tiene más remedio que huir junto a Mono y Escarabajo en búsqueda de la armadura mágica que alguna vez perteneció a su padre para salvar a su familia y resolver el misterio de la muerte de su padre, el más grande de todos los samuráis.

No es la primera vez que Suárez brinda su voz en un filme de animación; el anterior fue en El principito, dirigida por Mark Osborne, y es que, a decir suyo, coopera en estos proyectos porque le inquieta que “los contenidos para niños y adolescentes hoy en día contienen una dosis de violencia excesiva”. En entrevista, aclara que Kubo… es para adolescentes:

“Se trata de una cinta que habla de cómo seres queridos que mueren y de alguna u otra forma, permanecen junto a nosotros. Es entender la muerte por vía del amor. Además, es una historia de una lucha interna del personaje principal, y eso me encantó.”   

Al comentarle que existen pocos proyectos de animación así, relata que acude mucho a la cartelera infantil y en algunas ocasiones ella misma se ha tenido que salir de la sala “por el nivel de violencia que el lenguaje carga”, y anexa, inquieta:

“Es lamentable, verdaderamente lamentable que se normalice la violencia.”

–Usted ha declarado en varias ocasiones que no actúa en series o películas en torno al narcotráfico por la violencia.

–Respeto mucho la razón por la que otros actores si decidan laborar en esos proyectos, pero mi postura es que si vivimos con eso, no se necesita que nos lo cuenten. Yo soy de Tamaulipas y es un estado arrasado por la violencia. Incluso, creo que hay una línea bien delgada en forjar que esa vida parezca una vida atractiva y restar sensibilidad a ese tema.

La artista originaria de Tampico, con alrededor de 18 años de carrera en el cine, la televisión y el teatro, destaca asimismo por su militancia social y apoyo a distintas organizaciones, por ejemplo:

Ha sido vocera de la ONU para la Campaña de Protección a los Defensores de Derechos Humanos, Declárate; posee su proyecto personal de Parto Humanizado en Hospitales Públicos de la Ciudad de México, y hace unas semanas colaboró con AHF México, la organización no gubernamental con el programa más grande de pruebas rápidas del VIH en América Latina y el Caribe, para recordarle a la Secretaría de Salud de reforzar la prevención y atención al Sida en el país.

“Esta organización civil se ha dado a la tarea de lanzar esta campaña para recordar que el tema no se puede guardar en un cajón”, explica.

Inteligencia femenina

Con el cineasta Manolo Caro –realizador de las taquilleras No sé si cortarme las venas o dejármelas largas (2013) y Amor de mis amores (2014)– Cecilia Suárez ha trabajado tres veces, incluida La vida inmoral de la pareja ideal.

Las otras dos ocasiones fueron con el cortometraje Gente bien atascada (2007) y el largometraje Elvira te daría mi vida, pero la estoy usando (2015).

Ahora, Caro la vuelve invitar a La vida inmoral de la pareja ideal, donde se cuenta cómo Lucio y Martina (Suárez) se conocen en los primeros años de preparatoria y juntos deciden comerse al mundo, pero el destino y la sociedad los separará. 25 años después se reencuentran por accidente, y ante la sorpresa, ambos deciden inventar una vida ideal para que el otro no se entere que todos estos años han deseado que llegara el momento de estar juntos de nuevo.

También actúan la española Paz Vega y los mexicanos Andrés Almeida, Nata-sha Dupeyrón, Manuel García Rulfo, Eréndira Ibarra, Javier Jattin, Juan Pablo Medina y Nina Rubín Legarreta, entre otros. El personaje de Cecilia Suárez es una maestra de baile, quien reside en San Miguel de Allende y ha hecho su vida en solitario, de manera muy ordenada, sin hijos, y se topa con el amor de su vida muchos años después de haberlo visto por última vez.

–Ha recreado en la pantalla grande a mujeres en muchas circunstancias, ¿cómo ve el retrato de la mujer en el cine mexicano?

–Hay directores y directoras que les preocupa contar la experiencia femenina desde un lugar que la dignifique y que se apega más a lo que realmente somos, sentimos y pensamos las mujeres, como Manolo Caro; pero también existe una corriente fuerte de cineastas empeñados en mostrar a la mujer desde la violencia sin salida alguna. Entiendo que hay que retratar nuestras problemáticas, es importante, aunque también es primordial dotar a esos personajes femeninos de cerebro. No se trata de no mostrar la violencia de género, es importante abordarla; pero no se debe despojar a las mujeres que son violentadas de cerebro.

“Eso lo hemos estado platicando con el Instituto Mexicano de Cinematografía (Imcine). Nos acercamos a esta instancia porque en torno a la repartición de los estímulos cinematográfico, hay una desigualdad tremenda por género. En la historia del Eficine (Estímulo Fiscal a Proyectos de Inversión en la Producción y Distribución Cinematográfica Nacional) se ha otorgado el 6% de los recursos a proyectos encabezados por mujeres y el resto, el 94%, a propuestas encabezadas por hombres.

–¿El cine le paga mejor al actor que a las actrices?

–¡Por supuesto!, eso pasa hasta en Hollywood la cual sí que es una gran industria porque genera dividendos portentosos. Sucede en todas partes y por supuesto nuestro país no es la excepción, y eso es lamentable.

Filmará en Colombia

Graduada de la Facultad de Arte Dramático de la Universidad del Estado de Illinois, Estados Unidos, Cecilia Suárez inició en el cine con Sexo, pudor y lágrimas, de Antonio Serrano. Después, con el mismo director laboró en Hidalgo, la historia jamás contada; Macho es la tercera vez que ambos reman al unísono.

La historia aborda un guión de Sabina Berman, donde Evaristo Jiménez (Miguel Rodarte) personifica a un famoso diseñador de moda, quien junto con su socia Alba (Suárez) tiene su propia marca. Lleva toda la vida fingiendo ser gay y le va espléndido… hasta que se empieza a rumorar que realmente es un seductor de mujeres. También actúan Aislinn Derbez, Ana de la Reguera, Renato López y Bárbara Mori.

“Es un acercamiento distinto al filme El modisto de señoras, de 1969, que protagonizó Mauricio Garcés, y Miguel Rodarte hace a este personaje. Es una película que habla de la tolerancia, un tema que nos viene bien, y además divierte”, relata Cecilia Suárez, quien también ha actuado bajo la dirección de James L. Brooks, Tommy Lee Jones, Frank Galati, Lucía Carreras, Ernesto Contreras y su hermana Mafer Suárez.

En este mes se rueda en Colombia el largometraje Mariposas verdes, de Gustavo Nieto Roa, cinta a la que ella como actriz se sumará. Trata de cómo fue la muerte del estudiante Sergio Urrego, quién se lanzó de la terraza de un centro comercial víctima de acoso de algunos compañeros y profesores del plantel educativo donde estudiaba, por tener amores con otro chico estudiante.

La carrera de Cecilia Suárez incluye obras de teatro, como Bajo reserva  (por la que recibió el premio a Mejor Actriz por la Agrupación de Periodistas Teatrales ), Otelo y Popcorn (por la cual, la Asociación Mexicana de Críticos de Teatro le otorgó el premio a Mejor Actriz de Comedia), entre otras obras.

Es miembro de la Compañía de Teatro de Chicago Theatre with a View, por lo que en Estados Unidos ha hecho Electra, Every man, The Crucible, Henry IV-II, The Comedy of Errors, The Rover, Balm in Gilead, Summer and Smoke y Santos & Santos. Hace un año, Cecilia Suárez incursionó en la dirección teatral con Puntos suspensivos, de MicroTeatro México. Y en la Ciudad de México, el 11 de este mes, concluyó temporada en teatro con la obra Hermanas.

Nada ajena a la mala situación del país, declara:

“Las problemáticas abundan y me preocupa también la manera en que se conduce la clase política. Esto no puede durar por siempre. Este sexenio ha sido descarado en el mal ejercicio del poder.”

Y enfatizando, la actriz María Cecilia Suárez De Garay (Tampico, 22 de noviembre de 1971) concluye así:

“La gente finalmente va a despertar, y confío en eso, que el país cambie. Quiero a este país, lo adoro, me encanta, me siento orgullosa de ser mexicana, y confío en que llegue un panorama mejor. ¡México merece cambiar!”