Poco se conoce acerca de la vida de William Shakespeare. El documento más antiguo es su acta de bautismo, en donde su apellido aparece como Skackspere. No existen cartas que hablen de él o anécdotas sobre su vida. Ningún crítico teatral o de letras le menciona. No hay registro de que haya estudiado en alguna universidad. Nadie lo alude en su pueblo Stratford y sus obras fueron publicadas después de muerto. Tampoco ningún poeta escribe acerca de su deceso, como era costumbre.
Gustavo Artiles realiza un ensayo sintético de la discusión titulado Un enigma llamado Shakespeare (F.C.E., Col. Tierra Firme; México, 2016. 214 pp.).
Los analistas del misterio Shakespeare se han agrupado en cinco escuelas que Artiles presenta con detalle, señalando las tesis que defienden y los hechos, documentos, testimonios… utilizados para sustentarlas. Así está la escuela straffordiana u ortodoxa, que sostiene que el autor de las obras es Shakespeare mismo y los sustentos descansan en la tradición. La llamada baconiana indica que el autor es sir Francis Bacon: Un análisis de su obra filosófica y narrativa muestra asuntos comunes, además de que en varios de sus manuscritos aparecen referencias a varios dramas.
La oxfordiana postula a Edward de Vere, conde de Oxford, por estimar que su experiencia, como parte de la aristocracia, lo califica para las reflexiones sobre el poder que se realizan en la obra dramática. Además existe una Biblia de su propiedad subrayada y con más de 20 mil anotaciones, muchas de ellas coincidentes con las alusiones bíblicas que hace Shakespeare en sus dramas y poemas.
La escuela marlowiana atribuye la dramaturgia al escritor Christopher Marlowe por tener una formación universitaria, experiencia política, obra dramática y poética. Uno de los cuestionamientos a esta posición es la temprana muerte de Marlowe, a los 29 años, aunque se señala que fue fingida.
Por último, la teoría del grupo sostiene que fue un colectivo de escritores quienes produjeron los diversos dramas. La intención era crear un corpus cultural que estableciera las bases filosóficas y políticas de Inglaterra.
En Un enigma… Gustavo Artiles presenta las tesis y argumentos de cada una de las escuelas de manera equilibrada. Así, produce un ensayo apasionante y enigmático que invita al lector a leer al dramaturgo, en este año en que se conmemoran 400 años de su fallecimiento, y plantea, como lo escribe Fernando del Paso en la introducción, una cuestión muy shakespereana: “el dilema de ser o no ser, to be or not to be.”








