Los productores agrícolas de a pie se quejan porque, dicen, la Sagarpa prefiere otorgar incentivos a empresarios agrícolas, mientras ellos llevan años esperando. Proceso Jalisco consultó información y detectó los nombres y apellidos de los beneficiarios de los programas Proagro y Progan de 2006 a 2014.
TEPATITLÁN DE MORELOS.– Lejos de beneficiar a pequeños productores rurales, el gobierno federal, a través de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa), reparte los apoyos financieros a empresas que no los necesitan.
Entre 2006 y 2014, por ejemplo, la dependencia entregó casi 80 millones de pesos en Jalisco a sólo 50 personas físicas y morales, según los datos del portal subsidiosalcampo.org.mx, que pertenece a una organización sin fines de lucro dedicada a documentar la manera “poco equitativa” en que el gobierno distribuye incentivos económicos para la producción ganadera y agropecuaria en el país.
Considerada la primera en su tipo en América Latina, la organización concentra en su portal la lista general de los beneficiarios de los programas federales de apoyo a la producción rural –Proagro y Progan– estado por estado, aunque no detalla ni los municipios, montos ni nombres de quienes los reciben.
Sin embargo, en una revisión de la información disponible, el reportero identificó algunos productores de la región de Los Altos que recibieron incentivos por más de 1 millón de pesos anuales. Uno de los principales beneficiados es la Sociedad de Producción Rural Lauro García Aguilera, con sede en Tototlán, dedicada a la siembra de jitomate.
La sociedad se encuentra en el Top 10 Jalisco de Beneficiarios 2006-2014 del Procampo, periodo en el que recibió apoyos por 3 millones 292 mil 482 pesos para la siembra de mejorana orgánica, ciruela, granada roja, toronja corozo, plátano macho, ebo (veza), sorgo escobero y tangerina en una superficie de 3 mil 249.48 hectáreas. De acuerdo con las reglas de la Sagarpa, la empresa fundada por Lauro García Aguilera cuenta con al menos 32 socios.
En 2013, la Sagarpa también entregó a esa agrupación un apoyo de 3 millones 322 mil 448 pesos para la construcción de un centro de acopio, empaque y conservación de tomate gourmet de exportación. Años antes, Estados Unidos acusó a la empresa de prácticas dumping, por lo que vetó la introducción de sus productos a su país. La prohibición se levantó en 2008.
Este año, la sociedad está de nuevo en la lista de beneficiarios de avisos automáticos de exportación definitiva de tomate fresco. Según la información de la Sagarpa, en el primer trimestre de 2016 exportó a Estados Unidos 950 mil kilos de jitomate bola marca Rancho Santa Fe, lo que le generó ganancias por 745 mil dólares.
Otro favorecido es el empresario Jesús Rodolfo Padilla Valencia, dedicado a la distribución, venta y exportación de bebidas alcohólicas, sobre todo tequila, cuyas oficinas se ubican en Zapopan. Padilla recibió del gobierno federal poco más de 2 millones de pesos en nueve años para la siembra de veza, una planta usada principalmente en la elaboración de forrajes para alimento de animales de granja.
Padilla sostuvo un pleito legal en Estados Unidos, donde una empresa de distribución de bebidas alcohólicas se inconformó por el uso del nombre que ostentaba el tequilero jalisciense. La parte afectada expuso que tenía un registro previo y que existía el riesgo de que con la llegada de los productos de Padilla los consumidores se confundieran con la marca.
Más beneficiarios
Proceso Jalisco también encontró a la firma Agropecuaria El Trigón, perteneciente al grupo González González de Tepatitlán aunque su sede está en Tototlán. Ese grupo congrega al menos una decena de empresas dedicadas a la producción de huevo, cultivos, transportes y actividades complementarias.
De 2006 a 2014, Agropecuaria El Trigón recibió 1 millón 453 mil 167 pesos de Procampo para cultivar 169 hectáreas de coquito de aceite, utilizado en la fabricación de jabones y otros productos grasos.
El priista Abelardo Loza Ibarra, alcalde de Tepatitlán en los ochenta, recibió 828 mil 180 pesos de ayuda por 100 hectáreas sembradas de guaje, planta utilizada en la producción de alimento para ganado, de 2006 a 2014. Loza, quien era productor agropecuario, murió en mayo pasado.
Grupo Sanfandila, empresa asentada en Lagos de Moreno, perteneciente a la familia Vega y cuyo giro es la producción de huevo, factura casi 100 millones de pesos al año, según páginas financieras.
De acuerdo con habitantes de aquel municipio, la familia Vega es propietaria de lujosas fincas distribuidas en la ciudad. Aun así, recibió 810 mil 231 pesos de Procampo entre 2006 y 2014. Sin embargo, los documentos no especifican qué fue lo que sembró la empresa en un terreno de 93 hectáreas.
Con una cantidad menor aparece la empresa Avicar de Occidente, con sede en Tepatitlán, que en nueve ciclos agrícolas recibió 558 mil 540 pesos por 64 hectáreas plantadas con coquito de aceite.
Agropecuaria 19 Hermanos, que entre otros rubros se dedica a la producción y distribución de leche desde Tototlán a una tercera parte de Jalisco, incluyendo la zona metropolitana de Guadalajara, se allegó más de 800 mil pesos en nueve años de siembras del Procampo.
Considerada una de las distribuidoras de lácteos más importantes de la entidad, esa empresa cuenta con una abultada nómina, así como con una flota de vehículos y negocios complementarios que incluyen forrajeras y carnicerías, entre otros.
Estos apoyos son contradictorios, si se considera que, según el portal de la Sagarpa, hasta 2013 el objetivo de Proagro y de Procampo era “complementar el ingreso económico de los productores del campo mexicano, ya sean de autoconsumo o de abastecimiento, para contribuir a su crecimiento económico individual y al del país en su conjunto; así como para incentivar la producción de cultivos lícitos, mediante el otorgamiento de apoyos monetarios por superficie inscrita al programa”.
La dependencia federal precisa que aun cuando Proagro está dirigido a pequeños productores, también puede extenderse a grandes propietarios o empresas de transición o comerciales.
Según la terminología de la Sagarpa, en las reglas de operación eso significar que los grandes consorcios agropecuarios pueden acceder a los incentivos federales simplemente con declarar bajo protesta de decir verdad que el dinero que reciban se destinará a mejorar la productividad agrícola.
Respecto de las personas físicas, la dependencia federal otorga apoyos de 906 pesos por hectárea por ciclo agrícola hasta por un máximo de 100 hectáreas, siempre y cuando el cultivo sea un producto legal y se incluya en una lista autorizada por la Sagarpa.
En el caso de personas morales, el límite de hectáreas sembradas a beneficiar es mucho mayor, aunque no debe exceder de 100 hectáreas por cada socio con el que cuente la sociedad legal.
La lista completa de beneficiados en Jalisco con el programa Procampo-Proagro se puede consultar en https://subsidiosalcampo.org.mx/analiza/padrones/all/?estado=jalisco.
Apoyos cuestionables
Ante esas puntualizaciones, resulta incongruente que los principales beneficiarios del Proagro y Progan sean empresas multimillonarias, las que menos necesitan de los incentivos del gobierno federal.
Es irónico que el gobierno federal haga campañas promocionales de apoyo a pequeños productores agrícolas, cuando en realidad los distribuye gran parte de sus recursos a grandes productores y empresarios rurales.
Los principales perdedores son quienes producen alimentos en pequeños volúmenes o para autoconsumo, pues ante la falta de incentivos se ven obligados a buscar otras fuentes de sustento o a trabajar para quienes reciben los jugosos beneficios de la federación.
En su campaña publicitaria reciente, el gobierno de Aristóteles Sandoval Díaz presume que Jalisco es el “gigante” agropecuario del país, aunque omite mencionar que los grandes productores son los beneficiados, pues los ganaderos y agricultores de a pie siguen esperando el apoyo oficial.
En junio pasado, el titular de la Sagarpa, José Calzada Rovirosa, visitó Jalisco y anunció que la dependencia destinará más de 10 millones de pesos para la creación de plantas secadoras de leche en Los Altos de Jalisco, una en Lagos de Moreno y otra en Tepatitlán.
Esas plantas, dijo, “ayudarán de forma directa a los productores de leche en la región, que a diario tienen sobrantes de más 600 mil litros de producto y no tienen manera de procesarlos”.
En el caso de Tepatitlán, la propuesta quedó plasmada en un trozo de papel en forma de pergamino en el que las autoridades se comprometieron a dar 6 millones de pesos a la empresa Mu Lácteos para construir una planta de secado de leche, a fin de beneficiar a 3 mil productores.
El recurso estatal fue recibido por Alfonso Gutiérrez Martín, empresario ganadero de la región, exdiputado por el PRI en los noventa y esposo de la legisladora local Cecilia González Gómez, quien también milita en ese partido y es ganadera.
En la imagen, tomada por el equipo de Comunicación Social del gobierno de Jalisco y difundida por la misma dependencia, se observa a Gutiérrez cuando recibe el documento de manos del gobernador Aristóteles Sandoval y el titular de la Sagarpa.
De acuerdo con fuentes consultadas, Mu Lácteos se constituyó hace pocos años y desde el principio se interesó en la construcción de una secadora de lácteos, que ahora concretará con el apoyo de Sagarpa y ofrecerá sus servicios a los productores de leche de la región que no tienen dónde colocar su producto fresco y se ven obligados a convertirlo en polvo para conservarlo mientras encuentran un comprador.
Apenas se conoció la noticia sobre el crédito otorgado a Gutiérrez, usuarios de las redes sociales escribieron que se debía a la relación de la diputada González Gómez con el gobernador y se quejaron porque las autoridades federales beneficiaron al empresario y no a los pequeños ganaderos que demandan apoyo desde hace tiempo.
Gutiérrez Martín intentó deslindarse en una entrevista concedida a un semanario de Tepatitlán. Expuso que Mu Lácteos en realidad pertenece a un sobrino suyo, aunque no dio su nombre; incluso explicó que el día de la entrega del apoyo su familiar le pidió que fuera en su lugar a recoger el incentivo, pues él estaba atendiendo otros asuntos en Cancún.
Dijo también que ese día no recibió ni un centavo de las autoridades, pues sólo se hizo entrega de un enorme papel donde se ratificaba el compromiso de dar 6 millones de pesos a la empresa. Según Gutiérrez no sabe si esa suma ya fue otorgada, pues él sólo posó para la foto con el gobernador Aristóteles Sandoval y con Calzada Rovirosa, pero luego se desentendió del asunto.
“Por andar haciendo favores sale uno todo perjudicado, hasta a mi esposa la metieron en esto sólo por ser diputada del PRI; sale caro andar ayudando”, expuso Gutiérrez al medio local.
Pese a la aclaración de Gutiérrez, los ganaderos de la región aún siguen molestos. Consultados por Proceso Jalisco bajo la condición de omitir sus nombres, algunos lecheros aseguran que Mu Lácteos ni siquiera es productora de leche. Se preguntan por qué razón el gobierno decidió regalarle semejante cantidad de dinero para una planta secadora.
Según ellos, cuando entre en funcionamiento en las próximas semanas, la planta cobrará por sus servicios a los usuarios, por lo que no habrá ningún beneficio para los pequeños productores, sino para un empresario que en realidad no necesitaba ser apoyado de esa manera.
“¿En qué nos ayuda en que una empresa reciba 6 millones de pesos si nos van a cobrar por secar nuestros productos? Además, sigue sin resolverse el problema principal, pues Mu Lácteos sólo transformará nuestra leche, pero seguiremos sin tener a quién vendérsela”, se queja uno de los afectados.
En contraste, dicen, los casi 8 millones de pesos que otorgará la Sagarpa a Lagos de Moreno para la construcción de una deshidratadora de leche serán para una cooperativa. Eso garantiza que el apoyo será para los lecheros necesitados.








