Hace más de un cuarto de siglo varios miembros de la guerrilla colombiana abandonaron la lucha para integrarse a la vida democrática. Entre ellos Carlos Pizarro, quien se propuso participar en las elecciones presidenciales. El 26 de abril de 1990 fue asesinado por un sicario en un vuelo de Barranquilla a Bogotá. El suceso interesó a Carlos Fuentes y empezó a recopilar material y redactar varios borradores para escribir una novela. Los manuscritos fueron encontrados en su estudio por Silvia Lemus que, después de consultarlo con la editora Carmen Balcells, se los entregó a Julio Ortega para editarlos. El escritor y crítico organizó los originales y varias páginas escritas a mano, de acuerdo a las indicaciones que el propio Fuentes dejó en los márgenes. El resultado es la crónica novelada: Aquiles o El guerrillero y el asesino (FCE y Alfaguara; México, 2016. 191 pp.).
En esta obra Fuentes hace un rápido repaso de la vida familiar de Aquiles (Pizarro), las causas de su incorporación a la guerrilla y la situación de pobreza, injusticia, delincuencia… en Colombia. Luego presenta anécdotas del personaje con otros comandantes guerrilleros, las condiciones que propician el surgimiento de la delincuencia y el narcotráfico, así como la manipulación de los rebeldes y malhechores, a la que recurre el Estado y los grupos en el poder para, a través del terror y la violencia, amedrentar a la población.
En Aquiles… Carlos Fuentes muestra cómo la guerrilla surge de la situación de oprobio en la que vive la mayoría de los colombianos. Algunos se levantan en armas para cambiar y establecer la justicia social. Otros son integrados al narcotráfico con la oferta de dinero, trabajo, mujeres, propiedades… Ambos son utilizados por los políticos y señores del dinero por medio de comprar sus voluntades, dotarlos de armamento y equipo para mantener su dominio, entre otras razones. Sin embargo, ciertos grupos no se venden y la violencia desatada obliga a la negociación. Uno de los resultados es que ciertos mandos aceptan dejar las armas e incorporarse a la lucha parlamentaria con la finalidad de implementar políticas que beneficien a las mayorías. La integración inquieta a los grupos privilegiados por la amenaza de perder sus canonjías, ante lo cual pagan a sicarios que los asesinan o recurren a trapacerías para someterlos.
Aquiles… no es una obra terminada, faltan varios asuntos indicados por Fuentes en el esquema de la novela, así como hay acciones apenas trazadas que requieren de una argumentación para entender su sentido. Además no trata asuntos importantes en esa lucha guerrillera como el robo, ocultamiento y devolución de la espada de Bolívar o la toma del Palacio de Justicia que terminó en una masacre. Aquiles… es un esbozo, con momentos y hechos vehementes, que anunciaban una novela intensa de haberla terminado Carlos Fuentes.








