Llaman a la unidad para acabar con el régimen represor

Señor director:

El proceso de transición hacia un régimen autoritario en México ha concluido. Los sucesos represivos en Oaxaca pero también en Chiapas, Tabasco, Quintana Roo, el Estado de México y la Ciudad de México demuestran que el gobierno federal se ha instalado de lleno en la violación a las leyes. Pretender que el mismo gobierno va a “investigar y castigar” a los responsables de las muertes de Andrés Sanabria Aguilar, Yalid Jiménez Santiago y Antonio Pérez García, y todos los demás asesinados por la Policía Federal en Nochixtlán y otras partes de Oaxaca el 19 de junio de 2016 es una ingenuidad.

Hoy, la dictadura multipartidaria que se ha hecho del poder mediante al asesinato y violación de las leyes ha demostrado que hará todo lo necesario con tal de lograr el control total del pueblo mexicano.

El país ha regresado por la vía de la represión, pero también por la vía de la ilusión y candidez de muchos, a la época de Porfirio Díaz, Gustavo Díaz Ordaz y Luis Echeverría Álvarez. Por lo tanto tenemos que reconocer que:

1. Es falso que este Estado, encabezado hoy por Peña Nieto, tenga el monopolio del uso legítimo de la fuerza. No es monopolio porque lo comparte desde hace décadas con los diferentes cárteles de la droga y grupos paramilitares que asolan este país, lo que ha traído un desangramiento de nuestra sociedad; tampoco es legítimo porque las armas del gobierno se utilizan para someter al pueblo y despojarlo de sus derechos.

2. En México no existe ya un “estado de derecho”. La propiedad y recursos de la nación, la propiedad de los pueblos y comunidades indígenas pero también el derecho y la justicia se rematan al mejor postor. Todas las formas de lucha que desarrolle el pueblo mexicano por enfrentar esta dictadura son legítimas, incluyendo la desobediencia civil, la resistencia activa y la autodefensa del pueblo.

3. No es momento de quedarse en el lamento, en la queja o en la denuncia subordinada al Estado. Cualquier cambio verdadero pasa por someter a la justicia a los criminales que se han apoderado del gobierno de México, empezando por el presidente de la República y a todos sus cómplices, y a partir de ahí recuperar nuestra nación, nuestros derechos y nuestra soberanía como pueblo.

4. Mediante el uso de los medios de comunicación, pero también mediante el soborno y la compra de complicidades, el régimen ha polarizado a la sociedad, ha generado una mentalidad y actitud fascista en una parte de la población. Sólo la unidad de todos los que luchan contra este Estado represivo, más allá de sus diferentes posiciones políticas y más allá de las distintas vías planteadas, puede lograr un realineamiento del pueblo mexicano en la búsqueda de recuperar este país que ya se nos está escurriendo de las manos.

Llamamos a todos los ciudadanos mexicanos, a los hombres y mujeres, a los que viven en este país o en el extranjero, a los jóvenes activistas revolucionarios, pero también a los que sinceramente desde algún partido de oposición han venido dando una lucha por transformar el país, a hacer a un lado el culto a la descalificación mutua y a privilegiar los acuerdos y consensos que nos lleven de una manera más eficaz a enfrentar la ilegalidad y prepotencia del régimen encabezado por Enrique Peña Nieto.

Atentamente,

Por el Comité Organizador del Premio Nacional Carlos Montemayor: Reyna García González (responsable de la publicación), Adolfo Palma, América del Valle, Beatriz Reyes García, David Cilia Olmos, Elena Trejo, Enrique Aguilar, Enrique González Ruiz, Enrique Torres, Ernesto Cruz Flores, Fernando Fernández Jaramillo, Frida Cruz Flores, Genaro Olivares Aguirre, Ismael Cortés Nicolás, Ma. de los Dolores López Mariscal, Priscila Rodríguez Bribiesca, Rafael Tufiño Castillo, Rosa María Olmos Olivier, Susana de la Garza, Teresa Rivera Ávila, Aleida Gallangos Vargas, José Jacques, Macario García Merino, Alfonso Martínez Ortega, Alfredo Martínez González, Juan Rafael González, Cándido Santiago López. Organizaciones: Cátedra Intercultural Carlos Montemayor, Earth Defenders.