Se opone a una reforma educativa incompleta

Señor director:

El gobierno federal ha declarado en reiteradas ocasiones que la educativa es una de las reformas estructurales que se han creado para transformar nuestro país.

Eso, a nuestro entender, constituye una gigantesca mentira, porque si bien es cierto que se ha tomado en cuenta a los docentes, éstos no constituyen el todo de las partes que integran el Sistema Educativo Nacional, por lo que una reforma a la educación debe sustentarse en la transformación de todas esas partes, para ubicarlas en los tiempos modernos.

Al aplicar a los profesores del nivel básico evaluaciones de conocimientos que nunca tuvieron a su alcance y por medio de los resultados, declararlos aptos o no para la docencia, retirando del servicio a quienes no aprueben, es una aberración en la que se denota la trampa oficial, sin importar la violación de sus derechos constitucionales.

Al desmantelar el servicio educativo nacional sustituyendo a los docentes con personal improvisado, que carece de conocimientos pedagógicos, se atenta contra el espíritu del artículo tercero constitucional, que determina otorgar al pueblo la educación que se merece, y hace que el Estado evada su responsabilidad de que ésta sea laica, científica, gratuita y obligatoria.

La estrategia gubernamental tiene un fin: privatizar la educación en cumplimiento del mandato de potencias extranjeras.

Ante semejante atropello al pueblo, fueron los profesores los que mejor entendieron el problema. Tomaron las calles para ejercer sus derechos ciudadanos. La represión del gobierno dictatorial no se hizo esperar, la agresión oficial ha sido constante a los maestros, además de crearles odio y desprestigio a través de algunos medios de comunicación, culpándolos de ser responsables de los desatinos oficiales, encarcelando a sus líderes, acusándolos de lavadores de dinero.

La pretensión del gobierno no es mejorar la calidad de la educación. Si así fuera se haría lo siguiente:

1. Daría a conocer a los docentes los proyectos y metas a que se aspira y dialogaría permanentemente con ellos.

2. Modernizaría las estructuras materiales, técnicas y pedagógicas de todas las escuelas normales del país y procuraría que los aspirantes a la carrera magisterial sean aceptados de acuerdo con su vocación profesional.

3. Revisaría exhaustivamente los planes y programas de estudios a fin de modernizarlos.

4. Tendría como fines crear un modelo superior de mexicano y que nuestro avance educativo alcance estadios superiores de desarrollo.

Atentamente,

Argentino Baeza Cruz, profesor jubilado