El deporte social, ahorcado por las autoridades

Los Juegos Nacionales Populares son el certamen más importante para los atletas surgidos de contextos de violencia y pobreza. El gobierno federal los presume, pero en realidad los deja a su suerte, sin apoyo. Los municipios y los estados tampoco financian a los atletas ni a la justa. Así, las manifestaciones, la toma de alcaldías, de institutos del deporte y hasta de casas de gobierno se ha convertido en la vía para poder realizar dichos juegos.

El deporte social, que el presidente Enrique Peña Nieto presume como prioritario, en realidad permanece en el descuido. Y el desdén de las autoridades deportivas en todos los niveles profundizó el problema a punto de que arranquen los novenos Juegos Nacionales Populares (JNP).

Las nuevas tensiones son originadas por que algunos institutos del deporte municipales y estatales han escamoteado los apoyos a los atletas y al certamen. Al mismo tiempo se rehúsan a publicar la convocatoria para el certamen, cuya esencia no es la de forjar competidores de alto rendimiento, sino recuperar a los niños y jóvenes de zonas marginadas atrapados por la delincuencia, la drogadicción y el alcoholismo.

El coordinador de los JNP, José Mora, está decidido a adoptar posiciones extremas para presionar a los responsables del deporte en el país. Sus planes incluyen efectuar plantones y cierres de los institutos, congresos locales e incluso las casas de gobierno.

En su momento, y con el respaldo de centenares de deportistas afines, el responsable de los JNP coadyuvó a que Carlos Hermosillo, Bernardo de la Garza, Jesús Mena –en distintos momentos directores de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade)– entregaran recursos para los jóvenes deportistas. De igual forma lo logró con Ana Gabriela Guevara y Horacio de la Vega, exdirectora y actual titular del Instituto del Deporte de la Ciudad de México (Indeporte), respectivamente.

Según Mora, desde este momento existe “la firme posibilidad” de realizar marchas y cierres en Chetumal, Reynosa y Michoacán, porque las autoridades aún no publican la convocatoria de los JNP en su etapa municipal.

En el mensaje por su Tercer Informe de Gobierno, el pasado 2 de septiembre, Peña Nieto apenas le dedicó 48 segundos al deporte. En su brevísima exposición se refirió a la activación física para “impulsar” el país y se jactó de la inversión de 870.9 millones de pesos para infraestructura deportiva en beneficio de 23 entidades federativas y del Instituto Mexicano del Seguro Social.

“También estamos impulsando un México donde más personas practiquen algún deporte y en donde nuestros deportistas cada vez tengan más éxito en competencias internacionales”, sostuvo Peña Nieto. De hecho, presumió que los JNP “en septiembre de 2014 reunieron a 2 mil 594 deportistas de bajos recursos. Esta cifra sin precedente representó un incremento de 73.5% en relación con los mil 495 del año anterior”.

Opción soslayada

El miércoles 15, los enviados de este semanario realizaron un recorrido por las colonias Santa Martha Acatitla y Santa Martha Acatitla Norte, en Iztapalapa.

Es día del “Tianguis de Cárcel”, denominado así porque la venta se inicia frente a la anterior cárcel de mujeres y porque ahí se comercializan muchos productos robados. Después de las 17:00 horas, algunos tianguistas empiezan a levantar su mercancía. Sobre el corredor de la calle Pino hay un numeroso grupo de jóvenes. Fuman mariguana y aspiran solventes. Otros consumen piedra y alcohol.

Frente a este panorama de violencia cotidiana, los accesos a los únicos dos centros de esparcimiento de la zona –la Unidad La Concordia Patolli 1 y el Centro Cultural Infantil Patolli 2– están obstaculizados por los tendajos y los chicos con sus inhalantes.

Ambos recintos públicos cuentan con aparatos para realizar ejercicios y con juegos para niños. Pero nadie practica deporte ni hay pequeños en las resbaladillas, columpios o el tobogán. Los espacios están cerrados.

Por estos rumbos transitan diariamente pequeños, jóvenes y adultos que acuden a la Academia de Artes Marciales Chinas y de Contacto Completo Cdmx. Su fundador y director general, Israel Sánchez, nació y creció en Tepito, pero desde hace 40 años reside en Santa Martha Acatitla.

Sánchez tiene un capítulo oscuro en su vida: “Fui drogadicto de adolescente, alcohólico y delincuente. Empecé inhalando cemento, de ahí me fui a los activos y luego a la mariguana. Entre los 13 y los 16 años fui un niño de la calle, me la pasaba cagado y meado. Me estuvieron buscando para matarme, porque la mafia simplemente no perdona.

“También me especialicé en el ‘carterismo en el Metro’, cuya técnica aprendí en Tepito. Por lo general me iba contra los extranjeros, por los dólares, pero es un dinero maldito porque jamás rendía. Me escondí durante ocho meses, que me sirvieron para reflexionar. No quería seguir así…”

Alejado de los vicios, Israel tiene ahora una mejor perspectiva: es un consumado exponente de la disciplina de wushu, en la que fue seleccionado nacional. Se ha especializado en China y ha viajado a 20 países.

Desde hace 28 años, este especialista de las artes marciales chinas dirige su propia academia, a sólo unos pasos del Tianguis de Cárcel. Por medio de su escuela intenta convencer a la población con programas de becas para el deporte social. Sin embargo, “los líderes del lugar nos rechazan por tratarse de una situación contraria a la de ellos. No les conviene que los chavos encuentren otras opciones”.

Contra todo ello, hay un caso notable: sin tener una figura paterna, Xóchitl Ríos Álvarez incursionó en las artes marciales a los siete años con el apoyo de su madre y de sus tíos. La familia vivía con carencias en una pequeña casa de dos cuartos habitada por 11 personas.

El dinero escaseaba. Por esa razón, su mamá trabaja desde que la niña cumplió tres meses de nacida. La deportista sólo tiene una hermana, y por los riesgos en la zona sus familiares nunca le permiten ir sola ni al colegio ni a la academia de artes marciales.

La casa familiar era de cartón. Ni siquiera tenía muros o servicios básicos. La familia se mantenía de un pequeño negocio en el que el abuelo elaboraba sartenes de latón, acero y lámina negra, pero el hombre enfrentaba graves problemas de alcoholismo.

En mayo pasado, la Asamblea Legislativa del Distrito Federal condecoró a Xóchitl Ríos con la Medalla al Mérito Deportivo como doble medallista de oro de los JNP. “Xóchitl es un ejemplo en la colonia: con trabajo y disciplina logró algo trascendental: subir a la tribuna de la Asamblea mostrando que se puede, que no sólo el deporte es dar pelotas y pregonar su promoción. El deporte social es llegar a los barrios para seguir fortaleciendo el concepto”, asegura Sánchez.

La situación de Xóchitl es un caso raro, dice el entrenador: “Por estos rumbos cada vez son más los niños de madres solteras desatendidos, ya que ellas deben trabajar para subsistir y por ello se los dejan a los parientes, a los vecinos, o de plano los pequeños se quedan solos a temprana edad”.

César Méndez, padrastro de Xóchitl, refiere: “La zona es bastante complicada por el incremento de la inseguridad. Aunque ya colocaron cámaras de vigilancia, no vemos que funcionen. Hay muchas niñas desaparecidas y es frecuente ver por acá muchos avisos de personas desaparecidas. Mi nena tiene 16 años, y mis sobrinas están en esa edad. Por lo tanto, mi cuñado y su mujer pasan por ellas, mientras mi esposa y yo trabajamos”.

Según Méndez, en un barrio bravo como el de Santa Martha Acatitla ser mujer representa un gran riesgo. Por si fuera poco, “un alto porcentaje de los niños no tiene la posibilidad de ir al colegio acompañado por algún familiar. Uno observa que desde pequeñitos se van solos a la escuela. Por eso hay tantos desaparecidos, niñas en mayor medida”.

Xóchitl, quien cursa el primer año de bachillerato, sueña con ser nutrióloga y destacar en el deporte. Actualmente recibe una beca mensual de 6 mil pesos de la demarcación Iztapalapa, producto de sus títulos obtenidos en los JNP en 2012 y 2015.

La lucha contra la indolencia

Para el coordinador general de estos juegos, José Mora, el problema en el país estriba en la falta de alternativas sociales. “No hay opciones para los jóvenes que desean hacer deporte y al mismo tiempo les permitan la igualdad de participar: dentro de una cancha de futbol o el área de combate no se sabe quién es el rico y quién el pobre. Muchas veces pensamos que el que calza tenis de marca es el rico, pero no sabemos si en realidad se los chingó o los compró en una tanda. Por lo tanto, esa igualdad es efímera.

“A la autoridad no le interesa el desarrollo de los jóvenes ni su integración a la sociedad –puntualiza–. No le preocupa crear un frente contra el uso de las drogas. Por intereses electoreros, al Estado le vale un pepino lo que sucede con los chavos. ¿Cómo le hacemos para que el hijo de un señor que gana 70 pesos diarios aspire a realizar deporte? Muchas veces el padre se encuentra ante la disyuntiva de pagar el arbitraje, uniforme, zapatos y transporte. ‘No hijo, mejor comemos’.”

Por lo tanto, advierte, aquel niño que pudo haber sido un atleta o un profesionista termina drogándose, vendiendo cualquier cosa que roba para comprar la piedra o la mota.

En ese contexto, “hemos crecido en los Juegos Nacionales Populares: ya estamos en el Sistema Nacional del Deporte (Sinade), pero no nos explicamos la negativa de algunos institutos del deporte, tanto municipales como estatales, de participar en el certamen. Por lo anterior, tenemos que andar cerrando institutos y tomar las calles para presionar, para que permitan realizar deporte”.

Entre los casos más notorios están Tamaulipas –“nos acaba de llamar el coordinador estatal para informar que ya le dijeron en Reynosa que de plano no habrá apoyos”–, Michoacán, Guerrero y recientemente Quintana Roo.

“El problema con Quintana Roo es su negativa a convocar al certamen por el cambio de gobierno. Estamos a la espera de la respuesta. De lo contrario, iremos a Chetumal a tomar el instituto del deporte. Ésa es nuestra forma de presionar y que nos hagan caso, tomando los institutos del deporte, las alcaldías o las casas de gobierno. Ya aprendimos a hacerlo de esa manera, y lo seguiremos haciendo mientras haya necesidad de trabajar”, advierte Mora.

El coordinador de los JNP se cansó de tantas llamadas infructuosas al director del Indeporte, Horacio de la Vega. Así, decidió cerrar la Asamblea Legislativa de la Ciudad de México, hace un par de meses, con la finalidad de lograr que los diputados­ intervinieran para que se convocara a los JNP en la fase municipal. “Los legisladores nos respondieron satisfactoriamente cuando estábamos a punto de clausurar el Indeporte. Finalmente, De la Vega publicó la convocatoria”.

Los JNP forman parte del Sinade, por lo cual tienen derecho a un presupuesto federal. Este año se les asignaron 9.5 millones de pesos sólo para la realización de la fase nacional, en tanto que los municipios y estados distribuyen los recursos mediante el Programa Operativo Anual, de ahí que Mora no se explique por qué las negativas para integrarse al proyecto.

Mora tampoco entiende las razones del director de la Conade, Alfredo Castillo, quien al igual que De la Vega se ha negado a recibirlo. “A lo mejor Castillo no sabe que tiene un evento llamado Juegos Nacionales Populares que se paga con presupuesto del organismo. Al director de la Conade no lo conozco; únicamente lo veo en la tele. Seguimos sin conocer su programa para el deporte social”.

Este año, los JNP iban a realizarse en Villahermosa, Tabasco, por decisión de la Conade. Mora, sin embargo, se opuso a que se hicieran ahí porque el Instituto del Deporte de Tabasco (IDT) pretendía celebrarlos en naves industriales. “Las bodegas propuestas no son dignas”.

El cambio de sede puso de cabeza a las autoridades tabasqueñas. En entrevista, el martes 14, el director del IDT, Carlos Dagdug, dijo que se enteró por terceras personas de que le arrebataron la organización. “El único argumento que nos dio verbalmente la Conade, a través de Arturo Ramírez (subdirector de Desarrollo Estratégico del Deporte Estatal y Municipal), es que andan mal económicamente y que el gobierno de Morelos pondrá más dinero que nosotros”.

Dagdug, quien aún espera la notificación formal de la Conade, protesta: “El encuentro fue avalado por el gobernador del estado, quien había aprobado un presupuesto de 2 millones de pesos. Ahora tenemos que darle explicaciones”.

Los JNP se realizarán en Oaxtepec, entre el 28 de agosto y el 6 de septiembre.