Piden juicio político para Degollado González

Activistas y vecinos lo acusan de ecocida y exigen juicio político para él y dos de sus colaboradores, pero el alcalde de Chapala, Javier Degollado González, desestima las críticas porque, dice, sólo buscan “hacer ruido”. Sobre la tala de árboles, él habla de una simple poda; con respecto al parque de diversiones que tiene proyectado, responde que ya existe y se ubica en el lugar donde está el acuático.

Más de medio millar de vecinos de la cabecera municipal de Chapala encabezados por la activista María Esther Solano Zamora presentaron solicitud de juicio político contra su alcalde, el priista Javier Degollado González. Lo acusan de ecocidio, pues, dicen, ordenó la tala de más de un centenar de árboles para construir el parque de diversiones Chapala Adventure y un estacionamiento.

En la solicitud, entregada el jueves 2 ante la Oficialía de Partes del Congreso estatal, los inconformes también piden la renuncia del director de Ecología, Rafael Aguilar Dueñez, y el de Parques y Jardines, José Luis Hernández García.

Dicen que la actuación de Degollado González y sus colaboradores contraviene el decreto presentado por el gobernador Aristóteles Sandoval Díaz en 2013, que incluso fue aprobado en la pasada Legislatura, donde se declara como área natural protegida a Cerro Viejo, Chupinaya y Los Sabinos.

La superficie abarca de 23 mil 179 hectáreas y comprende parte de los municipios de Chapala, Ixtlahuacán de Los Membrillos, Jocotepec y Tlajomulco de Zúñiga. El propósito, según el documento, es mantener las especies de flora y fauna silvestre. Sin embargo, el alcalde decidió talar árboles nativos (endémicos).

Los trabajos se realizaron en distintos días en varias zonas, incluida la que rodea el teatro libre que se ubica en el parque La Cristianía, donde se pretende construir el parque de diversiones Chapala Adventure.

El 26 de mayo pasado, Solano Zamora tomó varias fotos en el momento en que eran talados varios árboles sobre el camellón de avenida Jesús González Gallo, frente al área de restaurantes conocida como Acapulquito.

Los promotores del juicio político al alcalde sostienen que los funcionarios “ordenaron la demolición del mercado de artesanías y la mancha de arboleda y arbustos existentes, cubriendo esa zona con grava roja, y anunciando con un pequeño letrero ‘Estacionamiento. Oficina de Parques y Jardines’”.

Otra de las áreas afectadas es avenida Francisco I. Madero, frente a la Presidencia Municipal. Ahí, dicen, “talaron árboles de edad importante, de arriba de 60 años, cubriendo el piso con concreto negruzco”. Hoy, ese espacio se convirtió en Plaza de la Hermandad.

Para evitar protestas vecinales, los trabajadores del ayuntamiento derribaron por la madrugada un Ficus de aproximadamente 20 años que se encontraban en el callejón Paseo de Los Hijos Ausentes, entre calle Juárez y avenida Madero, junto al mercado municipal. Asimismo, talaron árboles en un área de playa, frente al malecón de Chapala.

Los inconformes invocan los artículos de la Ley de Responsabilidades de los Servidores Públicos, sobre todo el 61, que dice: “Si la contraloría interna de la dependencia o el coordinador de sector en las entidades tuvieran conocimiento de hechos que impliquen responsabilidad penal, darán vista de ellos a la secretaría y a la autoridad competente para conocer del ilícito”.

Insisten en que el alcalde y sus dos colaboradores “no están salvaguardando el interés público del pueblo de Chapala, Jalisco, al haber tomado la criminal decisión de derribar los árboles, recurso natural del municipio.

“Sus actos han provocado la indignación general no sólo de la ciudadanía chapalense, sino de vecinos de Guadalajara, que ven la incoherencia de destrucción de árboles en la ribera de Chapala.”

Según ellos, Degollado González, Aguilar y Hernández “se están excediendo en sus funciones y facultades atribuidas”.

El jueves 2, Solano Zamora también entregó un escrito al gobernador Sandoval Díaz en el que le solicita implementar un programa urgente de reforestación en Chapala.

Explica que las especies de la región como el Palo Dulce, Rosa Panal Tepehuaje, Ceiba, Ozote, Guaje, Palo Fierro, Jacaranda y Guamúchil están siendo afectadas.

“Si por parte de Chapala les mandamos a Guadalajara siete metros cúbicos de agua por segundo, este individuo que está como presidente municipal (Degollado González) está preparando estacionamientos y acabando con los árboles. Esa es una incongruencia total”, sostiene la activista.

La dirección de Atención Ciudadana del gobierno del estado canalizó la petición a la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Territorial (Semadet), donde la empleada Sofía Espinosa atendió la petición y respondió a la promovente que se pondría en contacto con ella cuando recibiera el “oficio de Atención Ciudadana”.

Versión oficial

Proceso Jalisco entrevistó por separado al alcalde Degollado González y al director de Ecología, Rafael Aguilar sobre la tala de árboles en la zona de Acapulquito, frente a la presidencia municipal, y el camellón de la avenida González Gallo.

González Degollado expone que la pasada administración construyó unas jardineras sobre el camellón de avenida González Gallo, lo que provocó que los árboles tuvieran exceso de tierra; Aguilar dice que les faltaba debido a que se redujo el espacio de tres metros a uno, por lo que se secaran y como no estaban suficientemente anclados y corrían el riesgo de caer, fueron derribados, dijo.

Y agrega: “Los que no se pudieron rescatar se tuvieron que talar. No cortamos árboles a capricho. Son árboles de dos o tres toneladas y con el temporal de lluvias se tuvieron que intervenir”.

Aguilar acepta que se derribó un enorme ficus frente a la presidencia para dar paso a la Plaza de la Hermandad. Y se justifica: esa especie aporta muy poco al medio ambiente; además, sus raíces provocaron daños a las tuberías. Sin embargo, admite que le tomó por sorpresa porque la obra se ejecutó sin consultar a la dirección de Ecología. “Hay que reconocer errores que tiene el gobierno”, comenta.

La mayoría de los permisos que emite el ayuntamiento es para talar ficus, arguye, “porque son árboles que perjudican mucho a las propiedades; son muy agresivos y crecen de una manera desproporcionada y puedes encontrarte raíces a 300 metros y levantan concreto o cemento”. Y aclara que en ese sitio se trasplantó una palmera y se va a plantar una decena de árboles.

Sin embargo, el alcalde asegura que no hubo tala de ficus frente al ayuntamiento; sólo “se cambiaron algunas palmeras, pero no son plantas endémicas de la zona”. Ahora, dice, se van a plantar árboles frutales y con flor.

Según él, “no todo es área verde. Necesitamos volver al colorido, ahorita estamos con eso. Vamos a meter árbol endémico para cuidar el entorno de la abeja y del colibrí. ¡El colorido que vamos a tener aquí, en Chapala”.

Con relación a la zona llamada Acapulquito, el titular de Ecología explica que la tala se realizó para evitar que se escondiera droga entre los árboles, pues en ese lugar un grupo suele consumir droga por las noches; otros simplemente porque tenían plaga.

Sobre el estacionamiento que el ayuntamiento intenta abrir en ese “sitio abandonado que olía a orines y a nadie le importaba”, dice que se realizarán las obras. Sin embargo, le sorprende que mucha gente se alarme por ello, sobre todo porque nadie se ocupaba de cuidar el entorno.

Con respecto al parque Chapala Adventure de La Cristianía, el titular de Ecología asegura no conocer el proyecto. Sólo admite que se hizo una reforestación en el lugar y se van a derribar cuatro árboles que están en riesgo. Sin embargo, el alcalde habló de “una poda” y señaló que “el parque (de diversiones) ya lo tenemos donde está el acuático”.

Y sobre los andadores, agrega, ya está todo hecho. El proyecto se va a ejecutar en las mismas áreas que tenemos. No se va a hacer nada nuevo. Ahí le están mintiendo, comenta a la reportera. Asegura que en el parque se van a construir el Museo del Árbol y el jardín botánico.

Tanto Degollado González como Aguilar mencionan que la empresa Green Cover de Occidente se encarga de la tala de los árboles plagados; incluso se comprometió a reemplazarlos, como parte de un programa para reforestar la zona con 30 mil especies durante el temporal de lluvias que se inició el domingo 5, así como 120 árboles en el parque La Cristianía.

En el municipio hay 700 árboles en riesgo, dice Aguilar, de los cuales se derribarán sólo 30. Dice que se tumbaron 23 en la avenida González y otros 10 sobre el malecón, cerca de la presidencia municipal.

Sobre las denuncias de la activista Solano Zamora, el alcalde responde que sólo “busca hacer ruido”. Cuando se le pregunta sobre el juicio político que ella interpuso contra él y sus directores de Ecología y de Parques y Jardines, Degollado González no responde.

Proceso Jalisco buscó en su oficina al director de Parques y Jardines para conocer su opinión, pero en dos días no llegó.