Pemex, Sener y Semarnat, responsables de la contaminación

Señor director:

El pasado 10 de mayo leí en la prensa lo siguiente: “Pemex: de baja calidad 50% de litros de gasolina.

“Desde 2005 Pemex ha invertido 106 mil 585 millones de pesos para producir gasolinas y diésel de ultra bajo contenido de azufre (UBA) con el fin de mejorar la calidad del aire y reducir emisiones, pero a la fecha no ha logrado el objetivo.”

Según su Programa Operativo Anual 2016, cinco de cada 10 litros de combustible que se consumen en el país no son de esta calidad y la cuarta parte del diésel que se comercializa está en las mismas condiciones.

Pemex compra en el exterior este tipo de combustibles para satisfacer un mercado que con su producción no abarca, y así cumplir el compromiso asumido hace 11 años.

En 2016 importarán 109.7 mil barriles de gasolina UBA tipo Premium (71.9% de la demanda nacional esperada); 164.4 mil barriles diarios de gasolina UBA tipo regular o Magna (26.2% del consumo) y 135.4 mil barriles diarios de diésel UBA, que representan 34.6%.

En agosto de 2005 Pemex Refinación reconoció que “no disponía de toda la infraestructura para producir combustibles de la calidad que demanda el mercado nacional, según la Norma 086-SEMARNAT-SENER-SCFI-2005”.

A partir de ese año inició proyectos e inversiones millonarias que denominó Calidad de Combustibles, encaminados a producir gasolina y diésel con bajo contenido de azufre (entre 30 y 80 partes por millón para gasolinas y 15 partes por millón para diésel).

El proyecto se estableció en el Programa Sectorial de Energía, en el Plan Nacional de Negocios de Petróleos Mexicanos 2012-2016.

En el análisis costo-beneficio de 2005, Pemex Refinación fijó fechas en las que este tipo de combustibles iban a estar disponibles en todo el país: octubre de 2006, la Premium UBA; enero de 2009, la Magna UBA; septiembre de ese año, diésel. Sin embargo han pasado 11 años y los proyectos de combustibles limpios siguen sin aportar la gasolina y el diésel prometidos.

Pemex produce 111 mil barriles de Magna (17.7% del consumo nacional) y 156.9 mil barriles de diésel (40.1% de la demanda interna). Hasta ahora no produce gasolina ni diésel de “ultra bajo contenido de azufre”.

Pero eso sí: el litro de gasolina Magna cuesta más de 13 pesos, mientras que en Estados Unidos tiene un precio equivalente a 10 pesos.

En una entrevista radiofónica en días pasados, Pedro Joaquín Coldwell, secretario de Energía, declaró que no se está importando gasolina de China, lo que pudiera estar ocasionando la contaminación actual en el Valle de México; que las gasolinas que se importan son de Estados Unidos.

Pero nada dice acerca de la baja calidad y el alto contenido de azufre de las gasolinas y el diésel que produce Pemex y cuyo peso en el consumo nacional, como ya se indicó, es muy importante. Joaquín dice verdades a medias o francamente mentiras priistas, porque no se siente responsable, en su calidad de secretario de Energía, del problema que genera Pemex participando con sus productos en la mala calidad del aire en el Valle de México.

En el mismo programa radiofónico entrevistaron al titular de la Semarnat, Rafael Pacchiano Alamán, quien dijo que a partir del próximo julio se endurecerán las normas para verificar vehículos a fin de que sólo los que contaminen menos puedan circular diario, aplicando normas con tecnología europea.

Cuando Joaquín y Pacchiano logren producir gasolinas y diésel UBA y a precios de Estados Unidos, el primero, y meter en cintura –con normas europeas– a la industria contaminante que invade y rodea la Ciudad de México, el segundo; y los gobiernos del área metropolitana ofrezcan a la población transporte publico digno y con tecnología tipo estadunidense o europeo, entonces sí que apliquen normas europeas al verificar automóviles.

Atentamente,

Fernando Beltrán Andrade