Algunos priistas jaliscienses admiten que su partido está inmerso en una profunda crisis, por lo que ven con preocupación los jaloneos internos para posicionar a sus correligionarios a la gubernatura en 2018: Francisco Ayón y Arturo Zamora. Y aunque el ejercicio parece ocioso por precipitado –faltan dos años para los comicios–, refleja la angustia del PRI que aún no digiere la derrota de 2015 ni el posicionamiento de Movimiento Ciudadano, en particular el de Enrique Alfaro Ramírez.
Apenas va la mitad de la administración del gobernador Aristóteles Sandoval Díaz y ya comenzaron las presiones en el seno del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en torno a la sucesión de 2018 en Casa Jalisco.
Uno de los personajes implicados en los jaloneos políticos es el senador Arturo Zamora Jiménez; el otro es Francisco Ayón López, quien actualmente acapara cargos públicos: es titular de la Secretaría de Educación de Jalisco (SEJ), así como presidente de los consejos de administración del Instituto de Pensiones de Jalisco (Ipejal) y del Sistema Intermunicipal de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA), entre otras encomiendas.
Zamora, quien niega ante los medios de comunicación sus aspiraciones, paradójicamente cuenta con el apoyo del exjefe de gabinete del mandatario, Alberto Lamas Flores, antaño enemigo del legislador, mientras Ayón ha sido señalado en las últimas semanas por presuntos actos de corrupción y de poner en riesgo más de 57 mil millones de pesos de las aportaciones de los burócratas al Ipejal.
Considerado uno de los colaboradores más cercanos al gobernador y de ejercer mano dura ante sus adversarios, a muchos de los cuales dobla con facilidad, Ayón maneja 48 mil 562 millones de pesos en esas tres carteras, poco más de la mitad del presupuesto estatal para el ejercicio fiscal de este año: 90 mil 466 millones de pesos, según cifras oficiales.
Como titular de la SEJ, Ayón ejerce un presupuesto superior a los 28 mil 832 millones de pesos, según la proyección del presupuesto fiscal de este año; otros 15 mil 485 millones en el Ipejal, y 4 mil 248 millones en el SIAPA.
Augusto Valencia López, diputado local de Movimiento Ciudadano (MC), alerta sobre estos posicionamientos al interior del PRI y de los riesgos que implican:
“El Ejército debe tener mucha información sobre las conductas de los funcionarios (de Jalisco) y de algunos que están peleando por el poder (desde ahora). Las agencias de inteligencia del gobierno federal también deben tener mucha información. Ojalá no se dediquen sólo a administrar información y tomen decisiones importantes, porque Jalisco está en peligro.
“Habría que ver cuáles son las cualidades que le reconoce el gobernador a Ayón para tenerlo en escenarios tan diferentes como la educación, el organismo regulador del agua y pensiones.”
Según el legislador emecista, Ayón jugará un papel relevante en los próximos meses dentro del PRI. Asegura que el partido atraviesa por una profunda crisis interna y está jugando a la política con instituciones que deben dar certeza a los ciudadanos.
“Por ejemplo –dice–, mandan a un abogado laboralista (Eduardo Almaguer Ramírez) a dirigir una dependencia tan importante como la Fiscalía General, y le dan trato político a la seguridad en Jalisco… Parecen señales equivocadas, sobre todo cuando vemos que los amigos más cercanos del gobernador comienzan a controlar las carteras con mayores recursos públicos al final de su administración.”
Y menciona a Antonio Cruces Mada, un médico de bajo perfil cercano a Sandoval, quien sustituyó en la Secretaría de Salud a Jaime Agustín Álvarez, un profesional en el manejo de instituciones como el Centro Universitario de Ciencias de la Salud de la Universidad de Guadalajara (UdeG) y los hospitales civiles tapatíos.
La violencia
El PRI Jalisco va en declive, comenta el diputado Augusto Valencia. Tras su derrota en las elecciones intermedias del 7 de junio de 2015, hoy 63% de los municipios son gobernados por MC. De ahí la necesidad del PRI nacional de buscar sus militantes mejor posesionados para contener a los emecistas en la entidad, en particular al alcalde de Guadalajara, Enrique Alfaro Ramírez, quien pretende llegar a la gubernatura en 2018.
“Me parece que el PRI nacional tendrá que hacer algo ante esa situación, aunque los priistas de aquí no se van a dejar”, comenta el legislador. Dice que los priistas son muy violentos; basta revisar la historia, como el caso Colosio.
Recuerda también los asesinatos de políticos jaliscienses, como el del delegado del ISSSTE, Javier Galván, en junio de 2015, presuntamente por la disputa de una finca ubicada en la zona metropolitana.
Las diferencias entre grupos priistas han provocado mucho derramamiento de sangre; “nosotros no queremos que el estado resuelva sus diferencias de esa forma. Yo no estoy dispuesto a que sigan manchando de sangre esta ciudad”, donde todos los días amanecemos con muertos, sostiene Valencia.
Rubén Vázquez, quien a principios de año buscó la dirigencia estatal del PRI, considera que si bien Ayón está en el centro del debate político, puede ser sacado de la jugada en la última fase de la administración de Sandoval, sobre todo porque atiende su propia agenda, por encima de las responsabilidades institucionales.
Y habla de las filtraciones de Ajijic durante 2015, que tanto lastimaron y exhibieron al gobernador. Esas filtraciones, dice, las genera Ayón, como la de principios de año, cuando la prensa local publicó datos de un encuentro interno.
–¿De qué estamos hablando? –pregunta el reportero.
–De la reunión en Ajijic donde estuvieron varios secretarios de Estado. El gobernador los invitaba a ser reflexivos y autocríticos, pero cuando se lo proponían a él, gritaba y se enojaba. Entonces sus colaboradores preferían decirle lo que quería oír, y ocultarle la verdad.
–¿Y Ayón juega esa doble labor?
–Juega, filtra. Si bien él es importante en esas cuestiones, no lo es para el gobierno de Jalisco.
Vázquez, antiguo líder de Democracia 2000 en Jalisco, recuerda que cuando Sandoval dejó la alcaldía de Guadalajara para buscar la gubernatura, Ayón ocupó su lugar de forma interina. En esa elección, el PRI perdió la capital del estado ante el emecista Alfaro por más de 160 mil votos. Sin embargo, el conteo favoreció en todo el estado al priista Sandoval.
Recuerda que a principios de año, cuando compitió por la dirigencia estatal del PRI Jalisco, Ayón intimidó a varios de los líderes regionales priistas para que apoyaran la candidatura de José Socorro Velázquez, quien finalmente se impuso.
Pensiones en riesgo
El mes pasado, el presidente del Consejo de Administración del Ipejal fue cuestionado por el alcalde de Guadalajara, Enrique Alfaro Ramírez, y por el líder de la Federación General de Trabajadores al Servicio del Estado y los Municipios (FGTEM), Cuauhtémoc Peña Cortés. Ambos hablaron del riesgo de que los burócratas pierdan 57 mil millones de pesos de las aportaciones que han hecho al instituto.
El 24 de mayo, la FGTEM incluso exigió la salida de Ayón del consejo de administración del Ipejal, y solicitó una auditoría en la dependencia; también pidió al Congreso estatal una reforma a la Ley de Pensiones para democratizar dicho consejo para garantizar una mayor transparencia en el uso de los recursos aportados por los empleados del estado y de los municipios.
El movimiento magisterial estatal se queja de Ayón porque, dicen sus dirigentes, despidió de manera injustificada a 180 profesores de educación básica; además, no instaló la mesa de análisis que prometió para que los afectados expusieran sus problemas. Hasta ahora sólo una decena de maestros han sido reinstalados y el pago de sus salarios aún no se regulariza.
El pasado 16 de mayo, uno de los escoltas de Ayón mató a un presunto ladrón cuando intentó robar el Jeep blanco JLS 7236, en el que el titular de la SEJ suele desplazarse.
Según la versión policiaca, los hechos ocurrieron en Jardines del Country, frente al domicilio del funcionario. Los agentes aseguraron un arma que supuestamente pertenecía al agresor y fue localizada en el asiento del conductor del vehículo que el delincuente pretendía robar.
El PRI pasa por un momento complicado, comenta el diputado Augusto Valencia. Las luchas por el poder de los últimos años no sólo se han agravado, sino que algunos militantes “literalmente asaltaron las arcas del gobierno”.
En su reciente visita al Congreso estatal, lejos de responder a las dudas sobre el manejo de los recursos del Ipejal, Ayón dejó que ayudantes y subalternos respondieran por él.
En el seno del PRI local, algunos militantes ven a Ayón como uno de los probables aspirantes a la alcaldía de Guadalajara en 2018; otros se pronuncian por Zamora Jiménez para ese mismo cargo o para la gubernatura.
En este último escenario, según los priistas consultados, Zamora tendría el apoyo del Comité Ejecutivo Nacional del PRI para confrontar a Enrique Alfaro Ramírez, quien buscará la gubernatura bajo las siglas de MC. Asimismo, Zamora cuenta con el apoyo de Alberto Lamas Flores, exjefe de gabinete del gobernador Sandoval Díaz, quien es famoso por su capacidad para cooptar medios de comunicación y reporteros.
El pasado 26 de mayo, el diario Mural publicó una entrevista con Lamas, quien hoy se desempeña como representante del gobierno de Jalisco en la Ciudad de México, en el que habló del liderazgo del senador Zamora y de sus posibilidades para la próxima contienda electoral.
–¿Lo ve como candidato para 2018? –le preguntó Mural.
–Lo veo posicionado en primer lugar como priista y espero que también tenga la disciplina para decir sí, si lo necesita el partido.
También dijo que aprendió mucho tras la derrota del PRI en los comicios pasados y manifestó su disposición a colaborar con Zamora si es el candidato de su partido para 2018.








