De visita en México por la exposición que le organizó el Museo Universitario Arte Contemporáneo (MUAC) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), el internacionalmente famoso escultor Anish Kapoor (India, 1954) se sumó, el pasado miércoles 25, a la defensa ciudadana del Espacio Escultórico (Proceso, 2062, 2063).
Entrevistado durante una visita al Espacio por su colega mexicano Pedro Reyes –integrante del grupo Salvemos el Espacio Escultórico y artista, al igual que Kapoor, de la prestigiada galería londinense Lisson–, el escultor planteó un interesante concepto sobre el valor estético y artístico de la espléndida pieza de Land art. Congruente con la importancia que tienen en sus creaciones el espacio expandido, los efectos ópticos y el equilibrio entre sutileza e impacto, Kapoor manifestó que el arte ocupa un espacio más amplio que el acotado al objeto físico y que, al interferir en ese espacio, se reduce el arte y se le quita algo de sus cualidades poéticas e intangibles. Por lo mismo, señaló que la “batalla” por el Espacio Escultórico es una batalla por el “espíritu poético de la obra”.
Desde su perspectiva, en la propuesta del sitio universitario se involucra la posibilidad de apreciar los movimientos del sol en diferentes horas del día, y esa circunstancia convierte el horizonte en un factor significativo. Con base en estos argumentos, apunta que el edificio H de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales “es un verdadero problema” que requiere una verdadera solución: El remedio cosmético no lo es porque no respeta la intención original de la obra (https://www.facebook.com/salvemoselespacioescultorico/?fref=ts).
Si bien los argumentos de Kapoor se refieren a características intangibles, su presencia en el MUAC incide en circunstancias tangibles que develan una gran desigualdad –o contradicción– en el uso de recursos públicos y privados al servicio de la comunidad universitaria. Para la directora general de Artes Visuales de la UNAM, Graciela de la Torre, aun cuando acepta –sin transparentar cantidades– que la exposición del escultor ha sido “costosa”, minimiza el gasto argumentando que no sólo es cuestión de dinero sino de tener las instalaciones para recibir la muestra (Excélsior, 25 de mayo). ¿Por qué De la Torre puede minimizar la responsabilidad de los costos de una exposición como la de Kapoor y el rector Enrique Graue no puede aprobar la demolición de cuatro pisos del edificio H?
El problema que ha ocasionado la construcción del edificio H ha develado una lamentable crisis de valores universitarios. Entre ellos, la dignidad para asumir y solucionar las equivocaciones. En entrevista con este semanario, la abogada general de la UNAM, Mónica González Contró (Proceso, 2063), argumentó que, con base en los cambios efectuados en la revisión 2015 de las Directrices Prácticas para la aplicación de la Convención del Patrimonio Mundial de la UNESCO, la UNAM no las incumplió. Sin embargo, en el informe entregado por el Comité de Análisis para la sustentabilidad de los Espacios Universitarios con fecha del 15 de abril de 2016, la construcción del edificio H se inició en 2014 y, por lo mismo, las Directrices que debieron acatarse no corresponden a la revisión 2015.








