La FIFA muestra otro rostro

BRUSELAS.- En la fotografía se observa a la diplomática senegalesa de la ONU Fatma Samoura estrechando la mano del ministro de Relaciones Exteriores de Nigeria, Geoffrey Onyeama. Ambos sonríen a la cámara.

La escena ocurre en Abuya, la capital nigeriana, el pasado 11 de febrero, en ocasión de la ceremonia en la cual Samoura presentó cartas credenciales al gobierno de ese país africano para desempeñarse como coordinadora residente humanitaria de la ONU y responsable del Programa de Desarrollo del mismo organismo (PNUD).

Apenas tres meses después, el viernes 13 de mayo, Samoura fue nombrada secretaria general de la Federación Internacional de Futbol Asociación (FIFA). El hecho marcó un hito en la historia de ese organismo deportivo: Samoura no sólo es la primera mujer designada para ese alto puesto, además es la primera ocasión que lo ocupará una persona no europea.

Para el presidente de la FIFA, el abogado suizo Gianni Infantino –quien sustituyó en febrero pasado a Joseph Blatter en medio de escándalos de corrupción sin precedentes en el organismo–, “es esencial que la FIFA incorpore nuevas perspectivas, ajenas al tradicional grupo de ejecutivos del futbol, mientras seguimos restaurando y reconstruyendo nuestra ­organización”.

Durante el anuncio del nombramiento, Infantino señaló: “Nadie ejemplifica nuestras necesidades como lo hace Fatma y estamos encantados de que se haya unido a nuestro equipo”.

En una declaración que emitió la FIFA, Samoura afirmó que el puesto “es perfecto para mis habilidades y experiencia”, y expresó su intención de formar “un equipo estratégico de alto impacto para elevar el nivel del futbol en el mundo” y para “continuar el importante trabajo de reformas que ya está llevando a cabo la FIFA”.

Carrera humanitaria

Su designación se da poco después de llegar a Nigeria, a donde fue enviada por las Naciones Unidas para coordinar los programas y fondos de las 19 agencias del organismo internacional con las autoridades locales. En ese país ella dirige las actividades de 2 mil personas y es responsable del presupuesto, los recursos humanos y la política de adquisiciones de la oficina humanitaria de la ONU, además de realizar el análisis de la situación del país para mantener al tanto a los altos mandos.

El año pasado en Madagascar, donde tenía el mismo puesto, a la diplomática senegalesa le tocó participar en la gestión de una salida pacífica al conflicto político que estalló tras las elecciones de julio. La crisis duró hasta el 17 de enero de este año, cuando una corte proclamó oficialmente a un vencedor. Un mes después, Samoura estaba presentando sus credenciales en Nigeria.

Días antes del Congreso de la FIFA en México, Samoura acababa de firmar el plan de trabajo conjunto de la ONU y las autoridades nigerianas para este año. La funcionaria, de hecho, no había utilizado su cuenta personal de Twitter desde su llegada a ese país. Su primer mensaje fue el pasado martes 17 y sólo fue para anunciar su nueva responsabilidad en la FIFA.

Samoura, que ocupará el puesto en la máxima instancia del futbol a mediados de junio entrante, si aprueba un control de integridad, ha continuado con sus labores habituales. Este jueves 19 recibió en Abuya al subsecretario general para Asuntos Humanitarios de la ONU, Stephen O’Brian, como parte de los preparativos de la Cumbre Mundial Humanitaria que tendrá lugar en Estambul los próximos lunes 23 y martes 24.

De hecho, la noticia de su nombramiento en la FIFA la tomó en medio de la Cumbre para la Seguridad Regional que ella ayudó a organizar en la capital nigeriana con el objetivo de coordinar esfuerzos en el combate contra el grupo terrorista Boko Haram.

Samoura, de 54 años, es una veterana experta en gestión humanitaria de las Naciones Unidas, con una trayectoria de 21 años de servicio. Como Infantino, ella también es políglota: además de su lengua materna, el francés, habla italiano, inglés y español.

Como en Nigeria, entre 2010 y 2015 ocupó en Madagascar el cargo de directora humanitaria y representante del PNUD. Antes se desempeñó en tres países africanos como directora y representante de las Naciones Unidas: en 2009 en Guinea, entre 2005 y 2007 en Camerún, y entre 2000 y 2005 en Yibuti. Entre 2007 y 2009 trabajó en Chad para la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios del Programa Mundial de Alimentos de la ONU.

En 1995 comenzó en Roma su carrera en la ONU como oficial de logística de alto nivel, puesto en el que permaneció cinco años. Su biografía incluye la gestión de situaciones de emergencia en países de África, Asia, Europa del Este y Centroamérica.

De su vida anterior a la ONU sólo se menciona en la página en internet de la oficina del PNUD en Nigeria que Samoura trabajó “en el sector privado”.

Se trata de la empresa Senchim, con sede en Dakar, una subsidiaria de Industrias Químicas de Senegal. Sobre esa firma especializada en la venta y exportación de agroquímicos pesan desde hace tiempo acusaciones relacionadas con la comercialización de pesticidas peligrosos. Así lo denunció en 2009 el International Development Research Center de Canadá.

Por otro lado, en 2012 fueron juzgados dos jefes del área de contabilidad por desviar a sus cuentas personales 74 mil dólares de la empresa, mientras que en julio pasado el director comercial fue condenado a pagar más de 80 mil dólares por haber creado una compañía paralela de venta de fertilizantes utilizando para ello dinero robado a su exesposa.

Samoura fue la responsable en Senchim de los programas de exportación e importación y de establecer una red nacional de distribución de fertilizantes, de acuerdo con un despacho de la agencia española EFE.

Golpe de publicidad

Samoura relata que conoció a Infantino el 13 de noviembre pasado durante el partido eliminatorio para el Mundial de Rusia 2018 entre las selecciones de Senegal y Madagascar, país donde ella era la representante del programa humanitario de la ONU. El partido, celebrado en Antananarivo, la capital de Madagascar, quedó empatado a dos goles.

En ese momento no hablaron del puesto: Infantino preparaba la campaña de Michel Platini, entonces presidente de la UEFA (Unión de Asociaciones Europeas de Futbol) a la presidencia de la FIFA, quien se perfilaba entonces como el favorito para reemplazar a Joseph Blatter. Posteriormente Platini y Blatter fueron suspendidos.

No obstante, Samoura narra que después de la cena de ese día, alguien le comentó que Infantino había dicho que si alguna ocasión él llegaba a ser presidente de la FIFA, ella sería su secretaria general. Con ese antecedente, cuando el suizo fue electo presidente (el 26 de febrero), Samoura lo buscó. Le envió un correo electrónico que él respondió llamándola por teléfono:

“Me propuso el puesto (de secretaria general). Pero yo acababa de llegar aquí (a Nigeria), un país donde me esperaban muchos desafíos”, comentó Samoura en declaraciones a la agencia francesa AFP. Sin entrar en detalles, señaló que Infantino le hizo una oferta que la convenció.

En todo caso, los delegados del Consejo de la FIFA no estaban al tanto de la designación de la senegalesa, según versiones que publica el diario argentino La Nación. Entrevistado por ese medio, Luis Segura, presidente de la Asociación de Futbol Argentino, admitió que “fue una sorpresa”. El periódico también reporta que en el seno del consejo surgieron objeciones a la elección de la funcionaria de la ONU, pero Infantino logró acallarlas.

A Samoura se le cuestiona, por un lado, su falta de experiencia en gestiones deportivas internacionales. Por otro, dado que la FIFA ha sido comúnmente acusada de machista y de no tomar en cuenta a las mujeres en los puestos de liderazgo (apenas en 2013 fue asignada una integrante en su comité ejecutivo), no pocos piensan que detrás de su nominación está la intención de Infantino de dar un gran golpe publicitario.

The New York Times calificó el nombramiento como “una decisión audaz de Infantino”, recordando que la trabajadora humanitaria de la ONU “no parece tener ninguna experiencia en gerencia deportiva ni en negociación de derechos televisivos o acuerdos de patrocinio”, dos ámbitos que serán responsabilidades suyas como secretaria general de la FIFA.

Aun así, señala el Times, “Infantino dijo que estaba impresionado con la experiencia de Samoura y con lo que implica designar a una mujer en ese puesto”.

Durante su campaña a la presidencia, Infantino prometió que el futbol femenino sería una prioridad, además de que las nuevas reglas de la FIFA exigen la inclusión de mujeres en los puestos de dirección del organismo. Por ejemplo, al menos seis mujeres, una por cada confederación, deben integrarse al consejo.

En entrevista con la prensa francesa, Francis Kpatindé, el antiguo jefe de redacción del semanario J­eune Afrique y amigo cercano de Samoura, reconoce que “es verdad que su nominación es un buen golpe de comunicación de la FIFA”. Sin embargo, aunque considera que Samoura “le será leal a Infantino, advierte que no hará lo que él desee”. “¡Ella sacudirá las cosas!, no es una muñeca que se pueda poner en algún lado y ya”, afirmó el periodista, quien la conoce desde 2004.