La guerra del agave

Aun cuando los tribunales han señalado que no es posible otorgar a los productores industriales de tequila la propiedad de la marca “agave”, el sector consiguió que la Secretaría de Economía lo incluyera en su proyecto de Norma Oficial Mexicana 199. Los principales afectados con esa medida, que son los productores artesanales de destilados de esa planta, que por estar en Jalisco tampoco están contemplados en la denominación de origen del mezcal.

Los productores de destilados de agave y mezcales artesanales advierten que la Norma Oficial Mexicana (NOM) 199- SCFE-2015, que sometió a consulta la Secretaría de Economía (SE), es un embate contra ellos para fortalecer a los tequileros.

Añaden que ya se preparan para dar la batalla judicial contra la nueva norma, que según ellos los obligará a llamar “komiles” a sus bebidas, lo que derivaría en fuga de capitales y la pérdida de al menos 3 mil empleos directos.

Adán Ravelero Vázquez, apoderado legal de la Asociación Nacional de la Industria de Derivados de Agave (ANIDA), afirma que si los tribunales rechazan sus reivindicaciones, sus afiliados buscarán establecerse en otra entidad, como Oaxaca, donde sus bebidas se comercializarán con la denominación de origen del mezcal.

Indica que desde 1994 se han realizado maniobras para que los productores de destilados de agave no hagan uso del nombre de esta planta. En 2011, por ejemplo, se hizo un intento de sustituir la denominación “destilados de agave” por “destilados de agaváceas”, en perjuicio del productor.

Ravelero, experto en derecho corporativo, patentes y marcas, detalla que en 1994, cuando se estableció la denominación de origen, “los tequileros argumentaron que no se podrían crear dos denominaciones para un solo estado y que los fabricantes locales que producían mezcal ya no podían nombrarlo así; por lo tanto, le pusieron oficialmente a su bebida ‘destilado de agave’. En Jalisco ganó el tequila y perdió el mezcal”.

Sin embargo, enfatiza el especialista en propiedad industrial, los ataques de los tequileros continúan, pues la Cámara del ramo solicitó ser dueña de la marca agave.

Sólo ocho estados cuentan con la denominación de origen del mezcal: Durango, Guanajuato, Guerrero, Michoacán, San Luis Potosí, Tamaulipas, Zacatecas y Oaxaca. Este último produce 54.4% del total nacional.

El proyecto de NOM 199 afecta a los integrantes de la ANIDA porque se plantea “que no se pueda utilizar la palabra agave y que la bebida cuente con una graduación mayor”, explica el abogado.

Tras analizar el proyecto oficial, “lo que nosotros interpretamos es que con la aprobación de la norma no se podrá fabricar mezcal dentro de algunos territorios comprendidos en la denominación de  origen”.

En Jalisco hay alrededor de 60 empresas destiladoras de agave, cerca de la mitad afiliadas a la ANIDA. En noviembre pasado, la asociación envió una carta a Alberto Ulises Esteban Marina, director general de Normas, y a Karla Fernández Sánchez, titular de Normalización Internacional de la SE, para manifestarles su posición sobre el uso del nombre “destilados de agave” o “espíritu de agave”.

En ese documento, firmado por Ravelero Vázquez, se observa que dicho nombre se ha posicionado fuertemente en el mercado de bebidas alcohólicas desde hace muchos años, creando competencia en beneficio de los consumidores mexicanos al ofrecer una mayor variedad de productos a precios accesibles.

Por ello, los productores apelan a la comprensión de la SE y señalan que, si no encuentran apoyo oficial, combatirán la NOM en tribunales.

En el nombre del agave

El proyecto de la NOM 199 tiene por objeto establecer la denominación, las especificaciones fisicoquímicas y los datos comerciales que deben cumplir todas las bebidas alcohólicas, a efecto de dar información veraz al consumidor.

Según el documento que difundió la SE, la norma aplica a todas las bebidas alcohólicas producidas, envasadas o importadas que se comercialicen en territorio nacional, “cuya denominación debe cumplir con las disposiciones y especificaciones aplicables a cada una de ellas establecidas en el presente proyecto”.

Éste define al komil como una bebida alcohólica producida fuera de las denominaciones de origen y que utiliza como materia prima algún agave, en un porcentaje no menor del 51% de los azúcares fermentables y un máximo de 49% de otros azúcares reductores totales expresados en unidades de masa. No están permitidas las mezclas en frío, y con una graduación de 32% a 55 % de alcohol por volumen.

Asimismo, el komil no debe ostentar en su información comercial referencia alguna a las variedades vegetales reconocidas en las denominaciones de origen, precisa el proyecto de la NOM 199, el cual tiene un transitorio para que entre en vigor. En este sentido, los empresarios cuentan con un plazo de 12 meses para que la autoridad haga los cambios necesarios.

–¿El tema de fondo es quién se queda con el uso de la palabra agave? –se le pregunta.

–Sí, se quedarían con ella los productores de las bebidas alcohólicas que tienen denominación de origen, aunque en estos momentos también está en revisión la norma del mezcal y la definición de éste ya no incluye que utiliza como materia prima el agave; en ese proyecto se contempla como materia prima el maguey.

“Quienes van a tener la palabra agave van a ser los industriales del tequila. Eso no es justo, por eso estamos haciendo las impugnaciones necesarias: comparecemos ante la Comisión Federal de Mejora Regulatoria (Cofemer) y la dirección General de Normas (de la SE)”.

Afirma que recientemente se les negó a los tequileros un amparo en el cual combatían una disposición del Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial respecto a la marca agave y una supuesta inconstitucionalidad de un artículo de la Ley de Competencia Económica:

“Los tribunales fallaron a favor de los mezcaleros. Conforme a eso, nadie puede ser propietario de la marca agave pero los industriales se están apropiando de ella a través de esta norma”, concluye el apoderado de la ANIDA.

Daño económico y cultural

José Luis Hernández López, investigador de El Colegio de Michoacán (Colmich) también considera que el diseño del proyecto de NOM 199 intenta desaparecer “de un plumazo” a los productores de otros destilados de agave.

En entrevista telefónica, el estudioso de la agroindustria tequilera indica que no hay razones para impedir el uso de la palabra agave en la etiqueta de los destilados o bebidas artesanales: “No es comprensible que si los productores utilizan una especie de agave estén impedidos para utilizar el vocablo o la referencia; en ningún momento el proyecto presenta un criterio fundado y motivado”.

Considera que el primer embate contra los productores fue la prohibición de utilizar el vocablo “mezcal” porque será de uso exclusivo de la Denominación de Origen Mezcal. El segundo fue el intento de obligarlos a elaborar “tequila”, puesto que se encontraban ubicados en Jalisco, “situación del todo ilegal”, pues utilizan agaves para la fabricación de sus bebidas pero no era su interés fabricarlo.

En el marco de la consulta del proyecto de la NOM, el propio Hernández López, así como José Luis Seefoó Luján y Esteban Barragán López, todos investigadores del Colmich, informaron al director general de Normas de la SE que el proyecto de NOM 199 enturbia el ambiente productivo al favorecer a unos grupos, “específicamente al conformado por los productores de tequila, mezcal y bacanora, cuyas bebidas están protegidas con denominación de origen y quienes sí pueden hacer uso de los vocablos agave y mezcal”.

También firmaron ese documento, fechado el 21 de abril, Rogelio Luna Zamora, de la Universidad de Guadalajara (UdeG), Pedro Jiménez, de la mezcalería Mezonte, y Laura Noguera, activista cultural del agave.

Y el día 25 otros 75 profesores e investigadores de diversos estados le dirigieron una misiva a Mario Emilio Gutiérrez Caballero, director general de la Cofemer, para señalar las implicaciones de aprobar la NOM 199. En el documento afirman:

“Todos somos investigadores de las ciencias biológicas, sociales y humanidades, especialistas en agaves, mezcales y en temas y problemas relativos al patrimonio biocultural de nuestro país. En nuestra calidad de expertos le hacemos saber que nos oponemos firmemente a que se apruebe el Proyecto de NOM 199, ya que con respecto a los ‘destilados de agave’, en su forma actual esta NOM constituiría: a) un engaño al consumidor, y por lo tanto una violación a sus derechos; b) ventajas exclusivas en favor de los productores de las DO (denominaciones de origen ) que resultarían contrarias al proceso de competencia y libre concurrencia en el mercado, que afectaría, especialmente, a los productores de mezcales artesanales tradicionales; c) una violación a los derechos de los pueblos indígenas, a los que pertenece una buena parte de estos productores.”

Además, observa que el nombre komil, con el que pretenden sustituir la designación de los “mezcales” fuera de la denominación de origen, no tiene arraigo ni reconocimiento de los consumidores, lo cual afectaría seriamente sus ventas.

Los académicos hacen énfasis en que usar el agave en las bebidas y no registrarlo en la etiqueta es ocultar información al consumidor y por lo tanto una violación a sus derechos.

Asimismo, advierten que prohibir a los mezcaleros artesanales el uso de las variedades de plantas que han utilizado ancestralmente vulnera las garantía que les otorgan diversas leyes mexicanas y tratados internacionales.

La ANIDA hizo llegar la carta de los 75 expertos al senador Jorge Aréchiga Ávila, del Partido Verde Ecologista de México, quien ha promovido el proyecto de NOM 199. a fin de que cuente con mayor información.

En tanto, el Senado de la República aprobó un acuerdo para solicitar a la SE que apoye a los pequeños productores que no podrán utilizar la denominación de origen del mezcal en caso de ser aprobada la NOM 199.

También hizo un exhorto a las secretarías de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa) y de Economía para que, en coordinación con el Consejo Regulador del Mezcal, evalúen la ampliación de la denominación de origen en todas las entidades donde se produce la bebida.

La producción anual de mezcal es de más de 2 millones de litros; la cuarta parte, con calidad de exportación.   l