Exige que le den una plaza que ya se ganó

Señor director:

Soy licenciado en biología por la Universidad Veracruzana, auxiliar administrativo en la escuela secundaria General Luis A. Beauregard, en Cosamaloapan de Carpio, Veracruz, y docente de bachillerato en dos instituciones privadas de esta localidad.

Como trabajador de la educación sin plaza docente o técnico-docente, pero que aspira a ingresar al llamado Servicio Profesional Docente, me registré en mayo de 2015 para concursar por un lugar en mi estado.

Presenté mi examen el fin de semana comprendido entre el 4 y el 5 de julio del año pasado. Al término de la evaluación me indicaron que estuviera pendiente de la página para consultar los resultados, y que además me llegaría una notificación por vía electrónica.

La notificación electrónica nunca llegó; a principios de agosto, al enterarme por otros medios que ya habían sido emitidos los resultados, ingresé al sitio web servicioprofesionaldocente.sep.gob.mx y supe que mi resultado en el concurso fue idóneo, que además fui de los pocos en obtener nivel A (el más alto de los cinco posibles), y estaba ubicado en el número 1 de la lista de prelación para ingreso al área de biología en el subsistema de Preparatorias Estatales de Veracruz.

Me comuniqué al departamento de Recursos Humanos de esa institución. Me dijeron que esperara, que poco a poco irían llamando a los aspirantes siguiendo la lista de prelación.

La notificación nunca me llegó; sin embargo, he ido muchas veces a Xalapa, consultado al Departamento de Recursos Humanos de la SEV y a mi agrupación sindical (el SNTE Sección 56) para ver de qué manera me pueden apoyar y la respuesta es básicamente que no hay vacantes y que espere al próximo martes 31; que lo mejor que puedo hacer es volver a presentar examen y ver si tengo la “suerte” de quedar de nuevo en primer lugar.

Aun cuando la reforma educativa promueve en la retórica política y los medios la adjudicación de plazas por concurso, en la realidad este tipo de estrategia dista mucho de concretarse en una realidad que permita que quienes se supone nos ganamos una plaza por ley tengamos acceso a ella. La corrupción, la venta de plazas, los privilegios siguen imperando en todas las escuelas y en las esferas más elevadas.

Atentamente,

Leopoldo Meneses Gutiérrez