Desde hace un mes, los integrantes del Movimiento Magisterial de Jalisco iniciaron un plantón para demandar su reinstalación. Se han enfrentado al desdén de los medios de comunicación, pero sobre todo al silencio de las autoridades educativas del estado y del gobernador Aristóteles Sandoval. Sin embargo, ellos mantienen en alto de movimiento y aseguran que este domingo 15 se unirán a la movilización magisterial convocada por la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación.
Los maestros despedidos injustamente porque presuntamente se negaron a presentar el examen de evaluación docente llevan un mes de plantón en la plaza Liberación, frente al Congreso del estado para exigir su reinstalación.
Insisten en que el gobernador Aristóteles Sandoval Díaz debe cumplir su compromiso y abrir un diálogo con ellos, como se lo pidieron el pasado 28 de abril, cuando lo encararon en un acto público en el que le propusieron instalar mesas de diálogo y que él las encabezara.
Ante la falta de respuesta, el Frente Magisterial de Jalisco difundió un comunicado en el cual señala que el mandatario “sólo ha jugado con la sed de justicia del magisterio” de la entidad que, según los registros oficiales, suman 75 mil.
El conflicto se alarga “y trastoca la tranquilidad de 181 familias, 105 de quienes trabajan en el Colegio de Bachilleres del estado de Jalisco (Cobaej) y 76 de educación básica”, indica el comunicado.
Y añade: “¿Qué hicieron estos valientes maestros para desatar la jauría gubernamental? No asesinaron, no defraudaron al fisco, no secuestraron, sólo defendieron su legítimo derecho a la plaza base, al trabajo, a la gratuidad de la educación; es por su dignidad y el decoro de miles (de docentes)”.
Este domingo 15, Día del Maestro, los integrantes del Frente Magisterial se sumarán a la huelga nacional convocada por la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) para protestar contra la reforma educativa del gobierno federal. Los maestros disidentes consideran que esa iniciativa es el inicio de la privatización de los servicios educativos en el país.
Florentino Moreno, integrante del Movimiento Magisterial de Jalisco (MMJ), dice a Proceso Jalisco que en la movilización programada para este domingo 15 se espera la participación de miles de maestros.
La profesora Silvia Arévalo, líder del MMJ, es una de las despedidas en marzo pasado, poco antes de las vacaciones de Semana Santa. Desde entonces, dice, no ha recibido su cheque quincenal ni su prima vacacional.
Cuenta que ella ha ganado sus plazas para impartir clases en secundaria en 2004 y 2008. La primera vez, refiere, se presentó a un concurso de oposición y obtuvo una de las calificaciones más altas.
No obstante, las autoridades educativas intentaron desconocer su triunfo. Alegaron que ella había competido bajo la modalidad de una licenciatura en educación media semiescolarizada, categoría que no estaba en la convocatoria.
El entonces gobernador Francisco Ramírez Acuña y el secretario de Educación, Guillermo Martínez Mora –actual regidor en Zapopan–, dijeron que era un gran avance en la entidad la convocatoria abierta y la realización de exámenes por concurso de oposición; incluso presumieron que las plazas se iban a entregar sólo a los más capaces”. Y ella se quedó con la plaza.
Cuatro años después apareció la convocatoria nacional para la asignación de plazas y Arévalo volvió concursar. Obtuvo el primer lugar en el ámbito estatal y el tercero en el nacional en la materia de historia. “Me dieron 12 horas en una de las secundarias y me volví a inscribir para el periodo 2009-2010 y volví a ganar otras 12 horas en esas convocatorias abiertas”, comenta.
Asegura que otras horas de clase las obtuvo por medio del escalafón docente y reta a los detractores del MMJ a demostrar que sus agremiados son flojos o burros: “A mí no me pueden decir que mis plazas me las regaló el SNTE o que las tengo porque soy amiga de algún dirigente. No, yo me gane mis plazas y mis horas y eso es lo que estoy defendiendo”.
Se queja porque, dice, en la Secretaría de Educación Jalisco, encabezada por Francisco Ayón López, la tratan en forma denigrante, pese a sus méritos académicos.
“Yo trabajo en dos secundarias –expone–. Tengo 11 claves presupuestales distribuidas en 40 horas a la semana en dos escuelas de Zapopan: una es la Secundaria Mixta 66 y es estatal; está ubicada en Jardines Nuevo México; la otra es la federal número 94 Guillermo Prieto, en la colonia Paraísos del Colli.”
La embestida
Antes de su despido, la profesora Arévalo impartía clases de historia y geografía y daba tutorías relacionadas con educación cívica.
Dice que el abogado de la Secretaría de Educación fue quien e informó sobre su cese. En febrero, las autoridades acusaron a los maestros afiliados al MMJ de no presentarse a ninguna de las etapas de la evaluación y les pidieron explicar por qué no lo había hecho.
A varios compañeros incluso se les abrió un procedimiento, según lo establecido en la Ley General del Servicio Docente, pero las autoridades educativas se deslindaron de cualquier responsabilidad. Para Arévalo y los demás afectados, los despidos carecen de sustento.
“Ofrecimos nuestra respuesta de manera legal, pero parece que la Secretaría de Educación no escucha, pues no consideró nuestros argumentos. Lo que hizo fue responder en bloque a todos los maestros que nos encontrábamos en esa misma situación y refrendó el asunto del despido”, expone Arévalo.
Le llama la atención el atropello que se cometió contra una profesora embarazada, quien antes de ser sancionada había presentado sus incapacidades en su centro de trabajo. “A través de su abogado –dice– la profesora pedía su reinstalación porque la estaban cesando en forma totalmente ilegal, a pesar de que había presentado sus justificantes en tiempo y forma”.
Por fortuna, la compañera será reinstalada, al menos eso parece, aunque se niega a declarar por temor a represalias.
En torno a su propio caso, Arévalo aclara: “Yo sigo cesada de todas mis claves, aunque en verdad sólo se me convocó a hacer examen en la asignatura de historia en la escuela federal Guillermo Prieto, ahí yo tenía 12 horas y no aclaran por qué me sancionan en las otras asignaturas y en la otra escuela”.
Considera que evidente que la autoridad educativa actúa en contra de los maestros inconformes con la evaluación y con la reforma educativa. “De todos los que nosotros tenemos conocimiento sabemos que en Educación Básica hay 65 corridos y llama la atención que de ellos al menos 45 son integrantes del Movimiento Magisterial Jalisciense”.
La entrevistada dice que luego de una plática con autoridades de Educación Jalisco, del total de maestros cesados, sólo 11 serán reinstalados, entre ellos la maestra embarazada.
Adelanta que ella y sus compañeros presentarán una demanda colectiva ante las autoridades laborales por despido injustificado.
Los paros
El 15 de abril pasado, el 95% de los profesores del Cobaej, cuya población es de 95%, atiende a 27 mil alumnos pararon clases para protestar por los despidos.
Dos semanas después, el día 28, los integrantes del MMJ aprovecharon el inicio de la Cuarta Feria Nacional del Empleo en la Plaza Liberación para abordar a Sandoval Díaz. Le pidieron organizar mesas de diálogo para la restitución de los cesados y que él las encabece.
El profesor Francisco Salas exigió al gobernador revisar cada uno de expedientes de los profesores cesados. “Ofreces trabajo y al maestro estás despidiendo”, le gritaron al mandatario, antes de que iniciara el evento. Sandoval tuvo que escuchar a los inconformes, publicaron los medios locales al día siguiente.
Ante el silencio de las autoridades estatales y la poca información publicada en los medios de comunicación sobre la protesta magisterial, alumnos y padres de familia han organizado paros en planteles de Puerto Vallarta, Ciudad Guzmán, Tonalá, Tlajomulco de Zúñiga y otros municipios.
En algunos hubo represalias y amenazas, comenta la profesora Arévalo. En el jardín de niños Rita Pérez Moreno, ubicado en Tonalá, cuando los padres pedían la reinstalación de una maestra, llegó una mujer que se identificó como representante de la Secretaría de Educación y amenazó con llamar a los patrulleros y detener a los demandantes.
Para Arévalo, las acciones contra los maestros del MMJ son parte de una estrategia planeada por las autoridades federales para controlar a los inconformes.
“Estamos frente a un tipo de gobierno vertical y autoritario donde se hace lo que se indica desde el centro (del país). Parece que la orden fue clara: suspender a quien haya demostrado una posición crítica hacia la reforma o sea disidente activo. Además, el secretario Ayón López conoce a varios de los que participamos en el Movimiento Magisterial Jalisciense”.
Reitera que la autoridad busca deshacerse de los maestros críticos y opositores a la reforma educativa, a sabiendas que tras de esa iniciativa viene la intención de privatizar ese servicio, una de las máximas conquistas de la lucha revolucionaria de 1910.
Los maestros de educación básica que no fueron convocados al examen aseguran que en noviembre de 2016 se realizará la segunda fase de esa evaluación y calculan que el número de ceses será mucho mayor. l








