La poesía “flarf”: crimen y violencia

El neoleonés Moisés Ayala refleja la narcoviolencia que existe en el país con poesía flarf, una propuesta lírica que se alimenta del contenido en internet: facebook, twitter, chat, páginas blog, memes, gifs, fotografías, videos, notas periodísticas…

El resultado es su tercer libro, El flarf del narco, editado por el Fondo Editorial Tierra Adentro (2015), dedicado a unos parientes suyos desaparecidos en Nuevo León. Al investigar sobre ellos en la computadora, le surgió la idea del volumen de 67 páginas. Sus primos son:  La Patana, baleado en el municipio China aunque su cuerpo nunca fue hallado, y Mony, levantado frente a las canchas de la zona de Galeana de quien no se sabe nada aún.

“Hacia 2011 tomé un taller sobre el flart con el poeta Román Luján (Monclova, Coahuila, 1975), quien radica en Estados Unidos, y en ese mismo año desaparecieron mis primos. En esa época estaba muy fuerte la violencia en el estado, incluso en la municipalidad donde vivo, Galeana, había mucha psicosis y temor, y para no involucrarme directamente opté por buscar a mis familiares en internet, era lo menos peligroso, me topé con mucha información que me influyó, y entonces fueron surgiendo los poemas”, detalla en entrevista Ayala, también docente del Centro de Bachillerato Tecnológico Agropecuario número 58 de Galeana.

La poesía “flarf” es un movimiento literario de principios de este siglo que surgió en Estados Unidos. Según varios artículos y notas periodísticas, el término fue instaurado por el poeta Gary Sullivan al crear los primeros poemas. El género se ha expandido, incluso en México. Dicha propuesta va contra las normas al escribir, pero ya ocupa un lugar en la investigación académica.

En El flarf del narco hay una nota introductoria donde el escritor advierte que no se trata de la poesía tradicional. Ayala, quien ha publicado Filos de octubre (2010) y Quietud y agonía de madrugadas (2012), rememora que envió a dictamen sus poemas al Programa Cultural Tierra Adentro de la Secretaría de Cultura, y los seleccionaron para publicarse.

“En 2010 asistí a un encuentro de poesía joven en Chile y ahí fue cuando escuché por primera vez la expresión flarf, y me quedé con la duda, pero ya en el taller con Román Luján vi cómo era la forma y el estilo de esta poesía. Me llamó mucho la atención, entonces quise armar el libro y sí salió.”

El poema de la página 51 del libro está basado en imágenes de cinco mujeres degolladas en Acapulco. Información que vio el 26 de abril de 2011:

001

Estaban guapas

Símelasechaba

¡Pobres mujeres!

Bien chingadas

Rememora acerca de sus primos desaparecidos:

“Nos decían que uno de ellos estaba involucrado con Los Zetas, pero al que balearon no, y su cuerpo no ha sido encontrado. Incluso fui al hospital universitario a buscar sus restos, y nada. Del otro primo que levantaron en Galeana, ya no se supo nada, iba en una bicicleta y lo interceptaron dos camiones. Al buscarlos por internet empecé a crear los poemas con la información y las palabras que me impresionaban. La fecha y la hora que incluyo es la hora que yo checaba el internet para ver qué noticias había de mis primos.”

Collage de palabras en redes

–En Tierra Adentro, ¿aceptaron los poemas tal cual?

–Para poder publicarlos les hicieron correcciones. Unos tenían faltas de ortografía, porque puse las palabras tal como las encontré en internet, pero de acuerdo a las especificaciones editoriales, debían corregirse.

–¿Por qué nació el libro?, ¿para denunciar la violencia del país?

–Era la búsqueda de mis primos, pero también la búsqueda de un lenguaje que, como ya mencioné, pongo directamente de las páginas de blogs y facebook. Por ahí me dejaron unas pocas palabras; por ejemplo, “policía” aparece con “z”. Es un lenguaje también muy violento por el tipo de palabras, y se percata uno cómo se va metiendo esa violencia al lenguaje.

Se enfocó más en las masacres y el narco porque ahí estaba al tanto:

“Está todavía mal la situación, pero ya se ocultó mucha información en las mismas redes.”

En la página 22 del volumen se haya este otro poema:

SICARIOS ENFRENTAN A MILITARES EN COAHUILA

16:32 H, 26 de marzo 2011

Parecía un martes tranquilo

             Hasta que justo frente a las instalaciones

se incendia

En llamas

             Impactó contra la represión y la censura

Tras la refriega:

Existen

            rechazan

Ayala, quien estudió educación media con especialidad en pedagogía en la Escuela Normal Superior del Estado, es miembro del gremio Escritores de Nuevo León y coordinador del Taller de escritura creativa de Galeana. Menciona que El flarf del narco ha recibido buenas críticas “y la gente de Nuevo León me dice que está bien estructurado y rompe con ciertos cánones, y yo creo que sí, hay que buscar romper con lo que ya se escribe”.

Confiesa que aunque sus anteriores libros también tienen que ver con la violencia, este último volumen fue catártico:

“En ese tiempo sentía impotencia, tristeza, ¡te da todo!, y al mismo tiempo escribir y acomodar las palabras para que tengan un sentido, es purgante y respiras un poco más. Me di cuenta que los poetas nos estábamos volcando hacia ese tipo de temas porque era lo que estábamos viviendo. Escribimos sobre lo que vivimos y lo que somos, y eso incluye la narco-cultura en la que nos encontramos y padecemos.

“Por supuesto que buscamos información y nos influyen nuestras experiencia literarias, pero lo que se vive a diario es lo que alimenta nuestra poesía. Hay un surgimiento de narco-poesía porque lo estamos viviendo y viendo. Hay apología al narco porque es una reacción de la misma sociedad por la falta de oportunidades. Mi primo que balearon era chavo, no tenía oportunidades, llegó hasta la secundaria, y decidió involucrarse con el crimen. El otro ya estaba grande, mi tía hasta la fecha va a la iglesia y pide que aparezca. Y de tanto llorar se ve de más edad.”

A decir suyo, El flarf del narco, que se distribuye a nivel nacional, también le puede servir de catarsis al lector, igual se puede identificar con la forma de hablar o involucrarse un poco con lo que sucede en México.

“El arte te da la oportunidad de ver cómo son las cosas y analizar desde otro punto de vista lo que es el narcotráfico”, puntualiza.

Al provenir del área rural –“donde radico hay desierto y bosque”–, aclara Moisés Ayala que el paisaje lo inspira e influye, y actualmente prepara un libro de poesía más clásica, labora otro de cuento breve, y una novela documental sobre su primo balaceado en China, titulada Comando La Sierrita.   l