Un grupo de policías de Tlajomulco denuncia que no sólo se enfrentan a los delincuentes comunes, sino al nepotismo, los abusos de sus mandos, la falta de recursos y equipo, así como a la falta de una estrategia coherente de seguridad en su corporación. Pero además existen graves señalamientos de ciudadanos que han sido víctimas de robos y extorsión por parte de uniformados.
Como lo han hecho ya policías de la Fuerza Única Regional, en esta ocasión son agentes municipales de Tlajomulco quienes denuncian sus malas condiciones laborales, la falta de estrategia de sus mandos superiores para combatir los delitos, además del favoritismo hacia empleados como Alejandra del Rosario Ríos Arizaga, hija de María Alejandra Arizaga Rodarte, directora administrativa de la Comisaría de la Policía Preventiva Municipal.
Por otra parte, vecinos del mismo municipio señalan que un domicilio fue robado por policías de Tlajomulco, quienes extrajeron 150 mil pesos en efectivo, herramientas de su taller, motocicletas y aparatos electrodomésticos. La víctima presentó la denuncia, pero ahora teme por su integridad.
Los agentes inconformes recuerdan que en octubre de 2015, al iniciar la administración del emecista Alberto Uribe Camacho, quien nombró comisario de la Policía Preventiva Municipal a César Salvador Navarro Esparza, la estrategia de seguridad empeoró.
Navarro Esparza fue director operativo en el municipio de Tonalá en 2007, pero renunció ese mismo año y se incorporó como supervisor general de la policía tlajomulquense. Cuando ocupaba este último puesto, autoridades militares declararon que Tlajomulco y Zapopan eran los municipios donde más narcolaboratorios habían localizado.
En 2010 Navarro Esparza se convirtió en comisario de seguridad pública de Ixtlahuacán de los Membrillos, pero dimitió al poco tiempo. Ante los medios de comunicación dijo que autoridades municipales le solicitaban liberar sin justificación a algunos detenidos, pero no mencionó nombres de unas ni de otros; tampoco presentó cargos.
Entre 2011 y 2012 fue comisario en Arandas, donde no consiguió reducir el índice de secuestros y extorsiones.
Al mando de la policía municipal de Tlajomulco, Navarro Esparza nombró a Adrián Muñoz como director operativo y a Daniel Medina Jaimes como subdirector operativo.
Los denunciantes ponen como ejemplo de las fallas en la estrategia de seguridad el hecho de que Medina Jaimes asignó sólo tres patrullas al Sector 3, que abarca los fraccionamientos Cántaros y Villa Fontana, la colonia Santa Cruz del Valle, las avenidas Adolf Horn y Concepción, el poblado de San Sebastián El Grande, así como las zonas habitacionales de Real del Sol y Villas de Hacienda, y hasta la vialidad 8 de Julio.
En dicho sector, una patrulla es para el primer comandante, otra para el segundo comandante o el supervisor de turno, y otra se utiliza para la vigilancia. El resto de los policías se mueve a pie. “Medina Jaimes no tiene una estrategia y envía unidades a donde él considera que se necesitan”, indica uno de los policías entrevistados.
Sin embargo, otro de sus compañeros señala que el 03 (Medina Jaimes) no actúa solo, sino que recibe órdenes del Pecas (el comisario), quien “sabemos rinde cuentas a personajes ligados con la mafia, por eso quitan el patrullaje donde no le conviene a los delincuentes”.
Ante la falta de patrullas tienen que usar las mototaxis para llegar de manera más rápida a los llamados de auxilio. “Imagina lo que tardaríamos corriendo. Lo bueno es que los choferes de los mototaxis, al vernos correr, nos preguntan si queremos que nos lleven”, afirma.
Antes que les quitaran las patrullas, interviene otro uniformado, “teníamos que meterle de nuestro bolsillo para que sirvieran las balatas o incluso las bases de las baterías de las patrullas. No queríamos que se las llevaran a servicio general porque se tardaban muchos días en repararlas”.
Además, a algunos de ellos les retiraron sus armas de cargo y los dejaron vulnerables ante los delincuentes.
El pasado 19 de marzo, el alcalde Uribe Camacho informó que 35 policías tienen un proceso jurídico en su contra y serán despedidos de la corporación por reprobar los exámenes de control y confianza. Añadió que fueron desarmados.
“Tenemos 45 elementos notificados que ya no pasaron los exámenes de control y confianza; 10 ya renunciaron o están en proceso de separación. Esos 35 (restantes) ya no están armados y siguen todavía en la corporación, pero hay un proceso jurídico para destituirlos.”
El presidente municipal indicó que al concluir marzo se contratará a 45 nuevos policías. Y la tarde del miércoles 6, el ayuntamiento notificó en un comunicado que haría “una reestructuración de la corporación de seguridad”, la cual implica la salida de Adrián Muñoz y de Daniel Medina, director y subdirector operativo respectivamente. No se especificaron los motivos del cese, solamente que “los relevos de estos mandos serán anunciados próximamente”.
Según estadísticas del Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses, en lo que va de este año se han practicado 29 autopsias por homicidios dolosos cometidos en Tlajomulco, en tanto que el año pasado se contabilizaron 83.
La amenaza
“Comandante chilango así bas a quedar” (sic), es el principio del mensaje escrito en una cartulina verde fosforescente, que alguien colocó sobre una hielera que contenía una cabeza de cerdo. La misiva iba dirigida a un policía de Tlajomulco: José Echavarría González, a quien sus compañeros y comerciantes señalan como corrupto.
Ese mensaje “se lo dejaron en una brecha que va a San Sebastián a principios de febrero, porque abusa de su autoridad”, expresa un policía a la vez que otro muestra la fotografía de la hielera.
Añaden que Chavarría González estuvo en el Sector 2, que comprende desde el kilómetro 40 de la carretera a Morelia, los fraccionamientos El Palomar y Santa Anita, así como los poblados de Los Gavilanes, San Agustín, Real a Colima, Santa Cruz de la Flores y Cruz Vieja hasta los límites con Tala.
“Cuando (Chavarría González) estuvo de comandante de esa zona, cobraba a los compañeros por dejarlos usar alguna de las cuatro patrullas. Nadie se atrevía a decirle que no. Lo enviaron al Sector 3, pero los compañeros de ahí ya sabían cómo es, se quejaron y lo quitaron. No sabemos a dónde lo mandaron”, comentan.
Precisan que no sólo le sacaba dinero a sus compañeros, sino también a los comerciantes del sector. Sólo uno de ellos aceptó dar su testimonio a condición de no publicar su nombre: “Yo lo conozco como El Chilango. Venía a mi negocio a pedirme de lo que vendo. Le decía que más al rato, y regresaba y me pedía no sólo para él sino para sus acompañantes. También me tocó ver que otros comerciantes de San Sebastián y de Santa Cruz le dan dinero”.
Otro comerciante, quien se negó a grabar su declaración, admitió que le ha dado dinero a Chavarría González por hacer su trabajo, es decir, por vigilar el entorno.
Nepotismo
Los quejosos consideran injusto que a Alejandra del Rosario, hija de María Alejandra Arizaga Rodarte, directora administrativa de la Comisaría de la Policía Preventiva Municipal, “se le pague por estar sólo al pendiente de su celular”.
Ella fue contratada el 16 de noviembre de 2015 como analista SP por la Comisaría de la Policía Preventiva municipal y debe laborar 40 horas a la semana, pero a decir de los uniformados sólo cubre 30 horas. Su sueldo mensual asciende a 23 mil 560 pesos brutos.
“No hace nada, desde las 8 hasta las 2 de la tarde se la pasa pegada a su celular”, aseveran. Los inconformes mostraron varias fotografías de Alejandra del Rosario donde en diferentes momentos se aprecia que se la pasa viendo su celular.
Alegan que Alejandra del Rosario recibió la ayuda de Arizaga Rodarte, su mamá, para ingresar a la dependencia. Según la página de transparencia del municipio, Arizaga Rodarte es directora administrativa desde el 10 de enero de 2015 y percibe 66 mil 210 pesos mensuales brutos.
Los quejosos mostraron varias fotografías donde Arizaga Rodarte aparece junto al presidente municipal de Guadalajara, Enrique Alfaro, el exjefe de gabinete Esteban Garaiz, Alberto Uribe y el comisario tapatío Salvador Caro en varios eventos de Alianza Ciudadana; el más reciente, del 2 de enero, cuando se festejó el Día del Policía en el ayuntamiento capitalino.
En la imagen correswpondiente a esta última fecha, se ve a Arizaga Rodarte con su hermano, el policía tapatío José Julio, en compañía de Salvador Caro y de Enrique Alfaro.
Los inconformes indican que Arizaga Rodarte cobró los apoyos que otorgó durante la campaña de Movimiento Ciudadano en Tlajomulco, por eso le dieron puestos a ella y a su hija, así como a su esposo, Francisco Ríos Martínez. Éste último ingresó como analista a partir del 11 de enero de 2015, está asignado a la Dirección General de Servicios Médicos Municipales y su salario mensual es de 17 mil 108 pesos.
Señalan que también fue gracias a Arizaga Rodarte que Mónica Elizalde González ocupa el puesto de especialista SP en la comisaría. De acuerdo con la nómina, Elizalde fue dada de alta el 10 de enero de 2015 con un sueldo bruto de 29 mil 200 pesos.
Licencia para robar
El pasado 1 de marzo, aproximadamente al medio día, Hugo Enrique regresó a la vivienda que rentaba en circuito Vancouver, fraccionamiento Villas Terranova, en Tlajomulco. Encontró el domicilio saqueado. Le robaron 150 mil pesos que había ahorrado para el enganche de una casa, herramienta y unas motos que tenía para reparar, así como aparatos electrodomésticos y alhajas.
Los vecinos le informaron que varios policías a bordo de las patrullas TZ-143 y TZ-152, así como de una camioneta Ford Ram blanca de cuatro puertas, con el número 2702, y otra unidad con los logotipos y colores oficiales pero sin identificación, se llevaron sus pertenencias.
El afectado acudió a las oficinas de la Fiscalía General del Estado (FGE) en Tlajomulco, donde le dijeron que lo llamarían después para ratificar la denuncia. Sin embargo, teme seguir con el procedimiento porque los policías municipales lo han presionado:
“Salía de la casa y las patrullas me seguían, me acosaban, yo creo que para que no siguiera con la denuncia (…) Se pasaron de lanza, creo que son los mismos que me asaltaron. Pasaban a un lado mío y se reían.”
Proceso Jalisco acudió al fraccionamiento y corroboró la versión de la víctima. Además, encontró que al menos tres vecinos de la cuadra han sufrido el mismo delito cometido de forma similar: al regresar a sus casas se dieron cuenta que no estaban sus cosas de valor. Al igual que Hugo, los tres decidieron mudarse de la zona.
Especialidad: robo a vivienda
Para el regidor Gerardo Quirino Velázquez, de la fracción PAN-PRD, la percepción de inseguridad en Tlajomulco de Zúñiga es generalizada. Recuerda que tan sólo en 2015 el Monitoreo de Indicadores del Desarrollo de Jalisco (MIDE) catalogó al municipio con el mayor número de delitos de alto impacto, sólo por debajo de Guadalajara, con el robo a casa habitación como el principal delito.
La zona Valle de Tlajomulco, donde se concentra la mitad de la población, registra la mayor incidencia de este último delito. De acuerdo con la FGE, ese municipio acumula el mayor número de denuncias en la entidad, con 256 averiguaciones previas en 2015. Hasta febrero del presente año se reportaron 101 robos a casa habitación en Tlajomulco, mientras que en Guadalajara suman 74.
En entrevista, Quirino Velázquez dice que la administración de Uribe Camacho presume como un gran avance de seguridad el equipamiento para la corporación policiaca. Sin embargo, recuerda que sólo 43 patrullas funcionan y 48 están descompuestas.
Ante esto, la administración de Uribe anunció que en el presente año se adquirirían 50 patrullas nuevas para los 560 policías activos de la corporación. Añadió que para el segundo semestre de 2016 el ayuntamiento pretende instalar 120 cámaras de videovigilancia en las zonas con mayor índice de inseguridad, para lo cual se invertirán casi 50 millones de pesos.
El regidor puntualiza que la mitad de las 260 colonias del municipio carece de agua, luz y drenaje, además de registrar la mayor incidencia de delitos. Es el caso de las colonias Santa Fe, Chulavista y la cabecera municipal.
Quirino Velázquez recuerda que Tlajomulco de Zúñiga es uno de los municipios del país con más crecimiento poblacional, puesto que en el año 2000 contaba con 110 mil habitantes y para 2015 ya eran 600 mil.
Pese al voraz crecimiento inmobiliario, 70% de los habitantes sólo utilizan sus casas para dormir, explica el regidor Quirino Velázquez. Aunado a esto, dice, tres de cada siete casas en el municipio están abandonadas, lo que genera focos de inseguridad.
El propio comisario Navarro Esparza reconoció a principios de este año que 40% de las casas en fraccionamientos de interés social se encuentran en total abandono y que se las considera un severo problema.
Pese a que las denuncias por el robo a casa habitación se incrementaron en 2015, el comisario informó que los casos disminuyeron entre 10% y 15%. Mencionó que en la zona se han detectado bandas delictivas con integrantes de entre nueve y 17 años de edad. Aseguró que para combatir el fenómeno, las dependencias municipales trabajan con el voluntariado y un criminólogo.
Al respecto, el regidor Quirino Velázquez comenta: “En Tlajomulco se presume que tenemos un modelo de proximidad social de la policía municipal, pero hasta ahora no se han presentado logros o resultados concretos, pues es el municipio con el mayor número de delitos de alto impacto, por ejemplo el robo a casa habitación.” l








