“Los náufragos”

El nuevo espectáculo del Colectivo TeatroSinParedes, Los náufragos, reestrenó en el Foro de las Artes del Cenart después de una temporada en la Casa del lago. Con inteligencia y creatividad, hace una deconstrucción de la locura y plantea, como principio fundamental, la pregunta de quiénes son los locos en nuestra sociedad: los que están en un psiquiátrico o los que vivimos y asumimos la locura del sistema.

Basado en textos de Michel Foucault, Gilles Deleuze, Felix Guatarri, Patrick Declerck y Sébastien Lange, el equipo creativo del colectivo y la dramaturgia de Guillermo León, proponen una obra multidisciplinaria con gran riqueza visual y de contenido. El punto de reunión es el Sanatorio el Lago, donde internos y médicos llevan a cabo evaluaciones, terapias colectivas, presentación de los distintos “casos” y sus agresivos tratamientos.

El doctor Szasz encabeza al grupo y son cinco internos a quienes vamos conociendo a lo largo de la representación: una joven que ha renunciado al lenguaje, una multimillonaria que rechaza el emporio que construyó, una mujer mayor preocupada por recuperar la memoria, un joven furibundo que ataca cualquier autoridad, y un casi niño que lo único que sabe hacer es amar a sus semejantes. Los mismos actores interpretan a los médicos con características específicas, y este juego de convertirse en unos y otros reafirma la relatividad del lugar en que la estructura de poder los ha colocado.

La estructura dramatúrgica es compleja y bien lograda, teniendo múltiples hilos conductores. No hay una anécdota sino la presentación de distintas situaciones, intercalando testimonios, planteamientos teóricos y explicaciones acerca del fenómeno de la locura. Colabora dinámicamente el videoarte de Daniel Primo y la escenografía de Ana Patricia Yáñez, incorporando eclécticamente objetos y muebles de múltiples significados.

Los pacientes como protagonistas, tienen un objetivo en común que los guía y con el que se cierra el espectáculo: quieren construir una nave para ir a un lugar donde puedan ser libres y dejar el encierro y los estigmas que los aprisionan. Con esta búsqueda del ideal, el Colectivo TeatroSinParedes continúa su indagación acerca de la utopía que ha desarrollado en otros espectáculos.

Los náufragos es una creación colectiva donde cada actor desarrolló su personaje caracterizándolo y enriqueciéndolo con la investigación hecha sobre el tema. Resalta el personaje creado por Beatriz Luna, la cual es una loca que niega su pasado de empresaria y aboga por la liberación del cuerpo; su presencia violenta al espectador, y su vagina visible –construida como parte del vestuario (diseñado por Adriana Olivera)–, cuestionan la moral existente. El trabajo vivencial de la actriz contrasta con otras interpretaciones, como la de Josué Cabrera, que se queda en la furia y el enojo. Sergio Ramos, como el doctor Szasz, construye un personaje entrañable aunque no deja claro el proceso que recorre, desde su supuesta cordura, a la empatía y posterior identificación con los pacientes.

Si bien el trabajo actoral del colectivo impacta en el espectador, la dirección de actores hace énfasis en la exaltación interpretativa de principio a fin de la obra, impidiendo los matices y emborronando las tesituras emocionales.

Los náufragos nos muestra con infinidad de recursos, tanto escénicos como dramatúrgicos, diferentes lados de la locura. Es una propuesta exuberante que rompe esquemas y nos abre la puerta de una manera lúdica y constructiva, hacia visiones alternativas para cambiar el lugar desde el cual observábamos a los locos y encontrarlos en nuestro entorno inmediato.   T