Al mediodía del 5 de octubre de 1993, el tecladista inglés Keith Emerson se encontraba en la oficina del doctor Basset en Los Ángeles, California, esperando a que le diera el diagnóstico final sobre la condición de su mano derecha. Las palabras del doctor fueron directas:
“Usted tiene un severo problema en la mano derecha, y créame que no recomendaría la cirugía si no creyera que es estrictamente necesario. No le diré que la operación carece de riesgos, pero si no la realizamos no mejorará para nada. Si acepta operarse, al menos tendrá la opción de mejorar. El nervio ulnar está severamente afectado y hay un cierto bloqueo en el nervio radial también; pero hasta que realicemos la intervención sabremos qué más encontraremos.”
El pianista estaba pasando uno de los peores momentos de su vida: acababa de divorciarse tras un matrimonio de 23 años y su fortuna pasó a manos de su exesposa; además, debía 145 mil libras a un banco en Inglaterra, y su preciado piano de cola Steinway se hallaba guardado en una bodega llena de humedad.
Veinte años atrás, siendo parte del famoso trío de rock progresivo Emerson, Lake & Palmer, Keith fue de los primeros en llevar esta música a los grandes estadios con espectáculos exagerados en donde incluso tenía un piano que giraba 360 grados, mientras improvisaba. Claro, el piano estaba hueco y el sonido era una grabación; pero el efecto y la impresión en el público eran indelebles.
El virtuosismo jugaba un papel muy importante en la música Keith Emerson, fuertemente influido por compositores como Leos Janacek, Bela Bartok y Aaron Copland, de los que en muchas ocasiones tomó temas sin darles el crédito correspondiente. Su adaptación a Cuadros para una exposición, de Mussorgsky se convirtió en uno de los discos de rock progresivo más aclamados por los seguidores del género, hasta la actualidad.
Nació el 2 de noviembre de 1944 en el pequeño pueblo de Tordmorden, entre Lancashire y Yorkshire, a unos kilómetros de Manchester, luego de que su madre fuera enviada ahí por el gobierno inglés junto a otros cientos de mujeres embarazadas para alejarlas de los embates de la guerra.
Durante 2015, los problemas en la mano derecha fueron más graves e incluso el público y sus fieles seguidores se dieron cuenta, y comenzaron a atacarlo en internet, sugiriéndole incluso pensara el retiro. Esto lo afectó sobremanera, no quería decepcionar a sus fans si no podía tocar como solía hacerlo y se hundió en una terrible depresión que lo orilló, el pasado jueves 10 de marzo, a terminar con su vida de un disparo en la cabeza.
Su cuerpo fue encontrado por Mari Kawaguchi, novia del músico, en su casa de Santa Mónica, California. Un final trágico para el tecladista quien junto a sus compañeros Greg Lake y Carl Palmer llenó al rock progresivo de teatralidad extrema, virtuosismo desmesurado y pretenciosidad sin límites, convirtiendo a Keith Emerson en el rey de ese género.








