De José Asunción Luna Ortiz
Señor director:
Le agradeceré publicar los siguientes comentarios en torno al artículo Parásitos de lujo, firmado por Alejandro Pérez Utrera en Proceso 2052.
Efectivamente, son exorbitantes los privilegios y las pensiones vitalicias que cobran los expresidentes a costa del erario. Viven como reyes con el pretexto de que “laboraron” seis años en el puesto, y a sabiendas de que fueron impuestos por las fuerzas dirigentes de la alta burguesía, con elecciones fraudulentas, sólo para explotar y reprimir al pueblo.
El libro reseñado, Los parásitos del poder, nos hace recordar que los cinco expresidentes que aún viven tuvieron pésimos desempeños: Luis Echeverría Álvarez, primero como secretario de Gobernación y luego como presidente, fue responsable de la masacre de muchos estudiantes en Tlatelolco el 2 de octubre de 1968, así como de la matanza del Jueves de Corpus; Carlos Salinas de Gortari le quitó tres ceros a la moneda y entregó las riquezas del país con su Tratado de Libre Comercio; Ernesto Zedillo Ponce de León fue causante de la matanza de Acteal y entregó los Ferrocarriles Nacionales de México a extranjeros, de los que después se hizo socio; Vicente Fox Quezada y su esposa Marta intentaron vivir en el Castillo de Chapultepec para sentirse Maximiliano y Carlota, y en “15 minutos” se llevaron todo lo que quisieron con el propósito de realizar grandes construcciones en San Francisco del Rincón; sobre Felipe Calderón Hinojosa pesa la desaparición y asesinato de miles de mexicanos sepultados en fosas clandestinas por todo el territorio nacional, aunque la alta burguesía lo sigue protegiendo ante la Corte Internacional de La Haya, donde está acusado de genocida. Todos ellos comparten la culpa de empobrecer aún más al pueblo trabajador.
El Estado burgués entrega en forma mensual a cada expresidente cerca de 6 millones de pesos, burlándose de los asalariados que laboraron toda su vida y que únicamente reciben 2 mil 500 pesos al mes. Además, también a costa del erario, y para protegerlos del propio pueblo, se asignan a cada expresidente decenas de militares de la Fuerza Aérea y la Armada, aparte de exclusivos servicios médicos privados para ellos y sus familias.
Es claro que la clase explotadora en el poder obliga a los trabajadores de la nación a sostener con enormes recursos a esas personas que, con sus actuaciones al frente de la Republica, reprimieron, desaparecieron y asesinaron a muchísimos seres queridos, debido a lo cual son repudiados por la enorme mayoría de los mexicanos, pero sobre todo por estudiantes y jóvenes.
Por otra parte, informamos a los mexicanos que ya están de acuerdo con la dictadura capitalista que nos tiene hambreados y reprimidos, que los integrantes del Organismo Comunista Enrique Flores Magón tiene identificados plenamente a los expresidentes como integrantes de un grupo que constituye el 1% de la sociedad, minoría que se ha apropiado de los principales medios de producción, los recursos naturales y el poder político, al que, unidos todos los trabajadores y el pueblo explotado, pronto tendremos que enfrentar para arrancarle todas esas riquezas y el control que mantiene, y para sustituir a la clase burguesa con un nuevo poder revolucionario de los trabajadores, es decir, el proletariado moderno.
El Organismo en mención, entre otras tareas, trabaja por unir en una sola organización nacional a todos los revolucionarios que luchen con el mismo fin de liquidar o destruir el sistema burgués para, en conjunto, trabajar por convencer a los trabajadores, a la clase media, a los intelectuales, periodistas, profesores, estudiantes, campesinos, indígenas y a todos los explotados para que, en el momento en que se ahonden las contradicciones, nos lancemos a vencer a esa clase explotadora y a conquistar el poder económico y político, con el objetivo de establecer un nuevo modo de producción sin explotación y en beneficio de todos los mexicanos.
Atentamente
José Asunción Luna Ortiz
Torreón, Coahuila








